Lunes 24 de diciembre 2001


Consagración de Adonay

Anotando el gol que vale el título, Adonay Martínez se confirmó como el mejor jugador de Alianza en el Apertura.

Orestes Membreño

Adonay Martínez se constituyó en el jugador más representativo del sentir aliancista a lo largo del Apertura 2001.

Divorciado con la adulaciuón hacia sus anteriores dirigentes, Martínez se fue constituyendon en el estandarte de Alianza desde el inicio del torneo.

"Estamos satisfechos por el trabajo realizado en toda la campaña y se lo hemos demostrado, junto al licenciado Ricardo Padilla, a todos los directivos que piensan que uno aguantando hambre rendirá más", dijo Martínez.

El volante aliancista fue paso a paso, partido a partido, gol tras gol -fue el mejor de Alianza con 15 dianas- moldeando junto al plantel, un perfil de lo que podría llamarse "un nuevo Alianza".

De tal manera que todos los seguidores albos cifraban en él mucha de la esperanza de un nuevo título. Muchos esperaban que los goles llegaran en los botines de Adonayen el camino al título, pero antes del partido de ayer, habían estado ausentes.

Sin embargo, Adonay Martínez se había tomado la batuta de la dirección del equipo y su labor pasaba por colaborar al trabajo colectivo, buscando como siempre el mejor resultado para su equipo, pese a no anotar.

¡Golazo!

Ayer, en el partido que valía el título, Adonay Martínez fue el jugador de Alianza que corrió con más sentido, que administró mejor sus energías para acarrear el balón desde su propio medio campo y llegar a zona de remate sin desesperar.

En un par de ocasiones en la primera mitad estuvoi cerca, pero las certeras intervenciones de Misael Alfaro le habían impedido anotar.

Pese a eso, sintiéndose divorciado con la red contraria, se pudo apreciar que Adonay no estaba desesperado y sus recientes declaraciones, en el sentido de saber que los goles llegarían tarde o temprano, lo mantuvieron cercano a ese ideal.

Y vaya de que manera regresaría Adonay a la escena del triunfo, al filo del término del tiempo suplementario recibiría un excelente servicio desde la izquierda enviado por Ramiro Carballo para golpear la pelota de cabeza y anotar el gol que valía el título.

"Se me salía el corazón de la alegría", fue lo que alcanzó a decir Adonay describiendo la escena.

Ese gol se lo dedicó a todos, como regalo de Navidad, pero para su padre llevaba intenciones más profundas.

"Es un gran regalo de Navidad para la afición, para mi padre que estaba triste por haber perdido a su madrecita pero yo le había prometido el título, iluminado por mi abuela", afirmó Adonay.

Sin duda, genio y figura de este Alianza campeón.


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