Renuncia gabinete
interino en Argentina
El miércoles de la semana anterior,
un estallido social desencadenó en la
renuncia del por entonces presidente Fernando de
la Rúa, su ministro de Economía
Domingo Cavallo y el resto del gabinete. Una
fuerte represión dejó un saldo de
28 muertos y por lo menos 200 heridos
- BUENOS
AIRES, ARGENTINA
- SERVICIOS
CABLEGRAFICOS.-
El
presidente Adolfo Rodríguez Saá
enfrentaba ayer su primera crisis de magnitud, a
menos de una semana de haber asumido en medio de
una caótica situación
económica y social.
En menos de 24 horas, Rodríguez
Saá se quedó sin dos de sus
funcionarios y hombres de confianza,
recibió la renuncia de los ministros de
su gabinete y los ecos aun resonando de una
movilización callejera el sábado a
la madrugada, la cual derivó en
incidentes con 12 agentes de policía
heridos, seis de ellos de gravedad, y 33
detenidos.
"Los ministros del Gabinete nacional pusieron
a disposición del presidente sus
renuncias'', expresó la presidencia en un
comunicadO. No dijo, sin embargo, si el
presidente aceptó las dimisiones.
En el mismo comunicado, el gobierno
expresó que ''el presidente
lamentó profundamente los hechos de
violencia registrados durante la noche del
viernes y la madrugada del sábado'' y
''llamó a los argentinos a mantener la
paz social''.
''La solución de los problemas
más urgentes están siendo
analizados. El objetivo es atender a las
urgencias y para ello se está trabajando
intensamente, sin pérdidas de tiempo'',
dijo el comunicado y explicó que ''los
equipos técnicos están ultimando
los detalles del plan económico que
permitirá salir de la crisis''.
Exigencias
En la ruidosa protesta, en centros
neurálgicos de la ciudad y frente a la
Casa de Gobierno y el Congreso nacional, se
reclamó el cese de restricciones
bancarias, la renuncia de los miembros de la
Corte Suprema y el alejamiento de funcionarios
que tienen o tuvieron problemas con la justicia
por casos de corrupción.
Con el correr de las horas, aparentemente
activistas se entremezclaron con los
manifestantes y realizaron destrozos dentro del
Congreso, según se vio en la
televisión.
En medio de esos incidentes, renunció
el asesor presidencial Carlos Grosso, alcalde de
la ciudad durante parte de la presidencia de
Carlos Menem y que dejó su cargo por
causas judiciales abiertas bajo sospecha de
corrupción.
Horas antes, a pedido de Rodríguez
Saá dimitió el titular del Banco
Nación David Expósito, debido a
controvertidas declaraciones vinculadas con la
emisión de una nueva moneda y que
irritaron a los centros económicos ya que
en ellas daba por sentado de que habría
devaluación.
Rodríguez Saá no hizo
declaraciones y empezó la jornada reunido
con sus principales colaboradores en la
residencia presidencial de Olivos, en las
afueras de Buenos Aires.
Antes de entrar a esa reunión, el
ministro de Trabajo Oraldo Britos afirmó
que él ''no tendría ningún
problema en dejar el cargo si se lo pidiera la
sociedad''.
Rodríguez Saá asumió el
domingo por un periodo de 60 días, con la
promesa de llamar a elecciones en marzo
próximo.
En sus primeras medidas, dispuso el cese
temporal del pago de la deuda externa, la
creación de un millón de puestos
de trabajo, aumento del salario mínimo y
la restitución de derechos laborales.
Guerra civil
-Uno de los líderes del peronismo, el
senador Eduardo Duhalde, advirtió ayer
sobre la posibilidad de que las recientes
protestas populares deriven en ''una guerra
civil'' en la Argentina.
-En tal sentido, Duhalde instó al
flamante gobierno del presidente
Rodríguez Saá a escuchar las
protestas ''y poner toda la maquinaria'' del
estado en resolver la crisis económica y
social.
-''Yo vengo sosteniendo desde hace mucho
tiempo que la última estación
después de la recesión y la
depresión era la anarquía'',
declaró a la prensa Duhalde, titular del
Congreso Nacional del peronismo y aspirante a la
presidencia de la nación hace poco
más de dos años atrás.
-''Y yo temo a hechos muy violentos, a una
especie de guerra civil en la Argentina'',
agregó el político.
Se quedan en casa
Las medidas ordenadas por el presidente
interino de Argentina, Adolfo Rodríguez
Saá, que incluyen la creación de
una nueva moneda, despertaron dudas entre los
ciudadanos que tenían pensado viajar al
exterior, que en muchos casos optaron por
cancelar sus planes.
La incertidumbre ante la creación de
una nueva divisa -que se llamará
"argentino", flotará libremente y
pondría fin a 10 años de paridad
uno a uno entre el peso y el dólar-
llevó a muchos argentinos a quedarse en
casa.
"Hubo una merma importante en las reservas al
exterior. En el turismo externo se habla de una
baja de entre el 50 y 60% en comparación
con el año pasado", dijo el presidente de
la Cámara de Turismo.
El presidente de la Asociación de
Agentes de Viajes y Turismo de Buenos Aires,
Daniel Manfredi, coincidió con
Pérez y mostró su
preocupación por la suerte de los
argentinos en el exterior.
"No se pueden hacer los pagos, no podemos
girar y pagar los hoteles, los turistas
argentinos podrían llegar a tener
problemas, hoy la actividad está en un
estado de alerta máxima", advirtió
Manfredi.
Los argentinos que planean viajar al exterior
siguen con atención las alternativas
económicas del país.
"Yo me iba a ir, pero ahora no sé, no
puedo sacar la plata del banco y cuando la tenga
no sé si me van a dar argentinos,
dólares o un bono", se quejó una
mujer que ve amenazado su viaje.
Cacerolazos
para gobierno
Grupos de
argentinos exaltados irrumpieron ayer en la sede
del Parlamento y destrozaron parte de su
mobiliario, momentos después de ver
frustrado su intento de asaltar el edificio del
Gobierno, la simbólica Casa
Rosada