Miércoles 5 diciembre de 2001


Para ver llover
Lo que falta es voluntad
Por Cristian Villalta

El tema de los buses no es si Paco Flores demostró ser machito, o si Genaro Ramírez tiene 126 buses. Tampoco lo es la conveniencia o no de mandar a todos los conductores de la Ruta 101 a cursos de urbanidad y de ortografía (suponiendo que esos aristócratas del volante sepan leer y escribir).

Todo eso es puro queso raspado, alegría coyuntural, apreciaciones con mucho de politiquería y bilis (en esto último denme crédito, luego de una bien pegada hepatitis) y muy poco de análisis. Cualquier ciudadano bien nacido no dejó de alegrarse con el socón que le pegaron a los transportistas, un gremio demasiado impune, muy poco amigo de la cultura del servicio social y demasiado apegada a la demanda pasada de tono.

Sin embargo, luego de las calenturas (en esto también denme crédito, que las tuve, y de 39 grados), hay que enfriarse la cabeza para reparar en la lección de este episodio de nuestra historia reciente.

Quien resolvió este problema del subsidio y de un sistema de transporte anquilosado no fue el gobierno, sino el poder, ese triángulo que conforman la banca (los dueños de la plata), el Estado (los dueños de la ley) y la opinión pública (los dueños del micrófono, del periódico, de la televisora).

El Estado decidió intervenir, pero no sin antes consultar a los dueños del poder económico de este país sobre la viabilidad de otorgar líneas de crédito especiales para renovar la flota, y luego la especie se difundió a través de los grandes medios de comunicación, que así le ahorraron al gobierno (el azaroso apellido del Estado) cualquier esfuerzo de consenso.

Toda la dinámica demuestra que muchos de los problemas de El Salvador pueden resolverse siempre y cuando exista voluntad, no sólo de la institucionalidad en todas sus formas, sino sobre todo del poder económico. En la falta de ganas de hacerlo (el transporte no es, para el caso, el único servicio público deficitario) se esconde la reproducción de otros esquemas igual de arcaicos en la salud, la educación, el deporte, la luz, Etc.

Está bien que Flores reciba los aplausos (una vez cada cinco años no está mal), pero ojalá estos actores demuestren igual convicción en el futuro. Los problemas están ahí.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01] [Portada] [Planeta Alternativo]


Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com