Una
carta de Curbelo
El uruguayo Alejandro Curbelo, uno de los
símbolos del 'aliancismo' de mediados de
los noventas, envió un mensaje por correo
electrónico a sus ex colegas y
aficionados:
"Hola. Estoy enterado de que Alianza
está en la final y me alegra mucho
saberlo. El domingo pasado jugábamos con
Wanderers la final de la liguilla que
clasificaba a un equipo a la Copa Libertadores
de América. El partido se jugaba a la
misma hora que se desarrollaba el partido de
vuelta entre Alianza y Limeño.
Nosotros jugábamos a las 6:30 p.m.
(acá tenemos tres horas más que en
El Salvador). Para nuestra suerte, nos fue bien
a los dos equipos: Alianza pasó a la
final con el empate y nosotros ganamos 3-0.
¿Qué les puedo yo decir a los
jugadores de Alianza? Son jugadores que saben lo
que es sufrir, que saben lo que es el amor por
la camiseta y entregarse por una causa, son
jugadores que conocen las finales y saben
cómo se tienen que jugar.
Las dos últimas finales que hemos
jugado contra Luis Ángel Firpo se las
hemos ganado, y cómo bién dicen
por ahí, no hay dos sin tres...
Indudablemente, si llegaron a estas instancias
es por mérito propio, porque en el
fútbol nadie te regala nada.
Confíen en sus propias fuerzas, no se den
por vencidos en ningún momento y, por
sobre todas las cosas, que siempre se mantengan
unidos en todo momento.
No dudo que tienen la capacidad de quedarse
con el título una vez más y
brindarle a la afición aliancista una
alegría que se la merece. Ese apoyo
incondicional que en todo momento le dan al
equipo merece un reconocimiento. Desde Uruguay
tendrán un hincha incondicional que les
desea lo mejor, pero la única verdad la
tienen ustedes en el verde césped del
Cuscatlán".