Bebés
prematuros
Un encuentro
difícil con la vida
Mortalidad. La prematurez es la primera
causa de muerte en los menores de un año
en el país. Saturación. La falta
de recurso material y humano en la red de Salud
abarrota el H. Bloom.
- Margarita
Sánchez/J. Ramón
- El Diario
de Hoy
Doña
Mercedes Ponce tiene 34 años, vive en
Izalco, Sonsonate, y a las 33 semanas de
embarazo todavía no ha asistido a un
centro de salud para llevar un control prenatal.
Aferrada a las tradiciones indígenas, y
por medio de una partera, sabe que su hijo
nacerá en la próxima luna llena.
El diagnóstico, con base médica,
se apoya en la dilatación del cuello de
la matriz, lo que adelanta que el bebé
está muy próximo a nacer.
Un control adecuado del embarazo garantiza la
detección de infecciones en la madre,
así como problemas ovulares,
genéticos relacionados con la prematurez.
El doctor Oswaldo Revelo, jefe del Departamento
de Medicina Pediátrica, del Hospital
Bloom, afirma que "el parto prematuro se asocia
con infecciones en la madre".
A este respecto, y según la Encuesta
de Salud Familiar (FESAL-98), sólo el
46,5 por ciento de las mujeres embarazadas de
Sonsonate tuvo los cinco controles prenatales
mínimos que establece Salud. En la media
nacional, ese control no llega al 60 por
ciento.
En el área rural, el difícil
acceso a los sistemas de salud y el duro y
excesivo trabajo de la mujer favorecen el
desarrollo de un parto prematuro.
El doctor Carlos Meléndez, jefe de la
Gerencia de la Niñez, del Ministerio de
Salud, reconoce que la prematurez constituye uno
de los cuatro jinetes del apocalipsis del
período perinatal, el comprendido entre
las 22 semanas y los siete días de
nacido.
Neonatólogos en la red de
salud
Todo hospital debería tener entre uno
y tres neonatólogos, según
criterios de calidad.
- 6 Hospital de Niños
Benjamín Bloom
- 2 H. de Santa Ana
- 2 H. de San Miguel
- 2 H. de Sonsonate
- 1 Hospital de San Rafael, Santa
Tecla
- 1 H. de La Unión
- 1 H. de Ahuachapán
- 1 H. de Sesuntepeque
- 1 H. de Zacatecoluca
Alta mortalidad
Según estadísticas de la red
hospitalaria de salud, la prematurez es la
principal causa de mortalidad neonatal, en los
primeros 28 días de vida, e infantil,
hasta el primer año. El año
pasado, el 23 por ciento de las muertes (346) en
ese período se debió a este
problema. Una cantidad que, al menos en los
últimos tres años, no deja de
crecer: 291 fallecidos en 1998 y 339, en
1999.
La reducción de la prematurez y, por
consiguiente, de la tasa de mortalidad infantil,
en la actualidad del 35 por mil nacidos vivos,
requiere de una atención especial sobre
los recursos humanos y materiales del Ministerio
de Salud.
Si bien es cierto que antes de que nazca el
bebé ya existen los problemas por la
falta de control de la madre, estos se
acentúan en vida.
Como otras madres, Mercedes va a acudir al
hospital más próximo cuando su
trabajo de parto no se pueda detener.
Mientras menor sea su edad gestacional, mayor
es la probabilidad de adquirir enfermedades como
la membrana hialina (recuadro), propia de los
prematuros, y segunda causa de muerte en el
Hospital Bloom.
El Hospital Nacional de Sonsonate, donde
Mercedes dará a luz, cuenta con dos
pediatras neonatólogos. En toda la red de
Salud existen 17, escasa cantidad para la
atención especializada que necesitan, al
menos, uno de cada 15 niños que nacen en
nosocomios en este país.
Un paso importante es que los niños
nazcan en la red hospitalaria, objetivo que
Salud mejora cada año. En el año
2000, 81 mil 635 bebés nacieron en
nosocomios.
En el centro médico de Sonsonate se
atiende a unos 15 niños prematuros al
mes, procedentes, en su mayoría, de ese
departamento, Chalatenango y Guatemala.
La
doctora Neyda Hernández de Escobar, jefe
de residentes de Pediatría, comenta que,
con los recursos de ese hospital y el
conocimiento de los especialistas, se atiende a
un 50 ó 60 por ciento de niños.
"...cuando la enfermedad de la membrana hialina
progresa a un grado cuatro, se necesita un
ventilador con el cual no cuenta el hospital,
por lo que se trasladan al Bloom",
explicó la pediatra.
La doctora confiesa que no se cuenta con el
equipo necesario para atender algunas
complicaciones de los recién nacidos. "No
hay factor surfactante (para que el
pulmón se expanda y no tenga
complicaciones respiratorias)... ni alientos que
se aplican vía endovenosa, por lo que
tienen que ser remitidos", explicó.
Falta equipo
Este hospital es un ejemplo de la
situación en el interior del país.
Sólo los hospitales nacionales de Santa
Ana y San Miguel tienen un mayor número
de especialistas. Y eso que "el resto del
país" es igual a dos tercios de la
población. ¿Cuál es entonces
la solución en los otros diez
departamentos cuando nace un niño con
complicaciones?
Las condiciones de traslado de pacientes
desde cualquier punto del país nunca son
las idóneas. Si el Hospital Nacional de
Sonsonate, por ejemplo, carece de un respirador,
mucho menos habrá uno en el
vehículo para trasladarlo hasta la
capital.
Hecha esta salvedad, la respuesta a la
interrogante encuentra una solución a
medias en la Unidad de Cuidados Intensivos
Neonatales (UCIN) del H. Bloom.
La falta de recursos en el interior del
país tiene la consecuencia más
directa en la saturación de los medios
especializados de la capital. El hijo de
Mercedes, a las puertas del Hospital Bloom,
quizás no pueda entrar a la UCIN, aunque
lo necesite.
La suma de carencias y dificultades que
arrastra Sonsonate, extrapolado al resto de
departamentos, da como resultado una demanda
insostenible de pacientes e n la UCIN. Una
demanda de recién nacidos que obliga a
una selección.
El doctor Revelo menciona que sólo el
50 por ciento de los recién nacidos que
llegan al Hospital Bloom ingresan en la UCIN y
Neonatología, donde disponen de 12 cunas
equipadas. La otra mitad se repartirá en
las salas de Pediatría. " ...los
escogemos, y los más graves se van a la
UCIN, donde la mayor parte del tiempo
está ocupada por prematuros",
explicó el jefe del Departamento de
Medicina Pediátrica.
Bajo presupuesto
Revelo destaca el hecho de que uno de cada
tres fallecidos lo hace en las primeras 48 horas
de estancia en el hospital. Un dato (ver cuadro
inferior) que cuestiona la calidad de la
atención antes de ser referidos.
Al final, la razón por la que no se
amplía esta sala para cubrir la alta
demanda de pacientes es de tipo
económico. El presupuesto anual de la
UCIN es de 9 millones, y del servicio de
Neonatología, de 21 millones. La suma de
ambos representa la cuarta parte del presupuesto
del Hospital Bloom y, un desvío de fondos
sin aumento de presupuesto dejaría sin
atención otras enfermedades no menos
importantes.
Si el bebé de Mercedes supera esta
etapa con el cúmulo de adversidades que
eso conlleva, sin duda habrá dado un paso
de gigante para saborear la vida en este
país.
Mejorar
la atención con más
especialistas
El objetivo
más importante del Ministerio de Salud es
disminuir la tasa de mortalidad infantil en
cinco puntos, hoy en 35 por mil nacidos
vivos