"Reingeniería
financiera" en camino
Gobierno negocia canje
de deuda
La difícil situación
económica ha obligado al Ejecutivo a
solicitarle a los bancos multilaterales que
reestructuren la deuda total del país. Se
fijarían plazos desiguales para disminuir
la presión sobre las finanzas
públicas
- Evelin
Galdámez
- El Diario
de Hoy
El Ministerio de Hacienda está
negociando el canje de la deuda total que el
país mantiene con el Banco Mundial (BM),
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco
Centroamericano de Integración
Económica (BCIE).
Las negociaciones iniciaron en octubre y se
espera que concluyan al finalizar el primer
trimestre del próximo año. Cuando
esto suceda, El Salvador espera haber logrado
redefinir los planes de pago de su deuda total,
cuyo monto asciende a $4,500 millones.
Aunque la primera impresión de la
medida es que el Gobierno se está
quedando sin el suficiente respaldo financiero
para cumplir con sus obligaciones crediticias,
el ministro de Hacienda, Juan José
Daboub, asegura que sólo se trata de un
esfuerzo para disminuir la presión de las
finanzas públicas.
Dijo que es precisamente lo contrario, el
pago puntual y responsable de las amortizaciones
con las instituciones financieras
internacionales, lo que le permite al
país hacerle semejante solicitud a los
mencionados organismos multilaterales.
Indicó que se trata de una labor de
reingeniería financiera, la cual no
pretende más que ajustar los planes de
pago del Gobierno, de acuerdo con las
circunstancias económicas locales e
internacionales.
El Ejecutivo pretende que los bancos le
puedan fijar una determinada tasa de
interés para períodos
específicos, de tal manera que se puedan
disminuir los montos del servicio de la deuda y
aumentar el nivel de ahorro público.
Además, busca definir plazos
desiguales de reestructuración
crediticia, para evitar que en la misma fecha
puedan vencer los beneficios de los reajustes y
presionar luego, más de lo debido, al
arca del Estado.
Más obras
Si se logra que las instituciones financieras
reajusten el monto total de la deuda del Estado,
se podrán otorgar más recursos a
la inversión pública,
especialmente en los siguientes años en
que se tratará de recuperar la
infraestructura dañada por los terremotos
de inicios de año.
Daboub asegura que de lograrse que los
directorios de los bancos multilaterales
atiendan las peticiones del país, el
fisco dispondrá de mayor liquidez para
respaldar los compromisos internos, lo cual
beneficiaría a la población que
hace uso de los servicios públicos de
salud y educación.
"Hemos solicitado que se reestructuren todos
los préstamos vigentes, por lo que
esperamos que nos concedan fortalecer las
finanzas públicas", indicó.
El país necesita recuperar en el plazo
más corto posible, los más de
$2,000 millones de riqueza que perdió
tras los terremotos de enero y febrero de este
año.
También necesita disponer de los
recursos suficientes para cumplir con las
responsabilidades financieras del antiguo
sistema de pensiones, el cual el próximo
año demandará $158.9 millones del
fisco.
Ejecución presupuestaria se
atrasará
Debido a la tardía aprobación
del presupuesto del 2002, la ejecución de
proyectos tendría un atraso del 12%.
Todas las carteras del Estado tienen la premisa
de agilizar las licitaciones y
adjudicaciones
El Ministerio de Hacienda ha girado la
siguiente instrucción a todas las
carteras de Estado: agilizar la emisión
de licitaciones y términos de referencia
de los proyectos de inversión
pública.
El objetivo es recuperar el tiempo perdido,
ya que el Ejecutivo esperaba que el Legislativo
aprobara a más tardar en noviembre
pasado, el Presupuesto General de la
Nación del 2002.
Según el titular de Hacienda, Juan
José Daboub, la tardía
aprobación del presupuesto podría
atrasar en un 12% la ejecución del plan
de gastos.
Agregó que por ello, le han pedido a
las dependencias estatales que aceleren las
licitaciones y adjudicaciones de contratos, ya
que se trata de recuperar el tiempo perdido.
Para cumplir con tal cometido, muchos
empleados estatales tendrán que acudir al
trabajo la próxima semana, mientras el
resto de burócratas disfrutan de sus
vacaciones de Navidad y fin de año.
Para financiar el presupuesto del 2002, cuyo
monto asciende a $2,504.1 millones, el Gobierno
emitirá $470 millones de bonos. El resto
se financiará con recursos internos y con
préstamos.
Además, también hará
otra emisión de $779 millones de bonos,
para respaldar el canje de la deuda de corto a
largo plazo.
Con esta reestructuración crediticia,
Hacienda espera ahorrar $30 millones anuales en
el pago del servicio de la deuda.
Además, también
disminuirá la presión del fisco,
cuyo déficit fiscal alcanza el 3.6% del
Producto Interno Bruto (PIB).