Cuestión de
orgullo
Luis Angel Firpo borró las derrotas
en sus últimas actuaciones y se
clasificó a semifinales con paso firme.
Según Milos Miljanic, la razón del
cambio fue el orgullo herido.
- Roberto
Aguila
El
equipo pampero parecía condenado a
marginarse por cuenta propia de las semifinales.
Había abierto la segunda vuelta con
derrotas sucesivas contra Dragón y
Alianza.
Para colmo, en su tercera intervención
en esa vuelta había sacado un
pálido empate ante Atlético Marte.
Su situación era desesperada, porque del
primer lugar había descendido hasta el
sexto y todo indicaba que era candidato a ver
las semifinales desde las gradas.
Pero algo pasó en la conciencia del
equipo, porque a partir de la décima
tercera fecha tomó un paso arrasador que
no estaba en los cálculos de nadie:
Sumó cuatro victorias y un empate y se
clasificó segundo con 33 puntos.
¿Cuáles fueron las razones de esta
transformación pampera? El técnico
Milos Miljanic las explicó.
No ser menos
El técnico dice que, como primera
providencia, el plantel comenzó a
reunirse para valorar el rendimiento que cada
uno le aportaba al equipo, y de qué
manera ese rendimiento tenía que
mejorarse.
Era una autocrítica que fue cimentando
en todos la obligación de mejorar
individualmente y, de paso, elevar el
rendimiento colectivo. En todos los jugadores
existía el conocimiento de la idea de
juego instalada por Miljanic, y todo estaba en
meterse en la idea e interpretarla bien.
"En ese orgullo de los jugadores de saber que
tenían la aptitud para jugar bien y no
ser menos que los rivales, el equipo
mejoró notablemente y llegó a
desenvolverse en la medida que yo quiero.
Incluso, cuando empatamos con Balboa, no me
sentí defraudado porque jugamos un gran
partido", razonó Miljanic.
De todo ésto se desprende que
fundamentalmente los jugadores cambiaron de
actitud, se dieron cuenta de que tenían
las facultades necesarias para pelear en la
cancha por el resultado, y lo hicieron
conscientes de poder salir adelante.
"Lo más positivo es que los jugadores
respondieron a la presión por la
necesidad de ganar. Recuerde que tuvimos un
calendario difícil porque casi todos los
partidos que teníamos que ganar eran de
visita, y eso nos presionaba mucho. Superar esa
presión fue otro factor positivo",
aclaró.
Realmente Firpo salvó cuatro grandes
escollos jugando fuera de casa, como fueron los
triunfos obtenidos contra FAS en Santa Ana, ADET
en Sonsonate, Municipal Limeño en Santa
Rosa de Lima, y el empate fabricado en La
Unión ante Balboa.
Lo que se viene
De acuerdo con Miljanic, la actitud asumida
por el conjunto para superar todos los
obstáculos puede ser un argumento valioso
para enfrentar a Águila en
semifinales.
El técnico está optimista de
que si Firpo asume los compromisos venideros con
la misma resolución puede ser la gran
sorpresa del Clausura.
"Mi confianza se respalda en que venimos
jugando bien, cada vez más metidos en el
funcionamiento colectivo que yo quiero.
Además, poco a poco vamos recuperando a
los lesionados como Elías Montes y
Guillermo García, y ya volvió a
los entrenamientos Misael Alfaro que es algo que
me complace por él y por el equipo. Si
logro tener a todo el plantel a la mano, tenga
por seguro que le voy a dar guerra a Aguila",
aseguró Miljanic.
No hay duda que Firpo viene de sufrir una
pesadilla. Y ahora comienza a vivir un
sueño.