Intoxicaciones
en la mira
El
espantapájaros
Al occidente de la
nación salvadoreña, la industria
proveedora de plaguicidas combate el uso
inadecuado de tales productos, a través
de un programa educativo que fue bautizado como
"El espantapájaros"
- Rosemarié
Mixco
- El Diario
de Hoy
El medio ambiente lo es
todo para el espantapájaros: un proyecto
educativo que impulsa la Asociación de
Proveedores Agrícolas (APA), entre los
escolares de las escuelas rurales del
país. La recuperación y
protección del ecosistema es parte de las
finalidades del programa. El otro gran objetivo
es minimizar las intoxicaciones por plaguicidas
entre los agricultores.
La campaña
visualiza una dinámica de hijos a padres.
APA busca educar a los menores, para que ellos
transmitan el mensaje en sus hogares.
Tal labor es apoyada en
el mundo por Latin American Crop Protection
Association (LACPA), o Asociación
Latinoamericana de Protectores de Cultivos. En
El Salvador, el espantapájaros ha
recibido la ayuda de los ministerios de
Educación y de Agricultura y
Ganadería.
En la actualidad, son
alrededor de 40 los centros educativos que han
adoptado al espantajo. Los niños reciben
una conferencia audiovisual, a través de
la cual se les muestra la importancia de la
agricultura, la protección de la
naturaleza y el uso adecuado de los productos
protectores de cultivos. Son 66
diapositivas.
Posteriormente, los
menores pueden aclarar su dudas y aprender
jugando con un folleto ilustrado que APA les
obsequia. "...el libro incluye juegos y dibujos
para colorear que sirven como una
retroalimentación de la exposición
audiovisual", explicó el Ing. Oscar
Figueroa Albanés, coordinador del
programa.
Una
recompensa
La capacitación
a los menores es desarrollada por los maestros.
APA labora directamente con las direcciones
departamentales de Educación, donde se
ofrece la guía técnica a los
docentes que la impartirán.
Al final, los
profesores enseñan a los alumnos y los
escolares, a sus padres.
Como una forma de
motivar a los pequeños, la industria
agrícola evalúa los trabajos
efectuados por los escolares cada 15 ó 30
días. Cada escuela elige los mejores y
APA obsequia a los ganadores, material
didáctico.
"...la idea es
entusiasmar a los menores", sostuvo Figueroa
Albanés.
El
espantapájaros trabaja con niños
de primaria y por el momento se ha promovido con
éxito en la zona occidental y central del
país.
Visión a
futuro
APA busca concretar la
elaboración de un programa educativo de
orientación ambiental que promueva la
protección del ecosistema, en todo el
territorio salvadoreño.
-Para ello, se ha
planificado extender el proyecto
espantapájaros hasta el oriente del
país.
-Asimismo, piensan
proponer la difusión del uso adecuado de
los plaguicidas, en el Museo Infantil Tin
Marín.
-Lograr más
apoyo del Gobierno Central, a través del
Ministerio de Medio Ambiente, MAG y
MINED.
-Continuar con el
proyecto de forma permanente, en todo el
país.