Lunes 3 de diciembre de 2001



Bebés prematuros
Un encuentro difícil con la vida

Mortalidad. La prematurez es la primera causa de muerte en los menores de un año en el país. Saturación. La falta de recurso material y humano en la red de Salud abarrota el H. Bloom.

Margarita Sánchez/J. Ramón
El Diario de Hoy

Doña Mercedes Ponce tiene 34 años, vive en Izalco, Sonsonate, y a las 33 semanas de embarazo todavía no ha asistido a un centro de salud para llevar un control prenatal. Aferrada a las tradiciones indígenas, y por medio de una partera, sabe que su hijo nacerá en la próxima luna llena. El diagnóstico, con base médica, se apoya en la dilatación del cuello de la matriz, lo que adelanta que el bebé está muy próximo a nacer.

Un control adecuado del embarazo garantiza la detección de infecciones en la madre, así como problemas ovulares, genéticos relacionados con la prematurez. El doctor Oswaldo Revelo, jefe del Departamento de Medicina Pediátrica, del Hospital Bloom, afirma que "el parto prematuro se asocia con infecciones en la madre".

A este respecto, y según la Encuesta de Salud Familiar (FESAL-98), sólo el 46,5 por ciento de las mujeres embarazadas de Sonsonate tuvo los cinco controles prenatales mínimos que establece Salud. En la media nacional, ese control no llega al 60 por ciento.

En el área rural, el difícil acceso a los sistemas de salud y el duro y excesivo trabajo de la mujer favorecen el desarrollo de un parto prematuro.

El doctor Carlos Meléndez, jefe de la Gerencia de la Niñez, del Ministerio de Salud, reconoce que la prematurez constituye uno de los cuatro jinetes del apocalipsis del período perinatal, el comprendido entre las 22 semanas y los siete días de nacido.

Neonatólogos en la red de salud

Todo hospital debería tener entre uno y tres neonatólogos, según criterios de calidad.

6 Hospital de Niños Benjamín Bloom
2 H. de Santa Ana
2 H. de San Miguel
2 H. de Sonsonate
1 Hospital de San Rafael, Santa Tecla
1 H. de La Unión
1 H. de Ahuachapán
1 H. de Sesuntepeque
1 H. de Zacatecoluca

Alta mortalidad

Según estadísticas de la red hospitalaria de salud, la prematurez es la principal causa de mortalidad neonatal, en los primeros 28 días de vida, e infantil, hasta el primer año. El año pasado, el 23 por ciento de las muertes (346) en ese período se debió a este problema. Una cantidad que, al menos en los últimos tres años, no deja de crecer: 291 fallecidos en 1998 y 339, en 1999.

La reducción de la prematurez y, por consiguiente, de la tasa de mortalidad infantil, en la actualidad del 35 por mil nacidos vivos, requiere de una atención especial sobre los recursos humanos y materiales del Ministerio de Salud.

Si bien es cierto que antes de que nazca el bebé ya existen los problemas por la falta de control de la madre, estos se acentúan en vida.

Como otras madres, Mercedes va a acudir al hospital más próximo cuando su trabajo de parto no se pueda detener.

Mientras menor sea su edad gestacional, mayor es la probabilidad de adquirir enfermedades como la membrana hialina (recuadro), propia de los prematuros, y segunda causa de muerte en el Hospital Bloom.

El Hospital Nacional de Sonsonate, donde Mercedes dará a luz, cuenta con dos pediatras neonatólogos. En toda la red de Salud existen 17, escasa cantidad para la atención especializada que necesitan, al menos, uno de cada 15 niños que nacen en nosocomios en este país.

Un paso importante es que los niños nazcan en la red hospitalaria, objetivo que Salud mejora cada año. En el año 2000, 81 mil 635 bebés nacieron en nosocomios.

En el centro médico de Sonsonate se atiende a unos 15 niños prematuros al mes, procedentes, en su mayoría, de ese departamento, Chalatenango y Guatemala.

La doctora Neyda Hernández de Escobar, jefe de residentes de Pediatría, comenta que, con los recursos de ese hospital y el conocimiento de los especialistas, se atiende a un 50 ó 60 por ciento de niños. "...cuando la enfermedad de la membrana hialina progresa a un grado cuatro, se necesita un ventilador con el cual no cuenta el hospital, por lo que se trasladan al Bloom", explicó la pediatra.

La doctora confiesa que no se cuenta con el equipo necesario para atender algunas complicaciones de los recién nacidos. "No hay factor surfactante (para que el pulmón se expanda y no tenga complicaciones respiratorias)... ni alientos que se aplican vía endovenosa, por lo que tienen que ser remitidos", explicó.

Falta equipo

Este hospital es un ejemplo de la situación en el interior del país. Sólo los hospitales nacionales de Santa Ana y San Miguel tienen un mayor número de especialistas. Y eso que "el resto del país" es igual a dos tercios de la población. ¿Cuál es entonces la solución en los otros diez departamentos cuando nace un niño con complicaciones?

Las condiciones de traslado de pacientes desde cualquier punto del país nunca son las idóneas. Si el Hospital Nacional de Sonsonate, por ejemplo, carece de un respirador, mucho menos habrá uno en el vehículo para trasladarlo hasta la capital.

Hecha esta salvedad, la respuesta a la interrogante encuentra una solución a medias en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del H. Bloom.

La falta de recursos en el interior del país tiene la consecuencia más directa en la saturación de los medios especializados de la capital. El hijo de Mercedes, a las puertas del Hospital Bloom, quizás no pueda entrar a la UCIN, aunque lo necesite.

La suma de carencias y dificultades que arrastra Sonsonate, extrapolado al resto de departamentos, da como resultado una demanda insostenible de pacientes e n la UCIN. Una demanda de recién nacidos que obliga a una selección.

El doctor Revelo menciona que sólo el 50 por ciento de los recién nacidos que llegan al Hospital Bloom ingresan en la UCIN y Neonatología, donde disponen de 12 cunas equipadas. La otra mitad se repartirá en las salas de Pediatría. " ...los escogemos, y los más graves se van a la UCIN, donde la mayor parte del tiempo está ocupada por prematuros", explicó el jefe del Departamento de Medicina Pediátrica.

Bajo presupuesto

Revelo destaca el hecho de que uno de cada tres fallecidos lo hace en las primeras 48 horas de estancia en el hospital. Un dato (ver cuadro inferior) que cuestiona la calidad de la atención antes de ser referidos.

Al final, la razón por la que no se amplía esta sala para cubrir la alta demanda de pacientes es de tipo económico. El presupuesto anual de la UCIN es de 9 millones, y del servicio de Neonatología, de 21 millones. La suma de ambos representa la cuarta parte del presupuesto del Hospital Bloom y, un desvío de fondos sin aumento de presupuesto dejaría sin atención otras enfermedades no menos importantes.

Si el bebé de Mercedes supera esta etapa con el cúmulo de adversidades que eso conlleva, sin duda habrá dado un paso de gigante para saborear la vida en este país.


Mejorar la atención con más especialistas

El objetivo más importante del Ministerio de Salud es disminuir la tasa de mortalidad infantil en cinco puntos, hoy en 35 por mil nacidos vivos


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