Programa
basado en la asociatividad
MAG alista estrategia
del 2002
El Gobierno compartirá los riesgos
en la innovación tecnológica y en
la reconstrucción y modernización
rural. Ya tiene un buen principio: la
habilitación de dos Fondos, similares a
un fideicomiso
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
Para
el sector agropecuario, el 2002 trae iniciativas
con las que se espera empujar la carreta de la
reactivación: con un aporte inicial que
ronda los $24 millones, el Ministerio de
Agricultura y Ganadería (MAG)
habilitará dos Fondos a través de
los cuales compartirá el riesgo con el
sector.
La dinámica de los Fondos, tanto para
la Innovación Tecnológica como
para la Reconstrucción y
Modernización Rural,indica que "si un
productor o un agroempresario, decide instalar
una planta procesadora de determinado producto,
puede recibir, de forma gratuita,
asesoría técnica para la
investigación o capacitación en el
proyecto solicitado", explicó el
ministro de Agricultura, Salvador Urrutia
Loucel.
Para lograr un mayor impacto con el uso de
los recursos que se distribuirán a
través de los Fondos, el funcionario
dejó claro que un parámetro para
adjudicar la asistencia técnica, es que
los solicitantes "no sean personas naturales
sino que estén agrupados, por
asociatividad".
La idea es que los beneficios lleguen a un
mayor número de personas productivas, las
mismas que desean apostar a la generación
de empleos, divisas y contribuir con los
aspectos fiscales, razonó el funcionario.
Fuente de recursos
En el portafolio de inversiones que el MAG
planea ejecutar en el 2002, dos de los cuatro
nuevos proyectos han designado el capital
semilla de los Fondos, con lo que se espera
fomentar la idea de impulsar la
reactivación agropecuaria. De un
préstamo otorgado por el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), que asciende
a $31.2 millones y del cual el Gobierno aporta
en concepto de contrapartida $5 millones, se
desprenden $4 millones para el "Fondo de
Innovación Tecnológica",
apuntó el ministro Urrutia. El resto del
financiamiento se destinará al proyecto
de Reconversión Agroempresarial.
El segundo nuevo proyecto que figura en los
planes del MAG es el préstamo FIDA, que
equivale a $20 millones. En su totalidad, ese
dinero se canalizará al "Fondo de
Reconstrucción y Modernización
Rural". FIDA es un crédito a 40
años de plazo, con una tasa de
interés
del 0.65% y con diez años de gracia.
Para apalancar la inversión en la
asistencia técnica, la agenda del MAG
señala que el tercer nuevo proyecto es el
Convenio PL480, que contempla $2.3 millones para
la Promoción de la Agricultura no
Tradicional y la Rehabilitación de la
Infraestructura Pesquera.
El cuarto nuevo proyecto es el Convenio
Japonés 2KR, que destinará en el
próximo año $1.4 millones a la
Modernización de la Producción
Rural. El gran objetivo es generar a los
productores el acceso a los mercados, el
almacenamiento de agua y la
diversificación agrícola.
Distribución
Según Urrutia, el dinero de los dos
Fondos será administrado por una de las
fundaciones agropecuarias ya existente o en su
defecto se podría crear una para tal fin.
Sin embargo, como la distribución de
los recursos será de forma gratuita (pese
a que el productor o la agroindustria no
recibirán el dinero en efectivo),
obviamente llegará el momento en que se
agoten los $24 millones.
"Si se agotaran los recursos, visualizamos la
creación de un Fondo de libre
concurrencia. Es decir que se puede generar la
atracción de esos recursos en
carácter de donación",
recalcó el Ministro.
Desde su perspectiva, "lo importante es
generar el medio y estimular a la comunidad
internacional, para que una vez
constituído el Fondo, también se
logren otras aportaciones que permitan un
crecimiento de esta actividad".
En todo caso, la suma de las dos partidas de
préstamos, que al final se consolidan en
un solo Fondo, "son una cantidad respetable de
dinero que permitirá darle una
reactivación al agro", calificó
Urrutia.