Domingo 2 de diciembre de 2001



Reos finalizan bachillerato

Los internos se graduaron en el centro penal de Mariona. Entre los graduandos había un vigilante

Wilfredo Moreno
El Diario de Hoy

Un total de 26 internos, entre ellos un vigilante, del Centro Penal "La Esperanza" (Mariona), se graduó ayer de bachilleres generales del Centro Escolar General Francisco Menéndez, ubicado al interior del reclusorio.

Esta es la 14a. promoción de bachilleres internos en dicho centro penal.

Entre los graduandos, jóvenes y adultos, había quienes les falta por cumplir penas de hasta 10 años de prisión.

Al evento asistió el director general de Centros Penales, Rodolfo Garay Pineda.

El funcionario mostró su satisfacción por el triunfo de los internos.

Pineda resaltó que la educación es indispensable para evitar la reincidencia en delitos y la reinserción de los internos.

La participación artística del grupo folclórico Champantepec, de Joya Galana, de Apopa, con el baile del "Torito Pinto", imprimió mayor colorido a la graduación.

Otros proyectos

El Director de Centros Penales informó que dentro de dos semanas se inaugurará la construcción de la "Casa de Paso", un lugar donde podrán ir a dormir los internos que gocen de semi-libertad.

Se espera que el proyecto esté concluido en el 2002.

Asimismo, el próximo año se iniciará la construcción del centro penitenciario de máxima seguridad, cuyo costo se calcula en $10 millones.

El nuevo centro tendría una capacidad para 400 internos, cada uno en su celda.

La depuración de directores de centros penales y de custodios es otro de los proyectos, para el otro año.

"No se descarta que algunos cambios administrativos se hagan en el penal de San Francisco Gotera, en Morazán", indicó Pineda.

"Nunca es tarde"

La vida tiene sorpresas. Ese el caso del interno Rafael Ernesto Mariona Rivera, de 34 años, quien nunca se imaginó que obtendría su diploma de bachiller en el centro penal "La Esperanza" (Mariona).

Mariona Rivera sólo logró cursar primer año de bachillerato en el Instituto Técnico Industrial, en 1985, pero dejó de estudiar porque se acompañó. La vida cambió para Mariona Rivera en 1999, cuando fue acusado y condenado a cinco años y medio de prisión por el delito de estafa. Eso no fue motivo para dejar de estudiar.

Espera ser ingeniero electricista. "Nunca es tarde para lograr lo que se quiere", afirma Mariona.

"El estudio es clave"

José Víctor Rodríguez, de 28 años, es un claro ejemplo de alguien que valora el estudio.

Rodríguez logró graduarse ayer como bachiller. En el penal cursó desde el octavo grado. Actualmente tiene un promedio de 9. Por sus notas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) le ha hecho una oferta para que estudie ingeniería en sofware, pero le pide que saque buena nota en el examen de la PAES, que se realizará el próximo miércoles.

Rodríguez perdió a su madre a los 15 años, lo que le afectó mucho en su vida. Lo llevó a tener malas amistades e incurrir en delitos, como el robo. Algunas veces ayudaba a su padre en la albañilería.


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