Lunes 24 de diciembre 2001



Robo de abono en Jerusalén

Además del extravío, existen evidencias de que el fertilizante donado quedó en poquísimas manos.

El Diario de Hoy

Una importante cantidad de fertilizante donado por una comunidad japonesa a los habitantes de Jerusalén desapareció de las bodegas de un ineficiente banco de esa ciudad.

Los donantes pretendían que con las 15 mil toneladas de abono que se enviaron a Jerusalén se favorecieran a agricultores pobres que cultivan trigo para elaborar pan.

El problema es que no sólo se robaron más de 11 mil quintales de las bodegas del banco de Jerusalén, sino que existen evidencias que demuestran que más de la mitad de la donación quedó en manos de grandes empresarios que se dedican a revender fertilizante en los mercados de esta tierra, que se extiende desde el Mar Mediterráneo hasta el río Jordán.

Los japoneses enviaron la donación con el propósito de no impedir que se molestara, de nuevo, a Jesús de Nazaret, pidiéndosele que multiplicara los panes.

De acuerdo con los cálculos que ahora se hacen, el robo y el acaparamiento de fertilizante en pocas manos no dejará más opción que pedirle de nuevo a Jesús que multiplique esos panes, como cuando maravilló a todos a la orilla del mar de Galilea y dio de comer a más de cinco mil personas.

Investigaciones realizadas demuestran que los grandes empresarios aceptaron el acaparamiento del fertilizante. Los japoneses manifestaron su malestar por lo ocurrido.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01 [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com