Sting
La dulce escala del
dolor
El ídolo británico
reflexiona sobre un mundo que no puede darse el
lujo de perder la alegría
- Elysa
Gardner
- Estados
Unidos
"La
ironía no se puede trasladar a la letra
impresa. Por eso nunca soy irónico en mis
grabaciones", dijo Sting, la súper
estrella del rock dirigiéndose a la
grabadora. Al no obtener respuesta alguna, se
acercó más y le gritó:
"¡Nunca!".
Muy bien, al parecer Sting está
actuando un poco errático esta tarde.
"No duermo desde hace tres días",
explica, sentado en la sala de su agradable
apartamento con vista a Central Park.
Pero rápidamente se aclara cuando la
conversación gira en torno a su nuevo
disco compacto... All This Time, que
salió a la venta hace unos días.
El primer álbum en vivo de Sting en 15
años muestra canciones que reflejan toda
su carrera, desde el temprano éxito del
grupo Police, Roxanne, hasta las canciones de su
más reciente trabajo como solista, el
multiplatino disco Brand New Day, de 1999.
Las pistas (que brindan nuevos arreglos y
agradables giros en los arreglos de cuerdas,
reconfirmando la inclinación por el jazz
del cantante y compositor) fueron grabadas
durante un concierto que brindó ante unas
200 personas, la mayoría de ellas
ganadoras de un concurso de los miembros de un
club de admiradores, en su casa en la Toscana,
Italia.
"No quise grabar un show en un estadio
descomunal, tal como se hace con la
mayoría de los álbumes en vivo",
dijo Sting. "Yo quería crear algo mucho
más personal e íntimo: algo
más parecido a una carta de amor y no a
un ruidoso concierto. Y sabía que
podía invitar a unas 200 personas de todo
el mundo a mi casa, porque yo sé bien
cuán respetuosos son mis
admiradores".
En Toscana
La presentación (que también es
el centro de un especial de televisión de
tres horas de duración, titulado Sting in
Tuscany... All This Time) también
tenía la intención de ser una
fiesta para Sting y su banda, que habían
estado de gira durante dos años.
"Fue la culminación de una semana de
alegría, de estar en Toscana bebiendo
vino y comiendo deliciosas comidas, y
divirtiéndonos volviendo a hacer los
arreglos a las canciones".
Pero, sin saberlo ni él ni nadie,
Sting había escogido la fecha equivocada
para tal celebración: el 11 de
septiembre.
"Todos estábamos almorzando cuando
llegó la noticia de la espantosa masacre
que había ocurrido", recuerda. "El estado
de ánimo de todos cambió
completamente. ¿Si me sentía con
ánimo de cantar? ¡De ninguna manera!
Lo que quería era sentarme en
algún sitio y llorar. Pero
teníamos un encuentro organizado, y como
somos un grupo democrático, todos
dijeron: 'Tenemos que tocar. Esto es lo que
nosotros hacemos: somos músicos. Y
tenemos a toda esta gente que ha venido de todas
partes. Hay que lidiar con esto".
Así pues, Sting planteó un
compromiso. Ellos interpretarían una
canción (la elegíaca Fragile, que
él consideró apropiada teniendo en
cuenta las circunstancias) y después, por
respeto, canceló una transmisión
internacional del show por internet y
observó un momento de silencio.
"Escuché por lo menos a dos miembros
de mi banda llorar, y a otras personas en la
audiencia", dijo Sting. "Yo dije: Muy bien, el
webcast está cancelado; somos sólo
nosotros aquí, en este hermoso patio en
este día terrible. ¿Qué
podemos hacer? Y escuché a ese mar de
gente diciendo: Queremos música. Era mi
tarea brindar esa especie de terapia
instantánea. Comencé poco a poco,
pero a medida que avanzaba la noche, el
ánimo cambió. Primero fue de
sanación, después de
desafío y, por último, de
verdadera alegría. Nos dimos cuenta de
que teníamos el derecho de expresarnos
nosotros mismos, lo cual es algo que el
terrorismo trata de destruir".
Efectivamente, la tragedia afectó
la lista de canciones de Sting.
"En verdad, yo no quería cantar
Englishman in New York, parecía algo
demasiado alegre y frívola. Every Little
Thing She Does Is Magic, tampoco parecía
adecuada. Y también cambió la
forma en que tocábamos. Normalmente me
puedo apartar bastante emocionalmente de lo que
estoy cantando, porque siento que si he escrito
la música y la letra, ya ellas bastan
para transmitir emoción. Pero
aquí, yo me sentía abrumado la
mayor parte del tiempo, y eso se puede
oír en mi voz. Y la banda tocó con
los sentimientos a flor de piel. Todos nos
sentíamos confundidos y asustados y
furiosos, en proporciones variables".
Más tarde, Sting cancelaría
otros encuentros musicales en Italia, al igual
que una fiesta previa a su cumpleaños
(cumplió 50 el 2 de octubre) en
Marruecos.
Luego, regresó a Manhattan a finales
de octubre, brindando un concierto gratuito en
Bryant Park.
Sting se sintió muy tocado por los
acontecimientos del 11 de septiembre.