Renovadores
disparan desde sus trincheras
Guerrilla contra los
ortodoxos
Lo que sucede en el FMLN es un viejo truco
guerrillero: renovadores combaten la
intolerancia desde adentro y con medidas cada
vez más atrevidas. Pronto pedirán
que, en la Asamblea, se les separe
físicamente
El Diario de
Hoy
La
estrategia que utilizan los renovadores no
sólo saca de quicio de los ortodoxos,
sino también se trata de un viejo truco
guerrillero.
Los moderados del FMLN están
dispuestos a todo: diez años
después cambiaron el derribo de torres
eléctricas y las emboscadas por caminos
acciones similares, aunque dentro de su propio
partido.
Hay quienes dicen que todo lo que sucede en
el FMLN es que los renovadores no están
dispuestos a aceptar los escrutinios internos en
ese partido.
Perolos renovadores lo advierten con un
lenguaje propio: son ellos los que, con su
intolerancia, nos obligan a emboscarlos y a
sacarlos de quicio.
Las luchas en el FMLN ya no necesitan
disfraces: los renovadores quieren un proyecto
de izquierda democrática moderado y
moderno. Los ortodoxos no ceden en apoltronarse
con las viejas doctrinas del Partido
Comunista.
Ese cuadro es cada vez más claro en el
país y eso es, quizás, el mayor
desafío que tienen algunas figuras
moderadas del FMLN que, aunque no siguen a
Guardado y a su gente, tampoco comparten las
ideas radicales del Partido Comunista.
Al levantarse la cortina que caía
sobre las diferencias, deben escoger si apoyan a
quienes recelan sus ideas por mero
cálculo político o volverse,
aunque a su estilo, en nuevos renegados.
Representación
Quien no se siente representado ni
oído no respeta ni a las leyes ni a los
demás.
Ese fue, al fin y al cabo, una postura que
utilizó el FMLN para luchar y tratar de
construir una nueva sociedad en el siglo
pasado.
Pero es precisamente eso a lo que echan mano
los renovadores para oponerse a los ortodoxos:
no se sienten ni oídos ni respetados por
una suerte de dogmatismo que atribuyen a Shafick
Handal y a los suyos.
La desigualdad y la marginación,
vocablos que se usaron hace más de diez
años los guerrilleros para combatir el
régimen de derecha, sirvió de
resorte para que los renovadores construyeran,
dentro del FMLN, una suerte de caballo de Troya
que abrió sus puertas.
De
esa figura saltaron soldados que no sólo
aseguran ser efemelenistas genuinos, sino que
están dispuestos a negociar con el
gobierno futuros planes que les permitan seguir
las huellas que los lleven hasta su proyecto de
izquierda moderado.
Los renovadores poseen seis diputados dentro
de la Asamblea Legislativa que, tras negociar la
aprobación del presupuesto con ARENA,
están a las puertas de seguir el camino
de la expulsión que se decretó
contra uno de sus líderes: Facundo
Guardado.
La emboscada que sufrieron los ortodoxos
revela que sus oponentes están dispuestos
a todo.
Consideran que, si existe sensatez en el
camino, están dispuestos a negociar con
cualquiera.
Aguas propias
¿Cuál sería la nueva
estrategia de los renovadores?
Sacar provecho de todas las negociaciones
posibles para llevar dinero y bienestar a las
alcaldías y comunidades que
controlan.
Sobre la meta que tienen de mejorar, al
menos, los servicios públicos de los
territorios que controlan, están
dispuestos a ganar terreno dentro del FMLN para
derrocar, en el plazo que sea necesario, a
Shafick Handal y a sus correligionarios.
Los ortodoxos se caracterizan por el choque y
la confrontación con el gobierno. Los
renovadores siguen otra estrategia: usar el
poder que tienen para sacar beneficios hacia su
proyecto político.
¿Qué opciones les quedan? Los
renovadores luchan contra un fantasma: se dice
que quien se larga de un partido corre el
peligro de morir políticamente.
Si no fuese por eso, los renovadores
habrían roto, hace mucho tiempo, con los
ortodoxos y habrían levantado su casa
aparte.
Pero la decisión de negociar el
presupuesto con el gobierno demuestra que
podrían estar alejándose de esa
sombra.
Algunos hablan de partido nuevo. Otros usan
dos vocablos: fractura total. Hasta ahora,
Francisco Jovel lo definió: somos
más efemelenistas que cualquier radical y
seguiremos adentro.
Pero, a pesar de todo eso, y frente a las
amenazas de expulsión, nadie se atreve,
por lo menos hasta ahora, a hablar de
separación definitiva.
Eso sí: algunos signos
demostrarían que caminan, sin temores,
hacia eso (ver recuadro aparte). Mientras tanto,
la guerra abierta seguirá en el FMLN. Las
tácticas guerrilleras están
ahí.
Los primeros pasos de los
renovadores
Los renovadores están convencidos de
que tienen poder dentro y fuera del FMLN.
-Es probable que en los próximos
días pidan a los administradores de la
Asamblea Legislativa que los separen de los
ortodoxos. Eso significaría el traslado a
un nuevo piso del edificio del Congreso y un
distanciamiento administrativo. Esto incluye el
nombramiento de secretarias y otros
servidores.
-En enero próximo, los renovadores
realizarán un nuevo análisis de la
realidad de El Salvador y Centroamérica.
También definirán las acciones y
posturas que asumirán el próximo
año.
-Los renovadores quieren convertirse en una
fracción legislativa más
dinámica y encabezar una serie de
propuestas que están dispuestos a
negociar con cualquiera, aunque eso no
significaría trazar nuevas alianzas.
Saben que a los ortodoxos los tienen
incómodos y, si se quiere, hasta los han
entrampado. Quieren, en adelante, ejercer el
poder de una minoría creativa que, con
sus acciones, los fortalezca.