La otra historia del
retraso en la emisión del DUI
Poco o nada se ha dicho acerca de la
responsabilidad compartida del gobierno, que por
meses aplazó el inicio de operaciones y
ha hecho tantas modificaciones al contrato
original.
El Diario de
Hoy
El
resultado es fantástico, pero el proceso
es como el Vía Crucis, lento y tortuoso.
Sólo basta pararse en frente de una
oficina de emisión del Documento
Único de Identidad (DUI), para observar a
decenas de fastidiados ciudadanos que esperan
horas para obtener el carné, cuando el
procedimiento debería ser más
rápido.
Pero el problema no sólo es
responsabilidad de la empresa emisora, sino que
también ha sido provocado por el mismo
gobierno.
En un inicio, cuando DOCUSAL (empresa con
inversionistas mexicanos, guatemaltecos y
salvadoreños) ganó la
licitación, en la que participaron ocho
empresas más, el proyecto era sencillo:
emitir un documento, hijo de la modernidad, que
sólo sustituiría a la
Cédula de Identidad Personal.
Esa tarea no representaba ningún
esfuerzo extraordinario para DOCUSAL, a
sabiendas de que la experiencia de sus empresas
hermanas en Guatemala y México, en donde
emiten licencias de conducir y otros documentos
de identidad, ha sido buena.
Inmediatamente, DOCUSAL adquirió el
equipo y los programas más sofisticados
para la emisión de documentos (uno de los
más modernos en Latinoamérica),
según sus ejecutivos.
Las trabas
Entonces, ¿si tienen "lo último"
para hacer su trabajo, por qué tanto
retraso en la emisión de los mismos? La
respuesta parece estar también en las
transformaciones de último momento que
hizo el Registro Nacional de las Personas
Naturales (RNPN), instancia estatal que coordina
el proyecto, "que ha hecho tantas modificaciones
al contrato original como ha querido, sin que
nadie le diga nada". La oferta original no es
más que un recuerdo.
Con la idea original, de sustituir a la
Cédula, en la solicitud sólo
debían llenarse unos 20 campos, es decir,
los espacios en donde va la información
esencial, como el nombre, edad, dirección
y la ocupación. Y esa es la
información que aparece grabada en la
moderna tarjeta.
Siguiendo ese procedimiento, el DUI se
entregaría en pocos minutos. Eso fue
comprobado durante varios simulacros iniciales.
El inicio de operaciones de DOCUSAL, fijado para
el 7 de julio, se postergó hasta finales
de noviembre, luego de demorados silencios del
gobierno.
Sin embargo, por ahora, en los formularios
deben de llenarse 120 campos (100 más de
lo que al inicio se planteó). De
allí la tardanza, pues cuando un
ciudadano llega a un centro de emisión,
el empleado de DOCUSAL debe revisar la solicitud
casilla por casilla. Y el proceso que tan
sólo duraría unos cuantos minutos,
se lleva un tiempo mucho mayor, una
mañana completa, un día, entre
largas filas y desidia.
Todos esos espacios para información
complementaria han sido anexados a partir de los
nuevos propósitos para el DUI, de
sustituir al Carné Electoral y al NIT.
No obstante, al revisar los formularios se
requiere información que no
tendría nada que ver con un documento de
identidad, como, por ejemplo, si el que se
inscribe "acepta donar sus órganos", "el
lugar y la fecha del divorcio" (si es que aplica
a esta casilla) y "si tiene ambas manos, o
sólo una o ninguna".
Nuevos aires
Por hoy, la empresa emite unos 3 mil 700 DUI
diarios, cuando la producción
debería ser mucho mayor. En tanto, los
funcionarios del RNPN le achacan el atraso, pero
sin admitir sus culpas. En el fondo, un asunto
de imágenes, de habilidades
políticas para salir con la mejor
tajada.
Ante semejante atascamiento, los ejecutivos
de DOCUSAL propusieron recientemente un plan de
contingencia a los funcionarios del Registro
Nacional de las Personas Naturales.
En un astuto manejo, los funcionarios del
gobierno han asegurado públicamente que
han sido ellos quienes han impuesto el plan a
DOCUSAL. El Diario de Hoy ha tenido acceso a
documentación que demuestra la iniciativa
de la empresa.
La primer propuesta es sencilla y efectiva:
para agilizar la revisión y
emisión del DUI, los empleados de
DOCUSAL, en un primer momento, sólo
procesarán la información esencial
(los 20 campos iniciales) que tiene que ver con
la tarjeta de identidad y con la
información que aparecerá impresa
en el plástico.
El resto de la información, de acuerdo
con la propuesta, será procesada durante
la noche, en una jornada extraordinaria que
establecerá la empresa. Así,
habrá dos turnos, un diurno y el
nocturno. Este mecanismo se implementaría
en los centros de emisión en donde existe
más demanda, como San Salvador, Soyapango
y Mejicanos.
DOCUSAL también ha ofrecido abrir diez
centros de emisión más en el
interior de la República. Estos
serían instalados en oficinas de la
compañía Telecom, que les
proporciona soporte tecnológico de
comunicaciones. Los centros serían
montados en San Martín, Chalchuapa,
Chinameca y Quezaltepeque, entre otras
ciudades.
Además, la empresa le ha propuesto al
gobierno montar cinco módulos
portátiles en lugares donde haya gran
concentración de ciudadanos, como los
recintos de las maquilas y el Centro de
Gobierno.
Los imprevistos
-La estrategia definida por la empresa
emisora del documento requerirá de un
mayor desembolso. La balanza de la
erogación no estaba prevista por la
compañía DOCUSAL.
u Sin embargo, en los últimos
días se supo que Félix Garrid
Safie, presidente del Centro Nacional de
Registro, institución a la que pertenece
el RNPN, "había aceptado verbalmente el
plan propuesto por DOCUSAL".
-Tal vez el día que imprima su firma
de aceptación sobre el documento, sus
colaboradores convoquen a una conferencia de
prensa para asegurarle a todos que el plan y,
por supuesto, las ganancias políticas y
públicas, es fruto de sus esfuerzos. Pero
a este Diario le consta lo contrario.