EE.UU. desiste de
ayudar a Argentina
El gobierno estadouni-dense prefiere que
Argentina siga las instrucciones del FMI
- Washington
- AP.-
De valioso aliado, Argentina ha pasado a ser
potencialmente una causa perdida para Estados
Unidos.
En dos ocasiones, ayer, el gobierno se
resistió a dar el más
mínimo indicio de una intervención
directa en ayuda de un país cuya crisis
económica y política ha derivado
en pillaje y violencia.
Ari Fleischer, vocero de la Casa Blanca, ha
dicho en ambas ocasiones que el presidente
George W. Bush vería con buenos ojos que
el país sudamericano continuara tratando
de hacer buenas migas con el Fondo Monetario
Internacional.
''Estamos preocupados por los
acontecimientos'', dijo Fleischer, sin insinuar
una ayuda. En los mismos términos se
expresó Richard Boucher, vocero del
Departamento de Estado.
Pero, en medio de la crisis, Fleischer y
Boucher encontraron algo rescatable en
Argentina: ''Una democracia fuerte y vibrante''
y el ''trabajo arduo'' del presidente Fernando
de la Rúa para resolver la
situación.
En espera
Fleischer, hablando al mediodía por
segunda vez sobre el caso, sencillamente
ignoró la pregunta de un reportero sobre
si el secretario del Tesoro Paul O'Neill
adoptaría una gestión personal en
favor de Argentina.
''Mantenemos la esperanza de que Argentina
continúe trabajando con el FMI para
resolver la situación y el país
alcance el necesario crecimiento sustentable'',
dijo. El FMI informó horas antes que
esperaba el nombramiento de las nuevas
autoridades financieras para reanudar las
conversaciones sobre la entrega de 1.300
millones de dólares del programa en
vigencia con ese país.