Tema
para meditar
¿Quién soy
yo?
Edgar
López Bertrand*
Las
presiones y problemas de la vida moderna
conducen a muchos a una búsqueda afanosa
de un significado y propósito para su
vida. Hemos visto algo de lo que Dios es, pero
¿y nosotros? ¿Por qué
existimos? ¿Por qué estamos
aquí? ¿Tiene significado o
propósito la vida humana? Lo primero que
debemos aclarar es que el hombre no "existe"
meramente. Es más que una
acumulación accidental de átomos
que, por alguna razón forman lo que
llamamos "un ser humano".
La Biblia nos dice que fue
específicamente creado por un Dios Sabio
y Santo. Creó Dios al hombre a su imagen,
a imagen de Dios lo creó, varón y
hembra los creó. El hombre es mucho
más que un animal altamente desarrollado
o un simio refinado. Es tan diferente a lo
animales como los animales a los vegetales, o
los vegetales a los minerales. En lo que se
refiere al tamaño, el hombre es diminuto
comparado con el sol, la una y las estrellas,
pero Dios le ha dado una posición
singular y honorable en el universo.
Esto se ve en uno de los primeros
mandamientos de Dios al hombre: señoread
en los peces del mar, en las aves de los cielos
y en todas las bestias que se mueven sobre la
tierra. El hombre se convirtió en el
representante personal de Dios sobre la tierra,
con autoridad sobre todas las otras criaturas
vivientes. También se le dio al hombre
una dignidad especial. Fue creado "a imagen de
Dios". Esto no significa que fuese hecho al
mismo tamaño o forma de Dios (hemos visto
que Dios no tiene "tamaño" o "forma"), ni
que fuese una miniatura de Dios, poseyendo todas
sus cualidades en pequeñas cantidades.
Significa que el hombre fue creado como un ser
espiritual, racional, moral e inmortal, con una
naturaleza que era perfecta. En otras palabras,
era un verdadero reflejo del carácter
santo de Dios.
Más aún, el hombre
escogió obedecer, alegre y
constantemente, todos los mandatos de Dios y,
como resultado, vivía en perfecta
armonía con Él. ¡El hombre no
tenía una "crisis de identidad" en aquel
entonces! Sabía exactamente quién
era y por qué estaba en el mundo, y
obedientemente ocupó lugar que le fue
dado por Dios. No era sólo el hombre
quien estaba satisfecho con su oposición,
¡Dios estaba satisfecho con el hombre!
Sabemos esto porque la Biblia nos dice que
cuando su obra de creación estuvo
completa, vio Dios todo lo que había
hecho, y he aquí que era bueno en gran
manera.
Personas perfectas vivían en un medio
ambiente perfecto, en perfecta armonía
entre sí, y en perfecta armonía
con un Dios perfecto. ¡Pero esa no es ahora
la situación! ¿Qué fue lo que
ocurrió?, el pecado de la desobediencia,
y el querer ser como Dios, causa la caída
estrepitosa del hombre, perdió su estatus
de amigo de Dios al querer ser como Dios; gran
error del género humano, pues Él
no comparte su Gloria con nadie. Por esa
razón, el hombre en la actualidad carece
de una identidad uniforme, paulatinamente nos
hemos ido separando de la amistad con el
Señor, lo que otros llamarían: que
se perdió la comunión con el
Creador, consecuentemente el hombre de hoy en
día, en su mayoría, está
descontento consigo mismo, por lo que tenemos un
caos moral alarmante.
Es por eso que los hombres no saben su
objetivo o destino, no saben quiénes son
y por qué estamos como estamos, y mucho
corren a hacerse adictos al alcohol, las drogas,
a la música, al ejercicio físico;
se entregan sin reparo a los placeres de la
carne, y sus consecuencias son enormes y lo peor
de todo, es que no saben cómo regresar a
Dios. El Señor nos hizo a su imagen y
semejanza, esa identidad está extraviada,
por lo tanto para saber el "quién soy",
tenemos que remontarnos a la creación y
recuperar esa imagen y semejante como Dios nos
creó hace unos seis mil años.
¿Y cómo se logra? Naciendo de nuevo.
¿Y eso cómo ocurre? Por la Fe en
Jesús, creyendo de todo corazón en
el sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario,
y creyendo además en Su
Resurrección de los muertos, a esto se le
llama el nuevo nacimiento, o como se
podría decir la recuperación de
una verdadera identidad, y el reconocimiento del
verdadero propósito para con el hombre.
¿Qué es lo que confunde a muchos?,
¿qué hago yo en este mundo?,
¿cuál es el propósito de mi
existencia en esta tierra?
Vale la pena mencionarle a aquellos que no
tienen interés en su persona, los que han
perdido el deseo de seguir viviendo, que lo que
se ha perdido es el propósito de Dios
para la vida de cada uno de ellos. La Biblia
dice en el primer mandamiento: "Hemos sido
creados por Dios para adorarle por sobre todas
las cosas", y el hombre ha querido adorarse a
sí mismo y no tomar en cuenta a su
Creador, quien conoce cómo regresarte tu
verdadera identidad.
* Pastor.