Jueves 27 de diciembre 2001


Berlín recuerda a Marlene Dietrich

Su imagen sensual no desaparecería nunca más de la escena mundial a partir de su participación en "The blue angel"

Alemania
Reuters.-

Marlene Dietrich murió hace una década aborreciendo a Berlín debido a que muchos en su tierra natal la habían acusado de traidora, pero la ciudad ya ha dejado de criticar a la mítica estrella de cine a medida que se acerca el centenario de su nacimiento.

Una ola de exhibiciones en museos, conciertos musicales, documentales de televisión y homenajes fílmicos ha rendido tributo a Dietrich por el aniversario número 100 del nacimiento de la diva alemana, a cumplirse el próximo jueves.

"Existe una fascinación imperecedera por Marlene Dietrich, ya que ella siempre polarizó a la gente y siempre fue capaz de agitar las cosas", dijo Werner Sudendorf, autor de una biografía de Dietrich y curador de una exhibición sobre la artista en Berlín.

"(Dietrich) siempre será un símbolo para el siglo XX. Fue actriz, cantante y una heroína política reacia. Fue un microcosmos de la historia germano-estadounidense en el siglo pasado", señaló el autor en una entrevista.

Un símbolo

Nacida el 27 de diciembre de 1901 y bautizada con el nombre de Marie Magdalene Dietrich, la actriz se convirtió en la bomba rubia que se hizo famosa a la edad de 20 años.

Dietrich luchó en la década de 1920 en los teatros locales como cantante y actriz de intervenciones cortas antes de estampar su firma como una vampiresa en "The Blue Angel" (El ángel azul) en 1930.

Ese rol como la cantante Lola-Lola de un cabaret de Berlín en la película de Josef von Sternberg, rodada en alemán e inglés, lanzó su carrera y pavimentó el camino para su traslado a Hollywood.

Su voz ronca, grandes pómulos y maravillosas piernas largas electrificaron durante décadas al público cinéfilo.

"Dietrich fue una estrella manufacturada, una obra de arte producida por su descubridor Josef von Sternberg, aunque ese es sólo un lado de la moneda", escribió el periódico suizo Neue Zuercher Zeitung.

"Ella no fue un objeto sexual, sino un sujeto de sexualidad, la encarnación del sexo mismo", agregó.

Dietrich, que ha sido considerada también un icono para los homosexuales, no sólo fascinaba a los hombres: un museo de Berlín ha abierto una exhibición dedicada al "lado lesbiano" de Dietrich. Siempre excéntrica, Dietrich se ponía pantalones, tuxedos y trajes para hombres mucho antes de que las mujeres los usaran.

"La forma en que se sentaba seductoramente en la silla en 'The Blue Angel' ha quedado grabada en la memoria de la gente alrededor del mundo. No importa que Madonna y otras la imitaran más tarde. Todos recordamos la escena con Marlene Dietrich", dijo Sudendorf.

Relación amor-odio con Berlín

Otros papeles cinematográficos incluyen "The Scarlet Empress" en 1934; "A Foreign Affair" en 1948, y "Judgment at Nuremberg" en 1961; muchos de ellos transmitidos en la televisión alemana este mes.

La carrera de Dietrich fue formada por la decadente escena fílmica y teatral del Berlín de antes de la guerra, pero se volvió famosa después de mudarse a Estados Unidos, donde se nacionalizó estadounidense en 1937.

La actriz rechazó los intentos de los nazis de que regresara a Alemania y después se vistió con uniforme estadounidense para actuar ante los soldados en los frentes de batalla durante la Segunda Guerra Mundial.

Los nazis denunciaron a Dietrich por "asociarse con los judíos" -calificativo que le daban a muchos actores y artistas que, como ella, huían al exterior- y también hacían discretas aproximaciones para persuadirla a que retornara.

Sus actuaciones en tiempo de guerra para entretener a los soldados aliados provocó resentimiento en Berlín. Cuando regresó a su país para ofrecer un concierto en 1960, fue recibida con protestas, con algunos manifestantes llamándola prostituta y afiches que decían "Vete a casa, Marlene".

Pero tuvo una cálida recepción en el interior del abarrotado teatro, donde subieron el telón 18 veces, para que reapareciera. Dietrich, sin embargo, se sintió profundamente herida y dijo: "Nunca volveré a Alemania. He tenido a muchas personas insultándome, suficientes manifestaciones, suficiente amor-odio".

Unos cuantos comentarios agrios, que precedieron a su visita a Alemania en 1960 y su sepelio en 1992, fueron leídos durante un homenaje musical que se le brindó en Berlín.

"Tú deberías ser linchada, tú, miserable criminal de guerra", rezaba una carta escrita en 1960 por unas mujeres y leída por un actor.

Aunque Dietrich regresó a Alemania sólo en dos ocasiones después de la guerra -en 1947 y 1960- la artista, no obstante, escogió la capital alemana como su lugar de descanso final tras la caída en 1989 del Muro de Berlín.

La actriz estuvo muy solitaria en las últimas décadas de su vida y murió en París en 1992. Apareció por última vez en un documental (solamente su voz) narrado en 1985 por Maximilian Schell, en el que la actriz da órdenes fuera de la pantalla al entrevistador-director.

"Nadie vio a Marlene Dietrich como una anciana, no hay fotos ni filmes. Dejó su imagen de mujer seductora y eso es lo que todavía se conoce alrededor del mundo", dijo Sudendorf.

El entierro de Dietrich en Berlín en 1992 estuvo marcado por la controversia y la ceremonia cívica oficial fue cancelada, debido al resentimiento latente. La tumba de Dietrich ha sido profanada algunas veces por grupos de vándalos. La policía encontró una vez las palabras "prostituta que usa pieles" hechas con pintura roja en su lápida.

A pesar de su vida llena de controversias, la Dietrich se convirtió en todo un icono.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01] [Portada] [Planeta Alternativo]


Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com