Caliente y puro
rock
Resorte cerró las expectativas de
su primera visita a El Salvador el viernes
pasado, cuando hasta los más arrogantes
movieron sus cabezas: "Aquí fue
donde
"
- Alfonso
Reyes
- El Diario
de Hoy
En
general, el concierto del viernes por la noche,
cuyo protagonista principal fue Resorte,
llegó a altos niveles de
alucinación. El primero, Ayutush: una de
las fuerzas "power metal" de El Salvador. El
grupo se desplaza, en sus nuevas composiciones,
en la corriente emergente del "nu metal".
La Pepa, una excelencia dentro del
género power, que manifiesta
energía en los escenarios donde se
establece; chispa proporcionada por la
desgarrante voz y actividad continua de
César Magaña.
Luego, Resorte, que en El Salvador
volvió a su orígenes: "power
trío mexicano", tras que el "Queso",
segundo bajo del grupo, se quedó en su
tierra para atender un problema de salud de su
padre.
La magia
Por momentos, la amnesia abordaba las mentes
justo en los momentos que un sujeto
decidía entrar al mosh, para cerrar los
ojos y dejar que la música penetre hasta
las entrañas de un ser. El mundo que
está alrededor deja de existir.
Resorte arrastró mucha gente al
frente, a partir de la entrada de sus
integrantes al escenario. "Arriba las manos",
propuso Johnny (voz y bajo), inmediatamente la
audiencia acepta la invitación. Comienza
el "Puro Rock".
Sobre el cuadrilátero, Johnny en el
extremo izquierdo, Camacho en medio, y Tavo en
la esquina derecha. Después de unos
segundos suena la primera rola: "Foxie Lady".
Mientras tanto, el público comenzaba a
revolverse en su misma danza. Entonces todo
dejó de existir para este.
La continuación de este especial que
apenas comenzaba se marcó con "Caliente".
Más público se integró al
movimiento formado casi al pie del escenario.
"Estoy caliente, sin calma y poco prudente
siempre mi mente, el coraje y mi fe latente",
son las primeras palabras del tema, en la voz de
Johnny.
Después de unas tres rolitas, el
frío que producía el viento
dejó de sentirse. En todo el espacio que
comprende el parqueo del Estadio
Cuscatlán se dispersó el calor,
motivado por tres mexicanos que rebotaron por
primera vez en estas tierras.
Mientras el público chocaba entre
sí y Resorte desplegaba el repertorio,
Esteban Zavala se introducía
sigilosamente por los rincones del escenario,
para registrar tomas de los integrantes de la
banda, que al final vendrían a componer
el videoclip del nuevo sencillo de Resorte:
"I'll see you baby".
La pasión del rock
Cada canción acercaba a una audiencia
que estaba al margen de todo movimiento. "Puro
Rock" fue una canción que marcó un
momento intenso. Resorte rebotó arriba
como tal. Abajo, las masas lo hacían,
hasta la gente que se había mantenido en
la orilla de la media luna del "mosh pit".
Johnny se había despojado de su bajo,
se lo había entregado a "Fer", un miembro
del equipo técnico del grupo.
Posteriormente, riéndose (tal vez de lo
que había frente de sí) Johnny
comenzó a quitarse los zapatos, luego
sacó de su bolsillo algunas monedas y una
caja de cigarros, para continuar con la banda
que sostenía su cabello. Se acercó
al público y comenzó a llamarlo al
frente: muchos acudieron. Repentinamente,
retrocedió y empezó a correr hacia
el público.
El público se había centrado en
el punto de impacto. Johnny se mecía de
un lado a otro por el vaivén de las
manos. Fue difícil salir de esa
maraña.
Otras canciones se tocaron, y la recta final
se acercaba a casi hora y media de la
intervención de los mexicanos.
Sucedió. Resorte abandonó el
escenario, sin embargo, el público estaba
sediento, quería escuchar "Aquí no
es donde".
Las luces vuelven a encenderse y la banda
regresa con ese tema, "Aquí no es donde".
El poder volvió a iluminarse, la banda
(que para Resorte es el público)
desató energía y esta carga
venía desde atrás.
"Por favor, salten como nunca porque estamos
haciendo el vídeo de 'I'll see you
baby'", invitó Tavo. La mayoría se
concentró al frente del escenario.
Resorte hizo lo suyo en el entarimado.
La conclusión fue paralela al final
del tema. Esteban Zavala rompía la densa
formación en la duela con su
cámara de cine.
Dicen que Resorte se destaca por montar
significativas presentaciones. Seguro que
así sucedió el pasado viernes por
la noche. El público (el gran jurado
dicen también) quedó satisfecho;
organizadores y bandas locales,
también.
De hecho, Resorte lleva buenas impresiones de
El Salvador y su gente. "Los cuates de El
Salvador son súper chingones", dijo
Johnny, también anunció otra
visita cuando esté lista la tercera
producción discográfica.
La afición
Si bien es cierto, Resorte ha logrado
éxito en tierras guanacas con canciones
conocidas para los seguidores del rock,
"Aquí no es donde", por ejemplo, los
organizadores tenían expectativas
favorables con respecto a la asistencia al
concierto.
A pesar de todo, no hubo el lleno que se
esperaba, pero los grupos no se desanimaron ante
el fenómeno. Al contrario, las bandas
ofrecieron lo mejor de sí para inyectar
esa energía que estaban preparando desde
antes del anuncio oficial de Resorte en el
país, por un lado.
Poca, pero brava. La respetable audiencia se
despojó de las normas de cortesía
para las bandas de turno. Muchos tomaron tierra
y la lanzaban hacia los músicos, para
suerte de ellos no fue a detenerse en los
ojos.
Respeto: es sólo una palabra, pero el
acto siempre es valioso. César
Magaña se lanzó al mosh, pero el
público, además de sostenerlo, lo
halaba de donde fuese con una intensión
negativa.