Los rostros de
Navidad
Entre risas y bromas, los pequeños
relatan su experiencia y los preparativos que
hacen para Navidad.
- Margarita
Sánchez
- El Diario
de Hoy
En
el Hogar del Niño San Vicente de
Paúl, la Navidad es una fecha muy
esperada por los casi 270 niños que viven
en este recinto.
Desde los primeros días del mes, los
pequeños se dividen en grupos. Cada uno
decora su arbolito.
Los pequeños relatan que, para decorar
el arbolito, utilizan listones, luces,
"chimbombas de todos colores" y bastones. Estos
últimos son lo que menos pasan colgados,
pues siempre alguno se los come.
-"En el nacimiento colocamos a San
José, María, la mula y el burro",
contesta una de los pequeños, mientras
los demás lo corrigen y se ponen a
reir.
-"No es un burro... se llama buey", aclara,
Edwin, un niño que lleva unos nueve
años en el hogar.
-"También se ponen los Reyes Magos...
que venían siguiendo una estrella", dice
Saúl.
-"El negrito se llama Baltasar", grita
emocionado Erick, mientras señalaba el
pequeño nacimiento, próximo al
árbol.
Para estos pequeños, las fiestas
navideñas se viven con mucha
ilusión. Los más afortunados
tienen la oportunidad de pasar la Nochebuena en
compañía de sus familiares.
-"Yo me voy mañana para
Ahuachapán, con mi madrina", dice
emocionado Edwin. El niño es la primera
vez que pasará la festividad fuera del
Hogar. No deja de demostrar que va a
extrañar a sus compañeros.
Tamales y juguetes
Al preguntarle por el hogar, varios
pequeños responden al mismo tiempo:
-
yo por los tamales
- A mí las pupusas
-
los juguetes
-
mi estreno
y así
continua la interminable lista de razones.
Para los que se quedan, la celebración
significa asistir a misa, comer frutas, como
manzanas y uvas. También chocolates,
pavo, pastel. Cantar villancicos, participar en
pastorelas y, por supuesto, reventar
pólvora.
-"Pero
en la televisión sale que
a un niño se le cayó la mano desde
aquí (señala la muñeca) por
reventar un mortero", explicó Erick, uno
de los más activos y participativos del
grupo.
-"Por eso a mí me gustan las luces",
dijo Morena Guadalupe, de 8 años.
Los más esperados
La sicóloga del Hogar del Niño
San Vicente de Paúl, Ana Ester de
Villalta, explicó que, en diciembre, las
fiestas de los niños son muy frecuentes,
ya que algunas empresas llegan a organizarles
pequeños festejos.
De igual forma, muchas personas altruistas
colaboran con algunos regalos.
"Pero el regalo de Nochebuena es por parte
del Hogar", aclaró la
sicóloga.
De igual forma, el Hogar corre con los gastos
de la cena, la ropa y el calzado que estrenan
los niños.
Pero el mejor presente que pueden recibir
estos pequeños es la visita de personas
que, sin conocerlos, les entregan un poquito de
amor.