La
Paz
Año nuevo...
zapatos nuevos
La Navidad llenó de sonrisas al
Hogar Infantil de Zacatecoluca. Viroleños
viajaron desde Los Angeles para regalar zapatos
a los infantes
- Jesús
Corvera
- El Diario
de Hoy
El
Niño Dios obsequió calzado a todos
los internos del Hogar de Huérfanos de
Zacatecoluca, a cargo de las religiosas
franciscanas. Fueron 70 sonrisas las que
agradecieron el gesto brindado por ciudadanos
viroleños que residen en Los Angeles,
California, Estados Unidos.
Los obsequios llegaron el 25 de diciembre por
la mañana. Cuatro matrimonios
distribuyeron el donativo, en
representación de las 30 personas que
conforman la Asociación de
Viroleños Pro Zacatecoluca.
Los zapatos fueron parte del regalo. Los
niños y niñas recibieron
calcetines y accesorios para el aseo diario.
"Es el segundo año consecutivo que se
hace realidad esta meta. Conocemos muy de cerca
las limitantes que enfrenta el Hogar",
expresó Carlos Peña, presidente de
dicha asociación.
Los preparativos inician a mediados de
noviembre. Aquí, uno de los contactos se
encarga de contratar a la empresa privada que
elaborará los zapatos. Luego, se visita
el Hogar y se toman las medidas a cada
infante.
Muy personales
El día de Navidad, los donantes llegan
con las cajas de zapatos rotuladas.
La Asociación tiene el deseo de seguir
con la tradición año con
año, para lo cual tendrán que
doblar los esfuerzos de recolección.
Tras la entrega, los benefactores fueron
obsequiados con cánticos entonados por
los infantes. Sor Gloria Esperanza
Vásquez, directora del orfelinato,
expresó las gratitudes en nombre de todos
los internos y el personal a cargo.
El Hogar Infantil tiene 16 años de
vida. Fue fundado el 1 de julio de 1985 por el
coronel Orlando Inocente Montano, comandante del
Centro de Instrucción de Ingenieros de la
Fuerza Armada, con sede en esa cabecera
departamental.
Su gran deseo era albergar a los
pequeños que por tretas del destino
perdieron a sus progenitores durante el
conflicto armado que azotó el territorio
salvadoreños durante dos
décadas.
Las religiosas abren las puertas del Hogar
desde niños recién nacidos hasta
bachilleres. Los jóvenes ya graduados son
apadrinados por altruistas que costean los
estudios superiores de los menores. Ya hay
jóvenes graduados trabajando y otro grupo
en la universidad.