La
vivienda era ocupada como pequeño
almacén de pólvora
Incendio en
cohetería deja tres niños
muertos
Tres niños murieron carbonizados y
un adulto resultó con quemaduras graves,
tras incendiarse su humilde vivienda en el
cantón San Francisco, de Villa San
Cristóbal, Cuscatlán.
El Diario de
Hoy
Las
víctimas fueron identificadas como
Verónica, de 16 meses; Edwin, de 3
años, y José Barahona, de 5.
Adela Barahona, de 42 años,
resultó con graves quemaduras.
Ella fue ingresada en el Hospital Rosales con
pronóstico reservado.
El hecho se debió a la imprudencia.
Según las primeras investigaciones, un
candil encendido fue el origen del
siniestro.
La casa de la familia Barahona, una vivienda
de unos cuatro metros cuadrados y levantada con
láminas, era ocupada para finalizar los
trabajos de elaboración de silbadores
para la cohetería "El Indio", ubicada en
Cojutepeque y cuyo propietaria es Marta
Gómez, dijo la Policía.
Uno de los sobrevivientes de la tragedia es
Wilber Barahona, de 13 años, quien
minutos antes del siniestro había salido
de la casa, junto con dos sus hermanos de dos y
cuatro años. "Desperté a mis
hermanitos para que fuéramos a comernos
unas naranjas antes de ir con mi hermana Marisol
(madre de una de las víctimas) a lavar la
ropa; luego los silbadores tomaron fuego y la
casa se incendió. Me cubrí con
unos pedazos de lámina", relató
Wilber, quien milagrosamente está
vivo.
Según familiares de las
víctimas, en la vivienda habría
unas 30 mil unidades de silbadores.
Imprudencia
La señora Barahona, madre soltera,
tiene más de 20 años de elaborar
productos pirotécnicos, pero nunca
recibió ninguna instrucción sobre
medidas de seguridad. Su casa era ocupada como
vivienda y lugar de trabajo. Una vez le
entregaban el "cachinflín" de
plástico, papel de china y las mechas,
procedía a preparar el almidón
para finalizar la construcción de los
silbadores. Le pagaban cuatro colones por cada
diez cajas de mil unidades.
Marta Gómez, propietaria de la
cohetería "El Indio", sostuvo que ese
trabajo no es riesgoso, a menos que el material
tome contacto con el fuego. "En el cantón
hay unas 40 familias que trabajan eventualmente;
se les da el material, y ellas lo finalizan sin
tiempo establecido".
Sobre la tragedia, la propietaria se
comprometió a ayudar en la asistencia
medica de la señora Adela.
En Cujutepeque están registradas
oficialmente 30 coheterías.
No existían medidas de seguridad
Las familias que trabajan bajo este proceso
de elaboración de silbadores:
-Laboran al intemperie o dentro de casa.
-No tienen capacitación.
-La paga es poca.