Reos finalizan
bachillerato
Los internos se graduaron en el centro
penal de Mariona. Entre los graduandos
había un vigilante
- Wilfredo
Moreno
- El Diario
de Hoy
Un
total de 26 internos, entre ellos un vigilante,
del Centro Penal "La Esperanza" (Mariona), se
graduó ayer de bachilleres generales del
Centro Escolar General Francisco
Menéndez, ubicado al interior del
reclusorio.
Esta es la 14a. promoción de
bachilleres internos en dicho centro penal.
Entre los graduandos, jóvenes y
adultos, había quienes les falta por
cumplir penas de hasta 10 años de
prisión.
Al evento asistió el director general
de Centros Penales, Rodolfo Garay Pineda.
El funcionario mostró su
satisfacción por el triunfo de los
internos.
Pineda resaltó que la educación
es indispensable para evitar la reincidencia en
delitos y la reinserción de los internos.
La participación artística del
grupo folclórico Champantepec, de Joya
Galana, de Apopa, con el baile del "Torito
Pinto", imprimió mayor colorido a la
graduación.
Otros proyectos
El Director de Centros Penales
informó que dentro de dos semanas se
inaugurará la construcción de la
"Casa de Paso", un lugar donde podrán ir
a dormir los internos que gocen de
semi-libertad.
Se espera que el proyecto esté
concluido en el 2002.
Asimismo, el próximo año se
iniciará la construcción del
centro penitenciario de máxima seguridad,
cuyo costo se calcula en $10 millones.
El nuevo centro tendría una capacidad
para 400 internos, cada uno en su celda.
La depuración de directores de centros
penales y de custodios es otro de los proyectos,
para el otro año.
"No se descarta que algunos cambios
administrativos se hagan en el penal de San
Francisco Gotera, en Morazán",
indicó Pineda.
"Nunca es tarde"
La vida tiene sorpresas. Ese el caso del
interno Rafael Ernesto Mariona Rivera, de 34
años, quien nunca se imaginó que
obtendría su diploma de bachiller en el
centro penal "La Esperanza" (Mariona).
Mariona Rivera sólo logró
cursar primer año de bachillerato en el
Instituto Técnico Industrial, en 1985,
pero dejó de estudiar porque se
acompañó. La vida cambió
para Mariona Rivera en 1999, cuando fue acusado
y condenado a cinco años y medio de
prisión por el delito de estafa. Eso no
fue motivo para dejar de estudiar.
Espera ser ingeniero electricista. "Nunca es
tarde para lograr lo que se quiere", afirma
Mariona.
"El estudio es clave"
José Víctor Rodríguez,
de 28 años, es un claro ejemplo de
alguien que valora el estudio.
Rodríguez logró graduarse ayer
como bachiller. En el penal cursó desde
el octavo grado. Actualmente tiene un promedio
de 9. Por sus notas, el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF) le ha hecho una
oferta para que estudie ingeniería en
sofware, pero le pide que saque buena nota en el
examen de la PAES, que se realizará el
próximo miércoles.
Rodríguez perdió a su madre a
los 15 años, lo que le afectó
mucho en su vida. Lo llevó a tener malas
amistades e incurrir en delitos, como el robo.
Algunas veces ayudaba a su padre en la
albañilería.