Lunes 17 de diciembre 2001


Crisis del Injiboa golpea a los cañeros

Buena parte de la caña sembrada en la zona de influencia del ingenio Jiboa ya está en su punto y sólo esperando el banderillazo de salida de la nueva zafra. Como la esperada señal aún no llega, los productores y trabajadores siguen en vilo

Lourdes Méndez
El Diario de Hoy

Los conflictos internos entre la junta directiva del Ingenio Central Azucarero Jiboa (Injiboa), que ha generado un atraso en la molienda por 30 días, contados desde el 18 de noviembre hasta la fecha, ya está ocasionando descontentos entre los productores de caña que le venden al ingenio.

Un ejemplo de ese malestar es el del productor Mauricio Saca, un hombre que además de médico es cañero y cliente del Injiboa desde hace doce años. Él dice estar agobiado por la incertidumbre que se experimenta en el ingenio, considerado clave en el desarrollo económico y social de la zona Central de El Salvador.

Saca, que hace diez días fue víctima de un acto delincuencial en su propiedad, ha perdido hasta el momento 100 mil colones por el incendio que le provocaron desconocidos en 20 manzanas cultivadas de caña de azúcar. Esa plantación debió ser cortada a finales de noviembre, porque formaba parte del volumen de caña a entregarse, siempre y cuando el Injiboa empezara la zafra el pasado 18 de noviembre.

Pero como el inicio de la molienda no se avista en el horizonte, Saca sostiene que sus pérdidas serán mayores si el ingenio no logra extraer al menos un poco de azúcar de esa caña quemada en las 20 manzanas de su propiedad. "La pérdida ascendería a 200 mil colones si no se muele cuánto antes. Además de las pérdidas tengo presiones financieras con la banca", expuso.

Además de individualizar las pérdidas, Saca dijo que "todos los cañicultores tenemos pérdidas por empezar tarde la zafra y sobre el inicio no tenemos ninguna seguridad. Si transcurre más tiempo y no se logra extraer azucar, las pérdidas serán mayores", reafirmó el productor, luego de añadir que "hay productores que tienen caña quemada, de forma intencional por la delincuencia, desde noviembre pasado".

Respecto de las 20 manzanas de caña que fueron incendiadas en la propiedad de Saca, explicó que la denuncia fue interpuesta ante la Policía Nacional Civil (PNC) de la localidad, pero que hasta el momento nadie ha sido juzgado por el delito. "Siempre acudo ante la PNC y jamás hacen nada. Nunca", destacó.

El llamado

Desde la perspectiva de Saca, "la junta directiva está dividida claramente por intereses personales, pero a los cañicultores independientes, que no tenemos nada que ver con ninguna de las dos corrientes o bandos, lo único que nos interesa es que reciban nuestra caña para poder pagar las deudas que tenemos con la banca", enfatizó.

"Independientemente de quien tenga la razón (refiriéndose a las diferencias de la directiva), para los que no tienen nada que ver con la Junta, los buenos son los que quieren arrancar el ingenio, y los malos son los que no lo quieren arrancar y bloquean, de distintas formas, el inicio de la molienda", agregó

Según el productor, "tener la razón no basta. Hay cuestiones donde tener o no la razón es intrascendente, cuando impera un bien superior y no los intereses personales".

En ese sentido, el cañero instó al Presidente de la República, Francisco Flores, para que interceda ante la crisis del Injiboa, dado que no considera determinante ante la crisis, el papel adoptado por la Corporación Salvadoreña de Inversiones (Corsain), pese a que posee el 30% de la propiedad del inmueble.

"Para San Vicente, el hecho de que el Injiboa no funcione, es una tragedia económicamente adicional a la crisis que han sufrido los pobladores con los terremotos. Insto al mandatario para que intervenga de alguna manera, en arrancar el ingenio, de inmediato, aunque los problemas persistan y los arreglen más adelante", enfatizó Saca.

Sin salida

Como parte de los productores independientes que mantienen una relación comercial con el ingenio, Saca dijo que nadie de la Junta Directiva les ha dado una explicación clara de los inconvenientes internos.

"Que yo sepa, nadie se ha reunido con nadie. Personalmente sólo he llegado al ingenio para comunicar que me habían quemado las 20 manzanas de caña y que me urge entregarlas para que las procesen", apuntó.

Con el resto de la junta directiva y con Corsain, Saca sostiene haber conversado telefónicamente pero aún no ha recibido respuestas concretas.

En medio de su desesperación, Saca dice que sólo ha recibido el apoyo de los directivos que permanecen en el ingenio y a quienes acudió para reportar la destrucción de sus cañales.

"Estoy tratando de entregar al ingenio la caña y el viernes me mandaron del Injiboa una cargadora para que transporte la caña. Sin embargo, no se sí después me la van a pagar porque para que ello ocurra, se necesita la firma de la otra parte de la Junta Directiva", mencionó el afectado.

Para ilustrar el drama, Saca comentó que "ningún otro ingenio ha querido recibírmela porque donde está la caña quemada no es muy accesible para ellos. No es culpa de ningún ingenio, porque tampoco somos clientes de ellos, sino del Injiboa", enfatizó.


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