Miércoles 5 diciembre de 2001


Tema del momento
El DUI: crónica de un parto postergado
Félix Garrid Safie P.*

E-mail: gsafie@rsi.cnr.gob.sv

Finalmente el Documento Único de Identidad (DUI) llegó y una de sus más trascendentales realidades es que nuestra actual Cédula de Identidad Personal, con 42 años de edad, será anulada y archivada para que ahora nuestra ciudadanía pueda ser evidenciada con algo decente y a la altura de quienes orgullosamente somos salvadoreños.

La ley de la Cédula de Identidad Personal está vigente desde 1959 y lo estará hasta entrado el año 2002. Aunque ese "librito" nos ha acompañado en buenas y malas, guerras y paz, terremotos, inundaciones y días soleados, nos parece verdaderamente justo que en la era de los mayores adelantos tecnológicos de la historia, se nos haya permitido brindar este documento tan significativamente útil a todos los ciudadanos y con claras ventajas adicionales al documento mismo.

Finalmente, las vicisitudes propias de un proyecto relevante han sido superadas; la compleja implementación del proyecto "DUI", de abril a la fecha, conllevó, por una parte, abordar y solventar una serie de problemas, la mayoría congénitos, y por otra, allanar obstáculos legales, técnicos, administrativos y hasta políticos. Muchos nubarrones y tormentas han acompañado a nuestro bien ponderado DUI desde su nacimiento, pero finalmente hemos podido superar los obstáculos y solventarlos con clara orientación y sentido técnico, en momentos en que la seguridad ciudadana en sus variadas facetas requiere mayores y mejores garantías.

Quiero trasladar al conocimiento de los lectores, algunos elementos de valor del DUI que están contenidos o se generan con él; de hecho el gobierno de la República nos requirió que el esfuerzo de emisión y gratuidad se plasmara en un documento reconceptualizado y, en especial, que sirviese para múltiples fines. Para ir mucho más allá de un simple documento de identidad, con esa perspectiva en mente, también lograremos que el DUI nos genere una serie de elementos adicionales, los que quiero comentar brevemente.

El motivo intrínseco o propósito fundamental del Documento es servir de vehículo idóneo para identificar de manera fehaciente y suficiente al portador titular, y que dicha identificación le permita que se le haga valer los derechos y obligaciones inherentes a esa calidad, especialmente los de ciudadanía, con la sola presentación del DUI ante notarios, bancos, autoridades civiles y plenamente ante los agentes que lo requieran, procurando evitar en lo sucesivo la frecuente y conocida violación a la ley de requerir dos documentos de identidad para identificar la misma persona en determinados actos.

Además, el DUI nos permitirá generar estadísticas vitales confiables y con ellas saber con exactitud cuántos ciudadanos somos en realidad y a eso agregar los datos de cuántos leemos, cuántos escribimos, la profesión y oficio. También el estado familiar, cuántos donamos órganos, dónde vivimos y mucha más información útil.

Recuerde el lector que ya estamos trabajando en definir estrategias concretas de extensión del DUI en el extranjero y en su vinculación al tema migratorio, especialmente en extensión de pasaportes, en todo el país y en consulados.

Otro elemento importante es que habrá seguridad en cuanto al titular que lo posea, pues con la tecnología de identificación de indicadores biométricos, en este caso de huellas dactilares, no existirá la posibilidad de suplantación de identidad, que también tiene su valor especial en temas electorales y sobre todo en materia de seguridad civil. Es de aclarar, sin embargo, que el sistema implantado con el DUI es de carácter civil y no policiaco, de tal manera que se tendrá en archivo magnético la información de las huellas de los ciudadanos y con esa información se facilitará el combate al crimen.

El tema electoral viene a tomar un giro verdaderamente significativo, pues con el uso del DUI los procesos electorales, además de ser más baratos, serán más eficientes, transparentes y seguros, porque con el DUI los listados electorales serán depurados y actualizados con mayor seguridad, al incorporar la información sobre la residencia del ciudadano. Esto permitirá que se desarrolle el voto residencial y se dirá adiós al Carné Electoral. Lo más importante es que al momento de votar, se tendrá plena seguridad de que quien ejerce el sufragio tiene la titularidad de ese derecho ciudadano.

Además de los anteriores, existen otros elementos que poco a poco iremos comentando. De inicio nos interesa la opinión ciudadana, del trato que la empresa contratista brindará a los usuarios, ya que estamos implantando un sistema intensivo de auditoría del trabajo contractual. No descartamos que al inicio de la emisión puedan darse situaciones incómodas a los ciudadanos, pero hemos tratado de ser lo más previsores posibles, evitando cualquier contratiempo, pero asegurando en todo momento que no existirán fraudes de identidad. Si se tiene conocimiento de la defraudación, se podrá rastrear. La opinión del público es importante para evitar este tipo de delitos.

Cualquier comentario favor dirigirse al sitio web www.dui.com.sv. Allí habilitaremos un buzón de sugerencias y quejas. También pueden hacerlo en los DuiCentros existentes.

*Presidente del Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN) y del Centro Nacional de Registros (CNR).


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