Tema
del momento
El DUI: crónica
de un parto postergado
Félix
Garrid Safie P.*
E-mail:
gsafie@rsi.cnr.gob.sv
Finalmente el Documento Único de
Identidad (DUI) llegó y una de sus
más trascendentales realidades es que
nuestra actual Cédula de Identidad
Personal, con 42 años de edad,
será anulada y archivada para que ahora
nuestra ciudadanía pueda ser evidenciada
con algo decente y a la altura de quienes
orgullosamente somos salvadoreños.
La ley de la Cédula de Identidad
Personal está vigente desde 1959 y lo
estará hasta entrado el año 2002.
Aunque ese "librito" nos ha acompañado en
buenas y malas, guerras y paz, terremotos,
inundaciones y días soleados, nos parece
verdaderamente justo que en la era de los
mayores adelantos tecnológicos de la
historia, se nos haya permitido brindar este
documento tan significativamente útil a
todos los ciudadanos y con claras ventajas
adicionales al documento mismo.
Finalmente, las vicisitudes propias de un
proyecto relevante han sido superadas; la
compleja implementación del proyecto
"DUI", de abril a la fecha, conllevó, por
una parte, abordar y solventar una serie de
problemas, la mayoría congénitos,
y por otra, allanar obstáculos legales,
técnicos, administrativos y hasta
políticos. Muchos nubarrones y tormentas
han acompañado a nuestro bien ponderado
DUI desde su nacimiento, pero finalmente hemos
podido superar los obstáculos y
solventarlos con clara orientación y
sentido técnico, en momentos en que la
seguridad ciudadana en sus variadas facetas
requiere mayores y mejores garantías.
Quiero trasladar al conocimiento de los
lectores, algunos elementos de valor del DUI que
están contenidos o se generan con
él; de hecho el gobierno de la
República nos requirió que el
esfuerzo de emisión y gratuidad se
plasmara en un documento reconceptualizado y, en
especial, que sirviese para múltiples
fines. Para ir mucho más allá de
un simple documento de identidad, con esa
perspectiva en mente, también lograremos
que el DUI nos genere una serie de elementos
adicionales, los que quiero comentar
brevemente.
El motivo intrínseco o
propósito fundamental del Documento es
servir de vehículo idóneo para
identificar de manera fehaciente y suficiente al
portador titular, y que dicha
identificación le permita que se le haga
valer los derechos y obligaciones inherentes a
esa calidad, especialmente los de
ciudadanía, con la sola
presentación del DUI ante notarios,
bancos, autoridades civiles y plenamente ante
los agentes que lo requieran, procurando evitar
en lo sucesivo la frecuente y conocida
violación a la ley de requerir dos
documentos de identidad para identificar la
misma persona en determinados actos.
Además, el DUI nos permitirá
generar estadísticas vitales confiables y
con ellas saber con exactitud cuántos
ciudadanos somos en realidad y a eso agregar los
datos de cuántos leemos, cuántos
escribimos, la profesión y oficio.
También el estado familiar,
cuántos donamos órganos,
dónde vivimos y mucha más
información útil.
Recuerde el lector que ya estamos trabajando
en definir estrategias concretas de
extensión del DUI en el extranjero y en
su vinculación al tema migratorio,
especialmente en extensión de pasaportes,
en todo el país y en consulados.
Otro elemento importante es que habrá
seguridad en cuanto al titular que lo posea,
pues con la tecnología de
identificación de indicadores
biométricos, en este caso de huellas
dactilares, no existirá la posibilidad de
suplantación de identidad, que
también tiene su valor especial en temas
electorales y sobre todo en materia de seguridad
civil. Es de aclarar, sin embargo, que el
sistema implantado con el DUI es de
carácter civil y no policiaco, de tal
manera que se tendrá en archivo
magnético la información de las
huellas de los ciudadanos y con esa
información se facilitará el
combate al crimen.
El tema electoral viene a tomar un giro
verdaderamente significativo, pues con el uso
del DUI los procesos electorales, además
de ser más baratos, serán
más eficientes, transparentes y seguros,
porque con el DUI los listados electorales
serán depurados y actualizados con mayor
seguridad, al incorporar la información
sobre la residencia del ciudadano. Esto
permitirá que se desarrolle el voto
residencial y se dirá adiós al
Carné Electoral. Lo más importante
es que al momento de votar, se tendrá
plena seguridad de que quien ejerce el sufragio
tiene la titularidad de ese derecho
ciudadano.
Además de los anteriores, existen
otros elementos que poco a poco iremos
comentando. De inicio nos interesa la
opinión ciudadana, del trato que la
empresa contratista brindará a los
usuarios, ya que estamos implantando un sistema
intensivo de auditoría del trabajo
contractual. No descartamos que al inicio de la
emisión puedan darse situaciones
incómodas a los ciudadanos, pero hemos
tratado de ser lo más previsores
posibles, evitando cualquier contratiempo, pero
asegurando en todo momento que no
existirán fraudes de identidad. Si se
tiene conocimiento de la defraudación, se
podrá rastrear. La opinión del
público es importante para evitar este
tipo de delitos.
Cualquier comentario favor dirigirse al sitio
web www.dui.com.sv. Allí habilitaremos un
buzón de sugerencias y quejas.
También pueden hacerlo en los DuiCentros
existentes.
*Presidente del Registro Nacional de las
Personas Naturales (RNPN) y del Centro Nacional
de Registros (CNR).