Gobierno en alianza
con pescadores
En el corto plazo, el esfuerzo pesquero
del sector artesanal va dando resultados
económicos y sociales con la
cogestión o asociatividad de las partes
que hasta hace un año atrás
trabajaban divorciadas. Los más
beneficiados del nuevo proceso son los
pescadores. Ahora tienen mejor dominio del
mercado, clientes e ingresos.
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
Desde
hace un año, las operaciones de pesca en
el muelle artesanal de Acajutla son diferentes.
La experiencia del trabajo en equipo, conformado
por distintas instituciones del Gobierno y los
pescadores de la zona, está dando
exitosos resultados económicos y
sociales.
El modelo de "cogestión", que equivale
ala asociatividad entre los pescadores
artesanales y las autoridades del Centro de
Desarrollo Pesquero (Cendepesca), la Fuerza
Naval, Policía Nacional Civil (PNC) a
través del Grupo Marítimo, la
Unidad de Salud, y la Alcaldía municipal,
es tangible en el tipo de infraestructura y el
servicios que se ofrece en el muelle artesanal
de Acajutla. Ambos son ahora muy distintos de lo
que se ofrecía 14 años
atrás.
"Uno de los mayores problemas de la pesca
artesanal es la poca asociatividad de los
pescadores, dado que tienden a trabajar de forma
individual y no organizada", ilustró el
director general de Cendepesca, Mario
González Recinos, como forma de expresar
la realidad y la gran oportunidad de cambio que
ofrece la "cogestión".
De acuerdo con González, "el objetivo
es que todo el sector pesquero artesanal trabaje
bajo el modelo de asociatividad participativa.
Todos ganan porque ninguna institución
llega a imponer decisiones", apuntó.
En ese sentido, el funcionario
garantizó que con el nuevo modelo, "las
decisiones se discuten en consenso: pescadores y
el Gobierno".
Pero además del consenso, el trabajo
de los pescadores tiene reglas claras. Tanto
así que los mismos, según la
experiencia en Acajutla, han participado en la
redacción de un reglamento. El que lo
incumple está consciente de las
repercusiones de su acción.
Expansión del modelo
El modelo de "cogestión", que equivale
a acuerdos pactados entre el Estado y las
comunidades de pescadores, y que busca
coadministrar los recursos pesqueros, ya
traspasó las fronteras de Acajutla.
Cendepesca también lo desarrolla con
los pescadores de la Barra de Santiago, muelle
artesanal de La Libertad, Cerrón Grande,
El Triunfo y Puerto Parada en Usulután.
En estos dos últimos lugares, el modelo
empieza a formalizarse.
Gracias a esa dinámica, el daño
ocasionado por los terremotos a la
infraestructura pesquera ha encontrado fuentes
de financiamiento más dispuestas a
cooperar. Esa es una muestra del adagio popular
que reza: "la unión hace la fuerza".
Acajutla y su experiencia
Inaugurado en julio de 1986, el primer muelle
artesanal de Acajutla surgió con la idea
de facilitar las operaciones de pesca en la
zona.
Quince años después, la
iniciativa de cogestión permitió
ampliar y remodelar la infraestructura del
muelle, con una inversión superior a los
$60 mil.
Se suma la habilitación de nuevos
servicios al pescador como la información
de pesca, comercialización y
procesamiento de las especies, a través
de la oficina de Pescanegocios. Ahí,
todos los pescadores tienen acceso a la
tecnología: internet y correo
electrónico.
Los socios o clientes de la cogestión
son la Asociación Cooperativa de
Pescadores de Acajutla (Acoopac), la
Asociación de Pescadores Tiburoneros San
Rafael (Apetasar), más los representantes
de los maniobreros, comerciantes y
transportistas.