Veintena de
muertos
El estallido social en Argentina, con
saqueos de supermercados y disturbios frente al
palacio de gobierno en reclamo de la renuncia
del presidente Fernado de la Rúa, quien
finalmente dimitió, dejó hasta el
jueves por la tarde 22 muertos, según
fuentes oficiales.
El miércoles, 17 personas murieron
durante la violenta ola de saqueos a
supermercados y comercios en la capital, sus
alrededores y en varias provincias del
país, según divulgaron el jueves
fuentes oficiales.
Las víctimas, la mayoría
muertos por heridas de bala, fueron atacadas por
comerciantes que intentaban defender sus
negocios cuando eran saqueados, según la
policía.
Sin embargo, la violencia recrudeció
el jueves por la tarde durante una
manifestación de grupos de izquierda
frente a la Casa de Gobierno pidiendo la
dimisión de De la Rúa, quien
finalmente renunció al cargo según
una fuente del gobierno.
Cinco manifestantes murieron durante una
batalla campal con efectivos policiales, en
medio de una lluvia de gases
lacrimógenos, balas de goma, palos y
cascotes.
Las manifestaciones frente al palacio
presidencial se desbordaron luego de que el
debilitado presidente De la Rúa convocara
a un gobierno de coalición con el
opositor Partido Justicialista (Peronista), para
intentar reestablecer el orden.
Sin embargo, gobernadores peronistas y el
bloque de diputados de ese partido rechazaron la
posibilidad de incorporarse al gobierno, algo
que precipitó la renuncia de De la
Rúa.
El microcentro, donde diariamente decenas de
miles desarrollan sus actividades,
parecía un desierto. El desolador
panorama mostraba bancos cerrados, otros
incendiados, vidrieras de negocios rotas y
cabinas telefónicas quemadas.
La protesta había comenzado de manera
espontánea, luego de que cientos de miles
de argentinos ganaran las calles de la capital
en horas de la madrugada para manifestarse
contra la decisión de de la Rúa de
instaurar el estado de sitio.
La medida fue adoptada luego de que el
miércoles decenas de miles de personas en
todo el país saquearan mercados de
diferentes puntos del país en busca de
alimentos.
Con la medida, el Poder Ejecutivo puede
decidir la detención de personas y su
traslado de un punto a otro del país.
También el gobierno está facultado
para prohibir eventos que reúnen gran
cantidad de personas.