Opinando
Qué hacer con
el monstruo: el ISSS
César
Augusto Hernández*
Tal
como lo dice el Presidente de la
Asociación Nacional de la Empresa Privada
(ANEP), "el Seguro Social es un monstruo lleno
de empleados y lo que menos hace es atender a
los usuarios". Esta es una realidad que nadie
discute pero ninguna autoridad se decide a
reestructurarla y modernizarla para bien de los
empleados y patrones, que cotizan millones de
colones para sostenerla.
Para nadie es un secreto la pésima
atención que sufren los pacientes del
Seguro Social por parte del personal
médico y de enfermería, aunado a
la carencia de medicinas, lo cual viene
dándose desde hace muchísimos
años, ya que las cotizaciones de los
empleados y patrones han sido "manoseadas" y en
la institución ha echado sus
raíces muy profundas la
desorganización, el despilfarro y
principalmente, la corrupción, desde
directores, médicos, empleados y
sindicatos, en menoscabo de los intereses de la
colectividad.
El ISSS, como otras instituciones del sector
público, necesita de una
reingeniería para determinar sus fallas y
hacerla más eficiente, eliminando esa
enorme burocracia que corroe, carcome y se nutre
de estas instituciones, pues en un país
tan pobre como el nuestro y lleno de tantas
necesidades, no debemos permitir que el desorden
y la corrupción destruyan o aniquilen
estas instituciones.
En el ISSS se ha defraudado mucho dinero y
los autores materiales e intelectuales de estos
hechos andan "vivitos y coleando", como si nada
hubiera pasado, por la inoperancia de nuestras
leyes y la mala práctica de las
autoridades encargadas de impartir justicia, y
algo parecido está ocurriendo con CEPA,
en el puerto de Acajutla, que en un tiempo fue
símbolo de orgullo y progreso de nuestro
país, pero los sindicatos,
acompañados de una pésima
administración, lo están llevando
a la quiebra.
Nuestras autoridades pueden construir
puertos, aeropuertos, carreteras y muchas obras
más, pero si no son bien administradas
dentro de poco tiempo estarán en
problemas económicos y financieros, lo
cual nos cuesta mucho a los contribuyentes.
Estas obras, como el proyecto del puerto
Cutuco, en La Unión, son importantes para
nuestro país porque ayudan al desarrollo
y generan mucho valor agregado, pero estas
instituciones deben ser administradas y
manejadas por técnicos que conozcan de la
materia y no por políticos, y ya veremos
cómo sacamos nuestro país
adelante.
* Lic. en
Contaduría Pública.