Ya traía
cola
Uno de los entrenadores de la
selección de boxeo reconoció que
sabían de antemano de las irregularidades
que enfrentarían en Guatemala.
Daniel
Herrera
"Nos
dijeron que las dos máquinas que
tenían estaban arruinadas, pero que se
había mandado a traer los repuestos a
Cuba y México". Isidoro Alice, unos de
los cubanos que entrena a la selección
salvadoreña de boxeo, reconoció
que desde hacia varias semanas sabían de
los problemas o de la falta de voluntad de los
organizadores de los Juegos para proveer al
jueceo de las herramientas necesarias.
Aún cuando según la
reglamentación internacional
ningún evento de esta índole debe
montarse sin las máquinas de
puntuación, con las cuales se registran
inequívocamente los puntos que cada
púgil se anota al golpear a su rival, los
chapines parecían renuentes a resolver
ese problema mucho antes del congresillo
técnico de ese deporte.
Los mismos delegados salvadoreños, al
ver que los repuestos no llegaban, ofrecieron
prestar la máquina de puntuación
que se tiene en nuestro país. Los
organizadores prefirieron esperar.
Durante el congresillo técnico, unos
días antes del inicio de la cartelera,
Marco Sosa, presidente de la Federación
de Boxeo Guatemala y de la Confederación
Centroamericana, recomendó usar las
boletas de puntuación, donde se abre la
posibilidad de manipular los resultados, y que
él sería el jefe de los jueces en
la competencia.
Todos los demás países
protestaron -era violentar el reglamento de
competencia-, y recomendaron la presencia de
jueces no centroamericanos. "Sosa
aprovehó para contratar árbitros
amigos suyos", acusó Isidoro Alice.
Cien dólares por reclamo
Los reclamos contra las sanciones de los
árbitros fueron continuos, aseguró
Alice, pero si un país quería
hacer oficial su protesta debía abonar
cien dólares (¢875 colones). "La
Federación llevaba el dinero suficiente,
porque ya se sabía a lo que
íbamos. Después caímos en
la cuenta de que aunque pagáramos por que
nos admitieran la protesta, siempre las
íbamos a perder", comentó el
entrenador.
Isidoro dijo que situaciones similares
precedieron a las finales. La última de
las determinaciones de la directiva
técnica que presidía el mismo
Marco Sosa fue excluir al único
árbitro salvadoreño, Miguel Angel
Lorenzana. "Ellos lo tenían todo
planeado. Aunque sabíamos a lo que
íbamos pecamos de buena fe",
finalizó Alice.