"Los casos no son un
partido de fútbol"
El año 2001 deja a la
Fiscalía una serie de sin sabores por la
dimensión de los casos que perdió
o los que aún no logra descifrar. En
alusión a una crítica que se le
hizo, el fiscal general, Belisario Artiga, dice
que los casos no son un juego y que la
población debe desarrollar una cultura
jurídica
Edward
Gutiérrez/El Diario de Hoy
Los
casos de secuestro han sido, sin duda, los de
mayor éxito para la Fiscalía
General de la República. Pero en materia
de defraudaciones millonaria y homicidios, las
cosas no han ido del todo bien. Pese a ello,
Belisario Artiga asegura que ha cumplido con su
misión a 11 meses para dejar el
cargo.
El Diario de Hoy (EDH): ¿Qué deja
el 2001 en el trabajo de la Fiscalía?
Belisario Artiga (B.A.): Yo resumiría
que iniciamos con un proceso de saneamiento de
la institución. Lo más destacable
sería el envío de un mensaje
fuerte a la institución, de que se
requiere de un empleado más comprometido
con los servicios públicos. Podemos decir
que se han roto las argollas que existían
acá, y no hemos tenido quejas en los
últimos meses sobre arbitrariedades,
peticiones de dádivas de fiscales y cosas
por el estilo.
EDH: ¿Cuáles han sido para usted
los casos exitosos de la Fiscalía?
B.A.: Yo quisiera hablar de una manera
global. En función de veredictos
condenatorios, la Fiscalía sigue saliendo
bastante bien. Tenemos más del 50% de
condenas y, en materia de secuestros, estamos en
un 80%. Creo que el trabajo de la
Fiscalía, no obstante de algunos casos
emblemáticos que generan escozor y
cuestionamientos, ha sido bueno en este
año.
EDH: Pero existen casos como el de los
títulos falsos y el BFA que han sido bien
vistos por la población.
B.A.: Yo creo que los operadores, el mismo
pueblo y los periodistas deben desarrollar una
mayor cultura jurídica. Los casos no
deben verse como un partido de fútbol,
que vamos 2 a 0, 1 a 1 o empatados. Creo que eso
no es bueno; no hay Fiscalía en el mundo
que gane el 100% de los casos. En el caso del
BFA, por ejemplo, no sabemos cómo vamos a
terminar pero hasta el momento hemos tenido
resultados favorables. También hay otros
casos de corrupción en los que no nos fue
tan bien, pero ahí está la
experiencia para capitalizarla y ver qué
es lo que no se hizo de forma adecuada para
seguir mejorando.
EDH: ¿Qué pasa con aquellos casos
como el metanol, espionaje telefónico,
Katya Miranda, FINSEPRO y FEDEFUT?
B.A.: Hay casos que no han tenido el
éxito en la acusación, pero
ahí es donde yo hago un llamado a la
necesidad de tener una mayor cultura
jurídica. La investigación para la
Fiscalía es la búsqueda de la
verdad y saber lo que pasó en determinado
caso. Si el juez dice que no procede, pues ni
modo, hay que respetar el fallo.
Tenemos retos con ciertos casos; creo que
la impunidad hay que seguirla disminuyendo;
estoy consciente de que tenemos que resolver
muchos casos, pero ahí está
planteado el reto. No podemos resolverlos todos
de una sola vez; no tengo los recursos para
resolver todo. Pero insisto, yo creo que el
mayor logro es que la institución
salió de la tormenta; ha encontrado su
rumbo, a mí me queda un año y
desde ya puedo darme por satisfecho.
EDH: Pero ¿cómo se pretende que
haya confianza en el sistema si, por ejemplo, en
el caso FINSEPRO la gente pierde sus ahorros?
¿En quién hay que tener confianza en
la honestidad de los jueces o en la capacidad
investigativa y acusativa de la
Fiscalía?
B.A.: Yo lo que trato de expresar es que el
sistema es perfectible. Los vacíos y y
las equivocaciones de los fiscales, jueces y
policías son inevitables. Lo importantes
es revisar todas esas cosas para que el sistema
funcione mejor.
EDH: ¿Cuáles son los proyectos
para el 2002?
B.A.: Seguir cumpliendo con el mandato
constitucional de manera cada vez mas eficiente,
profundizando las investigaciones de una manera
más técnica. Creo que ese es un
reto eterno dentro de la institución.