Sábado 22 de diciembre 2001



Renovadores cambiarán el escenario político

El presidente de la Asamblea Legislativa, Walter Araujo, no está dispuesto a que su partido ARENA y, por ende, el gobierno se siga desgastando en negociaciones con el sector ortodoxo del FMLN.

Ana Giralt/El Diario de Hoy

Walter Araujo aprovechará al máximo el exclusión legislativa de seis diputados renovadores del FMLN.

El presidente de la Asamblea Legislativa dice estar "optimista" de la crisis que, una vez más, sacude al partido de izquierda, pues esto le permite crear acuerdos políticos sin tomar en cuenta al sector ortodoxo, el cual predomina en la bancada efemelenista.

Es más, Araujo no descarta que se construya, en enero, un nuevo escenario que permita a los renovadores asumir los puestos vacantes en la Junta Directiva e incluso la presidencia de la Asamblea.

El Diario de Hoy: Usted ha dicho que construirá acuerdos con el sector del FMLN que quiera hacerlo. ¿Cierra la posibilidad de próximos acercamientos con los ortodoxos?

Walter Araujo (W.A): Uno nunca en política debe decir nunca. Lo que se dice es 'no es posible por estos momentos intentar buscar, ni siquiera, un leve acuerdo con ellos'. Fue un penoso estreno del coordinador general del FMLN, el ortodoxo Salvador Sánchez Cerén, y de su nuevo flamante jefe de fracción, el ortodoxo y comunista más que ninguno, Schafik Handal, el que no hayan contribuido en el desarrollo del país (al no votar por el presupuesto). Ellos tienen un solo objetivo: la consolidación de su visión política socialista-revolucionaria, que es repetir el esquema cubano en El Salvador. Mientras ese tipo de autoridades y pensamientos rijan en el FMLN, sería perder el tiempo hablar con ellos, porque son falsos en la negociación.

¿Eso sería como desconocer a los ortodoxos?

W.A.: No, porque hay comisiones en la Asamblea Legislativa. En lo formal y en el debate debatiremos con ellos, pero cuando sea la búsqueda de la solución y se necesite hablar de fuerza política a fuerza política, creo que sería perder el tiempo. No es que los estemos desconociendo, es que ellos se han autodesconocido del resto de los parlamentarios. Se han automarginado de las soluciones.

¿El trabajo que los ortodoxos realicen en las comisiones sería perder el tiempo, pues usted dice que las soluciones se tomarán aparte?

W.A.: Nadie se ha preguntado cómo va a quedar la composición de las comisiones. El acuerdo político partió de decir 31, 29, 14, 5 diputados . Ahora estamos ante 29, 25, 15, 6 y 5 diputados. Nadie se ha puesto a pensar que los renovadores podrían exigir estar en una comisión en la que no están presentes; cuando en una Comisión en la que estén los renovadores el Frente diga 'ellos no nos representan'. Vamos a tener que construir un nuevo acuerdo político.

Eso le corresponde a la Junta Directiva.

W.A.: Exactamente. Enero será un mes de muchas sorpresas, de un recambio posicional en la integración hasta de las comisiones.

¿Sorpresas de qué tipo?

W.A.: Cuando digo sorpresas es que va a ser un mes de mucho esfuerzo, que va a cambiar el panorama de la Asamblea. No sabemos si los renovadores intentarán solicitar un puesto en la Junta Directiva. Tendrían un legítimo derecho. Por lo tanto, se tendrá que construir el nuevo acuerdo político de gobernabilidad y esto puede permitir que al subir algunos diputados a la Junta Directiva podamos construir un acuerdo ya no sólo de 43 votos, sino de 56.

¿Le darían la presidencia a los renovadores?

W.A.: No estoy hablando de presidencia, no estoy hablando de cargos. Estoy hablando de la construcción de un acuerdo. En la presidencia de la Asamblea, en el pacto de alternabilidad, dijimos 'el país votó en tres segmentos: a ARENA le corresponde el suyo, al FMLN le corresponde el suyo y al resto le corresponde un espacio y el representante de los pequeños fue el PCN'. El Frente dijo 'yo no subo a la directiva'. En todo caso, a quien le tocaría es al FMLN, porque son 25 diputados.

Los renovadores dicen que siguen siendo FMLN, aunque la fracción los desconozca.

W.A.: Aquí estamos hablando de fracciones no de partidos.

¿Y como renovadores no tienen derecho a llegar a la presidencia de la Asamblea?

W.A.: ¡Cómo no, con un nuevo acuerdo político! Hay que construir un nuevo acuerdo político. Yo estoy optimista; yo estoy muy contento con lo que está pasando, porque veo la posibilidad no sólo de tener un acuerdo de Junta Directiva de 49 diputados, sino de 56 diputados o más. Eso es fomentar la gobernabilidad para el país.

Ortodoxos fuera

¿Cómo sería el nuevo acuerdo?

W.A.: Sumemos: 29 ARENA, 15 PCN, 6 renovadores, 5 PDC, 2 del PAN, uno del CDU y uno del PSD. Si nos ponemos de acuerdo, haríamos una directiva más representativa que la actual. ¡Es fácil!

¿La Junta Directiva puede cambiar en el 2002?

W.A.: Puede cambiar.

¿Y estarán dispuestos todos los partidos?

W.A.: Y si nos ponemos de acuerdo 59 diputados.

¿Lo va a buscar?

W.A.: Buscaré los mecanismos para propiciar mayor gobernabilidad en el país.

El 2002 es un año difícil. Está la elección del presidente de la Corte de Cuentas y del Fiscal General, que es una de las elecciones más difíciles.

W.A.: ¡56 votos, hay una nueva correlación en la Asamblea, gracias a Dios!

¿Pero siempre es difícil?

W.A.: Al romperse el candado del "no", que eran 31 personas diciéndole no a todo y que hoy, gracias a Dios, sólo son 25, se potencia la posibilidad con 59 diputados de cumplir con los términos.

¿Cree que, antes de dejar la presidencia (en mayo), el país tenga nuevo Fiscal y Presidente de Corte de Cuentas?

W.A.: No me atrevo a decir que no, pero tampoco a decir que sí. Hay que trabajar en el tema desde ya.

¿Está satisfecho con la relación que hasta el jueves tuvo con el FMLN?

W.A.: En la función administrativa, que me corresponde como presidente, no tengo ninguna queja. Han sido respetuosos; han utilizado los canales institucionales. Por mi parte, he respetado la institucionalidad que se merecen como representantes del pueblo.

En la última plenaria del año, la diputada Ileana Rogel le reclamó porque usted toma posición en algunos temas.

W.A.: Las palabras de la diputada Rogel las provocó un error que nace del conteo de una votación, pero como a mí aún no me consta que ella votó, le pedí disculpas. Yo también soy diputado, también soy atacado, señalado y tengo que tener expresión política y nadie me puede coartar ese derecho.

¿El que tome parte no hace el trabajo que usted desempeña como presidente de la Asamblea un tanto subjetivo?

W.A.: Cuando soy atacado, defiendo una posición. Administrativamente sí soy imparcial; nadie puede venir a juzgar mal el trabajo.


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