La
Navidad acelera al comercio
Consumidores se
apresuran a comprar
La comida, los zapatos, la ropa,
adornos... los salvadoreños demandan de
todo en el comercio, durante estas vacaciones
navideñas
El Diario de
Hoy
El
estacionamiento del popular mercado Las Pulgas,
en el Bulevar de Los Héroes, está
copado. Es viernes, en pleno mediodía,
los empleados del Ministerio de Hacienda,
visitantes y habitantes de los alrededores
aprovechan la hora del almuerzo para comprar los
obsequios y estrenos para la noche de
Navidad.
Durante el último día laboral
de los burócratas, Martha, propietaria de
un negocio de electrodomésticos luce
satisfecha. Faltan tres días para Navidad
y la venta "ha estado buena", dijo.
José, en otro local, también ha
registrado ventas significativas. Este
sábado espera recibir un nuevo pedido de
lociones francesas de marcas reconocidas; los
clientes seguros para este tipo de
artículos son los que llegan desde las 8
de la noche, cuando salen de las oficinas,
según explica.
Rosa ha vendido las tallas más comunes
de la mayoría de sus pantalones casuales.
Consumidores de ambos sexos que llegaron tarde,
y necesitan un número mayor, ya no lo
encuentran. "Desde las 4 de la tarde esto se
llena... la venta ha estado buena", dijo, al
calcular los ingresos de la temporada.
Al lado, Alejandro cuenta muchos
dólares con denominaciones de todo tipo,
en su negocio de ropa. En su pequeño
local, las vendedoras lucen apiñadas
entre los clientes, pero Alejandro insiste en
que los ingresos estuvieron mejor el año
pasado.
El mercado de Las Pulgas cierra hasta las 10
de la noche. A esas horas, los clientes son
menos, pero son los más seguros para
comprar. Los micro y pequeños empresarios
que allí trabajan esperan que el consumo
aumente este fin de semana y el lunes 24 de
diciembre.
Altibajos
En el bazar Seasons, de Metrocentro, a las
vendedoras les ha tocado lidiar con la
muchedumbre de las horas pico, pero sin
conseguir el correlativo número de
ventas. "Viene mucha gente, se miden la ropa,
pero pocos compran", lamentó Johana. En
Fandangos pasa algo similar, tal vez por la
ubicación y la hora (es de
mañana).
En los centros comerciales, los estudiantes
recién egresados entran, preguntan por
los precios y se marchan. Los adultos
también llegan a cotizar, unos compran y
otros desisten de hacerlo, por la
aglomeración. Así es el movimiento
durante todo el día, narran algunas
dependientas.
En Simán Metrocentro, donde los
clientes pueden comprar con tarjeta de
crédito, las horas de mayor venta son las
del mediodía. El ajetreo continúa
en el resto del día y sólo en cada
apertura (9:00 a.m.) hay escaso movimiento de
clientes, explica una vendedora a una clienta
que le consulta cuál es la mejor hora
para comprar.
En Schwartz Metrocentro, las dependientas
recién contratadas para la temporada
dicen que "hay clientes a toda hora", desde que
se avecina la Noche Buena.
Los mismo pasa en Payless Shoes Source. La
demanda de calzado ha aumentado durante toda la
semana y "hay venta loca", dijo un empleado.
En Kismet de Plaza Merliot, a toda hora hay
demanda. Sólo a las 9 de la noche
disminuyen la afluencia y las ventas. Los
clientes llegan, se prueban la ropa y cancelan
rápido, porque en fila hay muchas
personas en espera de probarse las prendas. Para
pagar hay que esperar más.
Las tiendas OK, de Merliot, han registrado
agotamiento de marcas y tallas en pantalones
semicasuales y 'jeans'. Ocurre lo mismo en su
sucursal de Metrocentro y aseguran que igual
pudo pasar en su local del centro capitalino,
por la alta demanda.
En los bazares de Es.Mart también se
han terminado las tallas medianas y mayores en
todos los modelos de sus vestidos para fiesta.
Las empleadas esperan una nueva provisión
para la próxima semana, la de fin de
año.
La ferretería Freund, de Plaza
Merliot, también comienza a llenarse
desde las 4 de la tarde. Las guías de
luces para árboles navideños,
pascuas artificiales, guirnaldas doradas,
arreboladas y los electrodomésticos
tienen alta demanda.
¡Comida!
La multitud en los 'food court' es
interminable. Lo mismo da que sea en
Metrocentro, Plaza Merliot o Galerías. En
La Pérgola, destinada a la comida
'gourmet', también hay gente
apiñada a la hora de almorzar o
cenar.
No hay ningún dependiente que se queje
de la época. Los horarios de
atención en los centros comerciales se
han extendido hasta la medianoche y los locales
más demandados son aquellos dedicados a
la comida.
"Deme un capuccino", "deme una porción
de pastel", "deme un 'ice coffee'". La vendedora
de Café Expreso va y viene, no hay
diferencia ehtre la trastienda y el aparador.
Cuando menos lo imagina, ya es medianoche. Hay
que cerrar.
En los cafetines del mercado Las Pulgas, en
Los Héroes, los comensales apuran el
bocado para ir a comprar, o porque hay alguien
más, interesado en comer en la misma
banca, con las bolsas de las compras a un lado,
en espera.
La Panetière comienza con calma por la
mañana, pero desde el almuerzo los
clientes no cesan de llegar. Un pastel
navideño para llevar, un café, una
porción de "tres leches", una ensalada de
atún, un cambio de a $20, se
quebró una taza...La jornada termina a
las 11 de la noche, desde esta semana
prenavideña.
Sin parqueos
Nadie encontrará parqueo al
mediodía o en la noche, en ningún
centro comercial, desde que el 24 de diciembre
se aproxima. Metrocentro ha tenido que cambiar
los sentidos de sus calles internas, para
ordenar el tráfico.
En Galerías, si tiene suerte,
encontrará un lugar en los dos primeros
niveles. Si no, toca parquearse en el tercer
nivel del subterráneo y subir las
escaleras eléctricas, para ir a
comprar.
Los accesos a Plaza Merliot ocasionan
estancamiento vehicular en las vías
principales de la zona, durante la noche. Las
familias hacen largas filas en sus
vehículos para entrar al parqueo y luego
parecen protagonizar un sepelio, por el lento
avance del tráfico en el centro
comercial.