Entres los mejores
de América
El equipo nacional de baloncesto en silla
de ruedas logró el tercer lugar de la
Copa de Naciones de América celebrada en
Montevideo, Uruguay
Carlos
Vides
Como
ya no había rivales de peso en
América Central, la selección
nacional de basquetbolistas en silla de ruedas
puso la vista en Sudamérica para medir su
nivel. Y regresó de tierras uruguayas con
un bronce que ahora les permitirá jugar
en la División "A" del Continente, donde
ya están clasificados los quintetos
más fuertes del área, como
Canadá, Estados Unidos, México,
Argentina y Brasil. Se codearán con los
grandes.
El tercer lugar también afianza la
participación de los cuscatlecos en el
Torneo de la Zona "A" que se realizará en
Brasil en abril del 2002, en las ciudades de
Blumenau y Vitoria. Esta asistencia implica un
costo de $3,500 dólares, por lo que desde
ya este grupo de atletas ha pedido ayuda
económica para continuar poniendo en alto
el nombre de El Salvador en otras latitudes.
El camino al bronce
La Copa de las Naciones de América
inició con una ronda de todos contra
todos entre los seis equipos participantes:
Venezuela, Colombia, Cuba, Uruguay, Puerto Rico
y El Salvador. Los nacionales clasificaron en
cuarto lugar y jugaron contra Venezuela para
llegar a la final, pero cayeron 83-68 y quedaron
relegados a la lucha por el bronce contra los
'charrúas'. Colombianos y venezolanos
quedaron como finalistas, y fueron los
'llaneros' quienes se alzaron con el primer
lugar.
Mientras, para los cuscatlcos se planteaba un
encuentro durísimo, pues los locales ya
habían batido a los salvadoreños
66-36 en la ronda preliminar. Aparte, los
uruguayos tenían un plantel de doce
jugadores contra sólo siete
blanquiazules, ya que no se pudo obtener
suficiente dinero como para que viajaran
más atletas, mucho menos director
técnico o encargado médico.
Con todo
Sin embargo, los salvadoreños sacaron
la casta y batieron a los uruguayos 53-45, con
lo que alcanzaron el bronce y la
clasificación a la División "A".
"Pudimos haber obtenido resultados mejores si
hubiéramos llevado más atletas, ya
que jugamos todos los días y el cansancio
nos llegó a todos, por no tener
quién nos oxigenara, pero lo bueno es que
con tan poca delegación hicimos nuestro
esfuerzo y sacrificio y al final obtuvimos un
buen resultado", comentó luego el
seleccionado Rafael Sibrián.
Cabe mencionar que Sibrián, una de las
piezas fundamentales en la ofensiva nacional,
finalizó como el segundo mejor anotador
del torneo, con 99 unidades en todos los juegos,
y formó parte de los cinco jugadores del
equipo ideal. Por El Salvador lo siguieron
Willian Rivas (55 puntos), José
Raúl Alvarenga (51 puntos) y Pedro
Siliézar (20 puntos).
Todo esto lo hicieron con sólo dos
hombres de refresco, con un jugador como
director técnico, sin médico y sin
árbitros. ¿De qué
serán capaces con más apoyo?