Brinde su mano al
que no la tiene
Una prótesis representa el cambio
maravilloso de una vida. Con ella, las personas
con discapacidades reconocen que su
limitación es circunstancial y que siguen
siendo tan capaces de valerse por sí
mismos como otros.
Mauricio
Vásquez Acosta
En
esta Navidad, usted puede cambiar el rostro
triste de una persona a la que le faltan brazos
o piernas. ¿Cómo? Apadrínelos
obsequiándoles prótesis, que
reemplacen sus miembros perdidos.
A cambio de ese gesto humanitario
obtendrá la gratitud de niños,
jóvenes y adultos que podrán
cambiar sus vidas por completo, al volverse
independientes en el desarrollo de su vida
cotidiana.
Muchas de las personas con discapacidades
nacieron sin alguno de sus miembros, otros los
perdieron en accidentes de tránsito o de
trabajo y miles más a consecuencia de los
doce años de conflicto armado en el
país.
Para muestra un botón. Gerardo, quien
apenas tiene seis años, sufrió la
pérdida de sus piernas por
anomalías congénitas en miembros
superiores y amputaciones en miembros
inferiores.
Para este pequeño, el hecho de jugar
como los demás niños representaba
una misión casi imposible. Sin embargo,
gracias al "Plan Padrinos", de la
Fundación Teletón Pro
Rehabilitación (FUNTER), Gerardito ahora
puede caminar, correr y jugar como todos sus
amigos.
Para lograr que Gerardo pudiera volver a
caminar con las prótesis, FUNTER
trabajó paso a paso con él en una
serie de consultas médicas, especilizadas
en rehabilitación, sicología,
trabajo social, terapia física y
ocupacional. Hasta que llegó el grandioso
día en que amarró las cintas de
sus zapatos ajustados en sus
prótesis.
Cambie una vida
Para llevar a cabo los largos y costosos
procesos de rehabilitación, FUNTER ha
puesto en marcha el "Plan Padrino", mediante el
cual usted o su empresa puede colaborar
patrocinando casos como el de Geradito a
través de contribuciones
económicas.
Por ejemplo, Silvia de los Ángeles
Panameño Palacios, de 38 años,
perdió su brazo izquierdo en un asalto
con arma blanca. Para que ella pueda llegar a
tener en sus manos las páginas de este
diario tal y como usted las sostiene ahora que
lee estas líneas necesita de una
prótesis cuyo costo es de 9,290 colones
(1,061 dólares).
El grupo familiar de Silvia, integrado de
nueve miembros, económicamente depende de
sus dos hijas que trabajan como
domésticas, con ingresos abajo del
salario mínimo, por lo que les es
imposible sufragar el costo de lo que
será su brazo.
Sin embargo, usted puede cambiar la vida de
Silvia y la de muchos más al convertirse
en su padrino, costéandole su proceso de
rehabilitación.
El monto que usted puede brindarle a cada
persona discapacitada, conforme al "Plan
Padrino", puede ser costeado en cuotas por las
cuales le extenderán recibos deducibles
de impuestos. FUNTER asumirá parte del
costo total del proceso de
rehabilitación.
Para ser padrino, usted debe seleccionar a la
persona o personas a quienes desea ayudar. Luego
establecer la forma de entrega del costo del
caso seleccionado.
FUNTER
se encargará de que usted esté
informado de la evolución y el progreso
de la persona beneficiada, hasta que llegue el
día en que la persona ya rehabilitada le
podrá dar a usted las gracias.
El premio que recibirá por ser padrino
no tiene precio, pues consiste en la gratitud
eterna que le brindará la persona
rehabilitada y sus amigos de FUNTER por haber
hecho realidad el lema "Juntos todo es
posible".
Ayude a lograr un caso más
FUNTER es una institución dedicada a
la rehabilitación integral de las
personas con discapacidades, a través de
la atención de servicios clínicos
especializados, así como con programas
dedicados a la capacitación laboral e
inserción a puestos de trabajo
remunerados.
Han atendido a 9,500 personas con
discapacidad, de los cuales el 15% es
niño.
Han fabricado 5,600 prótesis, 3,200
ortesis y se han reparado 3,300 de ambas.
Asimismo ha proporcionado 450 prótesis
auditivas, y donado 700 sillas de ruedas.
Si desea unirse a esta noble causa,
comuníquese a los teléfonos
289-0868 y 289-0431, donde la licenciada Morena
Hidalgo de Viaud le presentará algunos de
los casos de las personas a las que usted o su
empresa pueden apadrinar.
Además puede hacer una visita a la
Calle El Pedregal y Avenida L-E, Jardines de la
Hacienda, Ciudad Merliot, Antiguo
Cuscatlán. Recuerde que "la capacidad de
dar es mucho más grande que cualquier
discapacidad".