Sábado 29 de diciembre 2001



























Diversión sin palabras

Benjamín González, de 34 años, y su hijo Benjamín Alexander, de siete, conforman la compañía de mimos "Talaguaiste", la que a con sus presentaciones divierten y presentan situaciones de nuestra realidad.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy

Los domingos por las tardes, el mirador de los Planes de Renderos, en San Salvador, es frecuentado por turistas nacionales y extranjeros.

La visita de muchos de ellos no responde a la necesidad de ver desde lo alto la contaminada ciudad de San Salvador; sino poder apreciar el espectáculo de una pareja de artistas que se gana la vida actuando en ese lugar.

Son los mimos "Romeo" y "Min", quienes con sus ocurrencias y jocosas situaciones, se encargan de arrancar grandes carcajadas a chicos y grandes.

Estos dos personajes, interpretados por el señor Benjamín González y su hijo Benjamín Alexander, ganan muchos aplausos y algunas monedas y billetes gracias a sus muecas, ademanes y sus exagerados movimientos corporales.

De esta pareja, quien llama más la atención es "Min", considerado por su padre como el único niño mimo de El Salvador. "Me atrevería a decir que mi hijo es el único niño mimo de toda Centroamérica", expresa con orgullo don Benjamín, quien desde hace un año se ha convertido en el maestro de su propio retoño.

Con el arte en la venas

Esta compañía tiene en su repertorio 15 pantomimas, seis de las cuales cuentan con la participación del pequeño "Min".

"El malabarista", "El pasajero", "El comilón" y "El cine" son algunas de las piezas cómicas que representa con una gracia natural el pequeño artista.

Para sus presentaciones, el niño luce una camisa manga larga, pantalón ajustado y una boina negra. El tono oscuro de su traje contrasta con el blanco de su maquillaje y de su inocencia.

A través de la pintura que cubre su carita resaltan sus ojos negros y vivaces, su pequeña boca pintada de color carmín, sus arqueadas cejas y sus encarnecidas chapas.

"Min" es el encargado de abrir cada presentación. Valiéndose de su encanto infantil muestra al público un pequeño cartel, que lleva impreso el nombre de la pantomima. Luego se entrega de lleno a las divertidas situaciones, donde es capaz de representar desde un encantador niño hasta un fastidioso sirviente.

Alexander es un chico muy inquieto, curioso y simpático, que dedica su tiempo a los estudios y a la mímica. Él cursará este año segundo grado en el centro escolar cantón Joya Grande, de Apopa.

"Me gusta ser mimo. El trabajo que yo hago es muy bonito", dice Alexander con su suave voz.

Él dice sentirse satisfecho con lo que hace en cada presentación.

Alexander es uno de los cuatro hijos de don Benjamín y el único que tiene vocación artística.

Un mimo muy culto

Don Benjamín es un artista nato, quien durante 15 años se ha dedicado a llevar alegría a niños, jóvenes y adultos. Además de interpretar al mimo "Romeo", este artista salvadoreño también da vida al payaso "Sabrosito".

"Me gusta más ser mimo que payaso, ya que por medio de la mímica se presenta la realidad y se educa. El payaso es un personaje más fantástico; los mimos tienen más cultura", expresa don Benjamín, quien también se dedica a escribir poesía y a hacer teatro.

Las situaciones que estos dos personajes representan en las pantomimas están cargadas de mucha gracia, y cada una llevan implícito mensajes sociales. Por ejemplo, en la pantomima "El saltacuerdas" se ponen de manifiesto los derechos de los niños.

Sus presentaciones no sólo se llevan a cabo en los Planes de Renderos, sino también en fiestas de pueblos, como Nejapa, Ayutuxtepeque, Apopa y Quezaltepeque, entre otros.

También actúan en el parque Bolívar de San Salvador, ya que ambos trabajan con la Unidad de Cultura "Roberto Armijo", de la Universidad Tecnológica, de San Salvador.

Aunque don Benjamín ve en su hijo Alexander mucho talento, considera que en nuestro país las oportunidades de trabajo para los artistas son muy pocas.

"El Salvador no es tierra de artistas, sino de políticos", comenta el señor González.

Es así como padre e hijo se ganan la vida divirtiendo al público, dejando de lado las palabras y los gritos, valiéndose únicamente de sus gestos y de sus movimientos, proporcionando diversión a través del silencio.

Víctimas de ladrones

Una de las pantomima que presentan es la de un cobrador que roba en un autobús. Pues esa misma situación la vivieron realmente estos dos mimos

Al abordar el autobús "Galaxia 5", de la ruta 109, que de Quezaltepeque conduce a San Salvador, a Alexander le fue arrebatado un maletín que contenía algunos documentos, fotografías, maquillaje y un teléfono celular.

La pareja de mimos desea recuperar lo perdido, es por ello que hace un llamado a la persona que haya encontrado el maletín para que se comunique a las oficinas de Proyección Social de la Alcaldía de Quezaltepeque a los teléfonos 274-2420 y 274-8036.





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