Crisis del Injiboa
golpea a los cañeros
Buena parte de la caña sembrada en
la zona de influencia del ingenio Jiboa ya
está en su punto y sólo esperando
el banderillazo de salida de la nueva zafra.
Como la esperada señal aún no
llega, los productores y trabajadores siguen en
vilo
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
Los
conflictos internos entre la junta directiva del
Ingenio Central Azucarero Jiboa (Injiboa), que
ha generado un atraso en la molienda por 30
días, contados desde el 18 de noviembre
hasta la fecha, ya está ocasionando
descontentos entre los productores de
caña que le venden al ingenio.
Un ejemplo de ese malestar es el del
productor Mauricio Saca, un hombre que
además de médico es cañero
y cliente del Injiboa desde hace doce
años. Él dice estar agobiado por
la incertidumbre que se experimenta en el
ingenio, considerado clave en el desarrollo
económico y social de la zona Central de
El Salvador.
Saca, que hace diez días fue
víctima de un acto delincuencial en su
propiedad, ha perdido hasta el momento 100 mil
colones por el incendio que le provocaron
desconocidos en 20 manzanas cultivadas de
caña de azúcar. Esa
plantación debió ser cortada a
finales de noviembre, porque formaba parte del
volumen de caña a entregarse, siempre y
cuando el Injiboa empezara la zafra el pasado 18
de noviembre.
Pero como el inicio de la molienda no se
avista en el horizonte, Saca sostiene que sus
pérdidas serán mayores si el
ingenio no logra extraer al menos un poco de
azúcar de esa caña quemada en las
20 manzanas de su propiedad. "La pérdida
ascendería a 200 mil colones si no se
muele cuánto antes. Además de las
pérdidas tengo presiones financieras con
la banca", expuso.
Además de individualizar las
pérdidas, Saca dijo que "todos los
cañicultores tenemos pérdidas por
empezar tarde la zafra y sobre el inicio no
tenemos ninguna seguridad. Si transcurre
más tiempo y no se logra extraer azucar,
las pérdidas serán mayores",
reafirmó el productor, luego de
añadir que "hay productores que tienen
caña quemada, de forma intencional por la
delincuencia, desde noviembre pasado".
Respecto de las 20 manzanas de caña
que fueron incendiadas en la propiedad de Saca,
explicó que la denuncia fue interpuesta
ante la Policía Nacional Civil (PNC) de
la localidad, pero que hasta el momento nadie ha
sido juzgado por el delito. "Siempre acudo ante
la PNC y jamás hacen nada. Nunca",
destacó.
El llamado
Desde la perspectiva de Saca, "la junta
directiva está dividida claramente por
intereses personales, pero a los
cañicultores independientes, que no
tenemos nada que ver con ninguna de las dos
corrientes o bandos, lo único que nos
interesa es que reciban nuestra caña para
poder pagar las deudas que tenemos con la
banca", enfatizó.
"Independientemente de quien tenga la
razón (refiriéndose a las
diferencias de la directiva), para los que no
tienen nada que ver con la Junta, los buenos son
los que quieren arrancar el ingenio, y los malos
son los que no lo quieren arrancar y bloquean,
de distintas formas, el inicio de la molienda",
agregó
Según el productor, "tener la
razón no basta. Hay cuestiones donde
tener o no la razón es intrascendente,
cuando impera un bien superior y no los
intereses personales".
En ese sentido, el cañero instó
al Presidente de la República, Francisco
Flores, para que interceda ante la crisis del
Injiboa, dado que no considera determinante ante
la crisis, el papel adoptado por la
Corporación Salvadoreña de
Inversiones (Corsain), pese a que posee el 30%
de la propiedad del inmueble.
"Para San Vicente, el hecho de que el Injiboa
no funcione, es una tragedia
económicamente adicional a la crisis que
han sufrido los pobladores con los terremotos.
Insto al mandatario para que intervenga de
alguna manera, en arrancar el ingenio, de
inmediato, aunque los problemas persistan y los
arreglen más adelante", enfatizó
Saca.
Sin salida
Como parte de los productores independientes
que mantienen una relación comercial con
el ingenio, Saca dijo que nadie de la Junta
Directiva les ha dado una explicación
clara de los inconvenientes internos.
"Que yo sepa, nadie se ha reunido con nadie.
Personalmente sólo he llegado al ingenio
para comunicar que me habían quemado las
20 manzanas de caña y que me urge
entregarlas para que las procesen",
apuntó.
Con el resto de la junta directiva y con
Corsain, Saca sostiene haber conversado
telefónicamente pero aún no ha
recibido respuestas concretas.
En medio de su desesperación, Saca
dice que sólo ha recibido el apoyo de los
directivos que permanecen en el ingenio y a
quienes acudió para reportar la
destrucción de sus cañales.
"Estoy tratando de entregar al ingenio la
caña y el viernes me mandaron del Injiboa
una cargadora para que transporte la
caña. Sin embargo, no se sí
después me la van a pagar porque para que
ello ocurra, se necesita la firma de la otra
parte de la Junta Directiva", mencionó el
afectado.
Para ilustrar el drama, Saca comentó
que "ningún otro ingenio ha querido
recibírmela porque donde está la
caña quemada no es muy accesible para
ellos. No es culpa de ningún ingenio,
porque tampoco somos clientes de ellos, sino del
Injiboa", enfatizó.