Diversión sin
palabras
Benjamín González, de 34
años, y su hijo Benjamín
Alexander, de siete, conforman la
compañía de mimos "Talaguaiste",
la que a con sus presentaciones divierten y
presentan situaciones de nuestra
realidad.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
Los domingos por las tardes, el mirador de
los Planes de Renderos, en San Salvador, es
frecuentado por turistas nacionales y
extranjeros.
La visita de muchos de ellos no responde a la
necesidad de ver desde lo alto la contaminada
ciudad de San Salvador; sino poder apreciar el
espectáculo de una pareja de artistas que
se gana la vida actuando en ese lugar.
Son los mimos "Romeo" y "Min", quienes con
sus ocurrencias y jocosas situaciones, se
encargan de arrancar grandes carcajadas a chicos
y grandes.
Estos dos personajes, interpretados por el
señor Benjamín González y
su hijo Benjamín Alexander, ganan muchos
aplausos y algunas monedas y billetes gracias a
sus muecas, ademanes y sus exagerados
movimientos corporales.
De esta pareja, quien llama más la
atención es "Min", considerado por su
padre como el único niño mimo de
El Salvador. "Me atrevería a decir que mi
hijo es el único niño mimo de toda
Centroamérica", expresa con orgullo don
Benjamín, quien desde hace un año
se ha convertido en el maestro de su propio
retoño.
Con el arte en la venas
Esta compañía tiene en su
repertorio 15 pantomimas, seis de las cuales
cuentan con la participación del
pequeño "Min".
"El malabarista", "El pasajero", "El
comilón" y "El cine" son algunas de las
piezas cómicas que representa con una
gracia natural el pequeño artista.
Para sus presentaciones, el niño luce
una camisa manga larga, pantalón ajustado
y una boina negra. El tono oscuro de su traje
contrasta con el blanco de su maquillaje y de su
inocencia.
A través de la pintura que cubre su
carita resaltan sus ojos negros y vivaces, su
pequeña boca pintada de color
carmín, sus arqueadas cejas y sus
encarnecidas chapas.
"Min" es el encargado de abrir cada
presentación. Valiéndose de su
encanto infantil muestra al público un
pequeño cartel, que lleva impreso el
nombre de la pantomima. Luego se entrega de
lleno a las divertidas situaciones, donde es
capaz de representar desde un encantador
niño hasta un fastidioso sirviente.
Alexander es un chico muy inquieto, curioso y
simpático, que dedica su tiempo a los
estudios y a la mímica. Él
cursará este año segundo grado en
el centro escolar cantón Joya Grande, de
Apopa.
"Me gusta ser mimo. El trabajo que yo hago es
muy bonito", dice Alexander con su suave
voz.
Él dice sentirse satisfecho con lo que
hace en cada presentación.
Alexander es uno de los cuatro hijos de don
Benjamín y el único que tiene
vocación artística.
Un mimo muy culto
Don Benjamín es un artista nato, quien
durante 15 años se ha dedicado a llevar
alegría a niños, jóvenes y
adultos. Además de interpretar al mimo
"Romeo", este artista salvadoreño
también da vida al payaso
"Sabrosito".
"Me gusta más ser mimo que payaso, ya
que por medio de la mímica se presenta la
realidad y se educa. El payaso es un personaje
más fantástico; los mimos tienen
más cultura", expresa don
Benjamín, quien también se dedica
a escribir poesía y a hacer teatro.
Las situaciones que estos dos personajes
representan en las pantomimas están
cargadas de mucha gracia, y cada una llevan
implícito mensajes sociales. Por ejemplo,
en la pantomima "El saltacuerdas" se ponen de
manifiesto los derechos de los niños.
Sus presentaciones no sólo se llevan a
cabo en los Planes de Renderos, sino
también en fiestas de pueblos, como
Nejapa, Ayutuxtepeque, Apopa y Quezaltepeque,
entre otros.
También actúan en el parque
Bolívar de San Salvador, ya que ambos
trabajan con la Unidad de Cultura "Roberto
Armijo", de la Universidad Tecnológica,
de San Salvador.
Aunque don Benjamín ve en su hijo
Alexander mucho talento, considera que en
nuestro país las oportunidades de trabajo
para los artistas son muy pocas.
"El Salvador no es tierra de artistas, sino
de políticos", comenta el señor
González.
Es así como padre e hijo se ganan la
vida divirtiendo al público, dejando de
lado las palabras y los gritos,
valiéndose únicamente de sus
gestos y de sus movimientos, proporcionando
diversión a través del
silencio.
Víctimas de ladrones
Una de las pantomima que presentan es la de
un cobrador que roba en un autobús. Pues
esa misma situación la vivieron realmente
estos dos mimos
Al abordar el autobús "Galaxia 5", de
la ruta 109, que de Quezaltepeque conduce a San
Salvador, a Alexander le fue arrebatado un
maletín que contenía algunos
documentos, fotografías, maquillaje y un
teléfono celular.
La pareja de mimos desea recuperar lo
perdido, es por ello que hace un llamado a la
persona que haya encontrado el maletín
para que se comunique a las oficinas de
Proyección Social de la Alcaldía
de Quezaltepeque a los teléfonos 274-2420
y 274-8036.