De vuelta a la
capital
El título de Alianza le devuelve el
trono a una afición capitalina que por
cuatro años sólo oyó de
él, pero no lo gozo.
Orestes
Membreño
Juan
Ramón Paredes rebozó de
alegría: Su equipo había logrado
el título de modo perfecto, en un
escenario ideal, agónico y brillante.
"Estamos con una inmensa alegría,
indescriptible, porque hemos hecho una gran
lucha y hemos ratificado que somos los mejores",
dijo el estratega.
Con el ánimo arriba agregó que
"creo que lo merecemos enormemente. Todo
está realizado y ahora todo es felicidad
para Alianza, nuestras familias y todo el
público".
Con el triunfo de Alianza, el título
del fútbol de primera división ha
vuelto a la capital, mismo que no llegaba desde
1997. "El título vuelve y ahora lo vamos
a celebrar con todo", dijo Paredes.
El técnico salvadoreño tuvo
también un momento para dar gracias al
cielo por el título obtenido. "Gracias al
Bendito Señor, nuestro Dios Padre, que
nos dio fuerza para mantener la calma y hacer lo
mejor", consignó.
Primera vez
El título tiene muchos componentes: Es
la séptima corona aliancista, y la
primera conseguida por un técnico
salvadoreño después de 16
años, amén del primero de Paredes
como técnico principal. "Hemos obtenido
credibilidad como técnico nacional. Esto
es un gran premio para mí", dijo
orgulloso.
"Es sumamente relevante, no sólo por
el título. Hemos hecho un Adonay nuevo,
revitalizamos a Adrián La Cruz,
creímos en Mario Elías Guevara,
retornamos a Merino, Serranito y Navarro
crecieron y no puedo pedir más",
señaló el técnico
campeón.
Pero el detalle de mayor trascendencia es que
Alianza tiene por primera vez a un
técnico nacional al frente al momento de
lograr un título, luego de seis
alegrías. "Este título nos
compromete a seguirnos esforzando y sobre todo,
si bien es cierto había una
hegemonía, hoy se ha roto y viene el
reto, no sólo para Juan Ramón
Paredes, sino para todos los técnicos
nacionales", indicó.
Paredes dijo que pese a que Firpo
había estado haciendo un buen partido,
nunca perdió la confianza de que
podían alcanzar la corona. "Nunca
perdimos la fe para ganar este juego y el
triunfo es merecidísimo",
afirmó.