Semana de
anécdotas
La selección nacional
concluyó su primera semana de trabajo
para la Copa de Oro. El acondicionamiento
físico y emocional más un par de
deserciones fueron el resumen de cinco
días.
Daniel
Herrera
El
retiro definitivo de Mauricio Cienfuegos de la
selección nacional y la dimisión
de Elías Montes por problemas familiares,
según el entrenador Carlos Humberto
Recinos, factores más anecdóticos
que relevantes en la interna del grupo que
prepara para la Copa de Oro.
Aunque el seleccionador guarda mucho recelo
del ambiente externo toda vez que no quiere que
nada perturbe el ánimo de los jugadores,
reconoce que un par de situaciones pudieron
interrumpir la concentración.
"Lo importante dentro del grupo es que
conocen las limitantes que existen y han sabido
aceptarlas", comentó Recinos. El cuerpo
técnico ha tratado de enfocarse
más en el trabajo de cancha, pero una
charla previa a cada entreno ha servido para
concientizar a los futbolistas de la importancia
de que se acoplen a la realidad económica
de la Federación.
El trabajo psicológico al final de la
semana se concentró también en
incentivar al jugador. "Los valientes se ven
cuando saben salir de las adversidades. Aquel
que tiene todo no sabe apreciarlo", decía
Daniel Arguedas, mientras les daba una
pequeña charla.
Trabajo de campo
"No podemos cargarlos mucho de trabajo.
Aunque no se haya hecho una evaluación
real de cómo andan en fútbol de
conjunto, ellos se ven bien porque tuvieron un
torneo muy intenso", dijo el entrenador
nacional. A lo largo de la semana, los
ejercicios se han enfatizado en fortalecer la
capicidad del uno contra uno, en saber
cómo ir al juego aéreo y en la
definición.
Hubo fútbo, pero hasta el viernes por
la tarde. A pesar de que la idea no era ir
definiendo el cuadro titular, Recinos tuvo la
posibilidad de aclarar mejor su panorama para
evaluar quién es el ideal para
determinado puesto. La prueba exacta, en la que
se acercaría más a los once que
quiere desde el principio, la tuvo ayer por la
tarde cuando se enfrentó al Once
Municipal de Ahuachapán.
Las intenciones de Recinos son dos juegos
internacionales de preparación, pero
depende mucho de los que digan las nuevas
autoridades del fútbol y de las
probabilidades que existan. El objetivo del
estratega salvadoreño es trabajar
independientemente de quién tome las
riendas de la FEDEFUT.
El 'coach' sabe que la primera fase de la
Copa de Oro será difícil, sobre
todo cuando tiene enfrente a una potencia del
área de CONCACAF y a una selección
que ha estado trabajando desde hace un
año. "Los muchachos saben que el rival a
sacar es Guatemala. Eso no quiere decir que no
tomemos en cuenta a México, pero sabemos
que tenemos mayores posibilidades con los
chapines", comentó Recinos.
El futuro parece incierto, al menos en cuanto
a fogueos. México es uno de los 32
clasificados al Mundial, mientras Guatemala es
un país que siempre le ha apostado a los
procesos y ve la Copa de Oro como una bonita
vitrina. El Salvador siempre se ha perfilado
como el rival débil, pero que genera
dinero. Pasar al menos a la siguiente fase es el
reto de todo el plantel.