Gancho a la
moral
Los seleccionados nacionales de boxeo
están desmoralizados por la forma en que
se manejó el arbitraje.
Jorge
Carbajal
La
petición de al menos tres de los
seleccionados nacionales de boxeo que se
consideraron afectados por el arbitraje durante
los VII Juegos Deportivos Centroamericanos es
que las autoridades internacionales sancionen a
Guatemala.
A su criterio no es justo que meses de
sacrificio, dietas y entrenamiento queden en la
nada por mal arbitraje o para beneficiar a los
atletas del país organizador.
"El arbitraje en Guatemala fue
malísimo y como atletas lo único
que nos queda es llorar. Durante nuestra base de
entrenamiento en Cuba ya nos habían
alertado, pero al final no creímos que
las cosas resultaron tan malas", comentó
Edgar Flores, de la categoría de sesenta
kilos.
Flores fue uno de los seis
salvadoreños que logró su pase a
la final para perder poco después. "A mi
me tocó enfrentar a un nicaragüense,
pero también me vi afectado ya que el
problema era con los salvadoreños y con
nadie más", señaló.
Amenazas
Según dijo, el hostigamiento del
público llegó al extremo que
durante la final de los 63 kilogramos, en la que
participó el salvadoreño Carlos
Torres, un aficionado sacó una pistola
para amenazar a algunos integrantes de la barra
cuscatleca.
"Un aficionado guatemalteco sacó una
pistola e insulto a algunos de la barra
salvadoreña. Como atleta lo único
que puedo pedir es que sancionen a Guatemala",
agregó el atleta.
Mientras, a Wálter Monterrosa, de la
categoría de los 67 kilogramos, le
tocó pelear la final con el guatemalteco
Héctor Arriola. Según cree, los
jueces se inclinaron por el 'chapín'.
"A ese guatemalteco ya le había
ganado, pero en Guatemala se vio beneficiado por
los jueces y eso no es correcto. Como atleta
sabía que había ganado, pero los
jueces de Guatemala y Costa Rica se inclinaron
por el local y me hicieron perder el oro",
apuntó.
El atleta también fue parte del grupo
que realizó la base de entrenamiento en
Cuba y a su criterio el boxeo salvadoreño
nunca se había preparado tan bien para
unos Juegos. "Me gustaría volver a
enfrentar a esos mismos atletas en otras
condiciones. Realmente da coraje perder
así", agregó.
Otra decepción
Óscar Rivera, de la categoría
de los 75 kilogramos, uno de los
salvadoreños que dio positivo en el
examen antidopaje en los Juegos de San Pedro
Sula '97, tuvo ahora otra mala experiencia.
"El problema en Guatemala es que las peleas
fueron controladas por guatemaltecos. Hay un
señor de nombre Marco Sosa que siempre le
da problemas a los salvadoreños y esta no
fue la excepción", consideró
Rivera.
En su caso aceptó la derrota ya que
según dice estaba lesionado y no pudo
entregarse al cien por ciento. "En la ronda de
clasificación me lesioné, pero a
pesar de eso acepte realizar el combate final.
Me ganaron, pero algo que pude observar es que
los aficionados nos lanzaban monedas y eso
también es juego sucio",
añadió.