Navidad no debe ser
desgracia
De usted depende reducir los
índices de luto y dolor en las fiestas
navideñas y de año nuevo. La
prudencia debe ser su compañera durante
las celebraciones
- Corresponsales
- El Diario
de Hoy
Quienes piensan que a ellos no les puede
pasar una desgracia, son los más
expuestos a ellas. Los llamados de
prevención que hacen las autoridades se
repiten en cada temporada de vacaciones.
También las desgracias de quienes no los
atienden.
Navidad y año nuevo son las dos
celebraciones que cierran cada año. Son
las fechas en que se producen más
incendios graves y en las que muchas personas
pasan de la alegría al sufrimiento. La
causa, generalmente, está ligada a la
imprudencia de alguien.
Los bomberos y socorristas reiteran el
llamado a mantener las medidas de
precaución al manipular
pirotécnicos. No usar ropa vaporosa, no
dejar a los niños solos, no guardar
cohetes en los bolsillos ni colocar explosivos
dentro de recipientes son algunas
recomendaciones de temporada.
Es importante que, en caso de una emergencia,
llame a los cuerpos de socorro. Si usted
trasladará a un paciente, hágalo
con cuidado. No corra. Lo mejor es que llame a
quienes tienen los conocimientos necesarios para
movilizar a una persona víctima de
accidente o enfermedad.
Igual ocurre con los conductores. No transite
a velocidades excesivas, especialmente cerca de
las diez de la noche. Más vale dar un
abrazo a un familiar quince minutos
después de la hora que recibirlo de la
muerte.
Las reglas
Si usted desea colaborar para que las
celebraciones se mantengan en orden, atienda las
recomendaciones anteriores, pero hay una mucho
más importante: respete las disposiciones
para comercializar productos
pirotécnicos. Los alcaldes y bomberos han
sido claros: Quien venda pólvora fuera de
los sitios autorizados durante las fiestas de
fin de año se expone a que se los
decomisen.
Muchos piensan que es un buen negocio vender
estos productos entre vecinos y amigos. Pero, si
no se guardan de forma adecuada, pueden causar
una desgracia. Por eso las prohibiciones.
Quienes venden en sitios autorizados han sido
preparados para prevenir. Además,
están en los lugares en que las entidades
de servicio pueden atender con facilidad una
emergencia.