La
Nota del
Día
No existen precios
intrínsecos
"
debido a que el método
básico para organizar la
producción en una economía de
mercado (de competencia) es a través del
sistema de precios, la flexibilidad de los
precios es crítica. Los precios
fluctúan con el fin de equilibrar la
oferta y la demanda.
la baja de la demanda
generará una correspondiente baja en los
precios, como se da lo inverso: mayor demanda
empuja los precios hacia arriba, lo que
constituye un incentivo para el aumento de la
producción y la entrada de nuevos
proveedores
"
De una publicación del Banco
Mundial
"precio: la cantidad de dinero o de bienes
exigidos para entregar un objeto o bien
la
cantidad de dinero fijada o entregada a cambio
de algo
"
Diccionario Webster del idioma
inglés
ingún tratadista serio de cuestiones
económicas sostiene, contrario a la tesis
de Marx y la noción feudal, que exista un
"precio intrínseco" de las cosas, o que
éstas tengan un "valor" equivalente a una
suma de dinero. Una camisa, una vivienda o una
libra de oro, no tiene un "precio" fijo e
invariable. El precio se establece en el
instante en que se efectúa un
intercambio, y es el monto de dinero, o de
bienes, que se entrega a cambio de algún
bien o servicio. Así lo define el
diccionario Webster, una obra de consulta
extraordinaria por su precisión
lógica y conceptual.
Todo el aparato productivo del mundo
contemporáneo se fundamenta en los
llamados "precios de mercado", o sea los precios
que en un intercambio libre se pagan por bienes
y servicios. Y estos precios están en
permanente flujo, como lo evidencian las alzas y
bajas de las bolsas tanto de acciones, como de
materias primas, "futuros", propiedades, joyas,
alimentos y conciertos musicales, entre otros.
La mejor prueba al respecto son los precios del
café y del petróleo: nos consterna
que de un año a otro el precio del
café "se desplome", como nos regocija que
baje el precio del petróleo.
De lo anterior se deduce que las cosas no
tienen un "valor en sí". Es decir, aunque
un perito ministerial disponga que una casa
tiene un valor determinado, tal cifra no
encuentra asidero en la realidad, pues igual esa
casa se vende por el doble de la suma
pericialmente establecida, o por menos de la
mitad. Si no, que pregunten a las personas que
han tenido que rematar sus casas cuando les
instalan un burdel al lado, o si una iglesia
establece al frente su templo con todo y
estridentes altavoces.
Hay "gangas" y oportunidades
estupendas
La existencia de "gangas" es un mentís
a la teoría del "valor intrínseco"
de las cosas. Un automóvil puede estar en
óptimas condiciones y ser un
último modelo, pero si a su dueño
la empresa con la que trabaja lo traslada al
otro lado del mundo, el vehículo se
"remata". Eso es lo que ha ocurrido a la mayor
parte de propiedades y edificios en el centro de
San Salvador: áreas que en una
época fueron residenciales y demandaban
los más altos precios, ahora están
en oferta, más si no cuentan con
estacionamientos o deben remodelarse
extensamente. Igual sucede con las joyas: nuevas
pueden ser muy costosas, pero en el instante en
que se venden y salen de la tienda, por lo
general su precio se desploma. Y el precio del
martes puede ser distinto al del
miércoles.