Lunes 17 de diciembre 2001



La otra historia del retraso en la emisión del DUI

Poco o nada se ha dicho acerca de la responsabilidad compartida del gobierno, que por meses aplazó el inicio de operaciones y ha hecho tantas modificaciones al contrato original.

El Diario de Hoy

El resultado es fantástico, pero el proceso es como el Vía Crucis, lento y tortuoso. Sólo basta pararse en frente de una oficina de emisión del Documento Único de Identidad (DUI), para observar a decenas de fastidiados ciudadanos que esperan horas para obtener el carné, cuando el procedimiento debería ser más rápido.

Pero el problema no sólo es responsabilidad de la empresa emisora, sino que también ha sido provocado por el mismo gobierno.

En un inicio, cuando DOCUSAL (empresa con inversionistas mexicanos, guatemaltecos y salvadoreños) ganó la licitación, en la que participaron ocho empresas más, el proyecto era sencillo: emitir un documento, hijo de la modernidad, que sólo sustituiría a la Cédula de Identidad Personal.

Esa tarea no representaba ningún esfuerzo extraordinario para DOCUSAL, a sabiendas de que la experiencia de sus empresas hermanas en Guatemala y México, en donde emiten licencias de conducir y otros documentos de identidad, ha sido buena.

Inmediatamente, DOCUSAL adquirió el equipo y los programas más sofisticados para la emisión de documentos (uno de los más modernos en Latinoamérica), según sus ejecutivos.

Las trabas

Entonces, ¿si tienen "lo último" para hacer su trabajo, por qué tanto retraso en la emisión de los mismos? La respuesta parece estar también en las transformaciones de último momento que hizo el Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN), instancia estatal que coordina el proyecto, "que ha hecho tantas modificaciones al contrato original como ha querido, sin que nadie le diga nada". La oferta original no es más que un recuerdo.

Con la idea original, de sustituir a la Cédula, en la solicitud sólo debían llenarse unos 20 campos, es decir, los espacios en donde va la información esencial, como el nombre, edad, dirección y la ocupación. Y esa es la información que aparece grabada en la moderna tarjeta.

Siguiendo ese procedimiento, el DUI se entregaría en pocos minutos. Eso fue comprobado durante varios simulacros iniciales. El inicio de operaciones de DOCUSAL, fijado para el 7 de julio, se postergó hasta finales de noviembre, luego de demorados silencios del gobierno.

Sin embargo, por ahora, en los formularios deben de llenarse 120 campos (100 más de lo que al inicio se planteó). De allí la tardanza, pues cuando un ciudadano llega a un centro de emisión, el empleado de DOCUSAL debe revisar la solicitud casilla por casilla. Y el proceso que tan sólo duraría unos cuantos minutos, se lleva un tiempo mucho mayor, una mañana completa, un día, entre largas filas y desidia.

Todos esos espacios para información complementaria han sido anexados a partir de los nuevos propósitos para el DUI, de sustituir al Carné Electoral y al NIT.

No obstante, al revisar los formularios se requiere información que no tendría nada que ver con un documento de identidad, como, por ejemplo, si el que se inscribe "acepta donar sus órganos", "el lugar y la fecha del divorcio" (si es que aplica a esta casilla) y "si tiene ambas manos, o sólo una o ninguna".

Nuevos aires

Por hoy, la empresa emite unos 3 mil 700 DUI diarios, cuando la producción debería ser mucho mayor. En tanto, los funcionarios del RNPN le achacan el atraso, pero sin admitir sus culpas. En el fondo, un asunto de imágenes, de habilidades políticas para salir con la mejor tajada.

Ante semejante atascamiento, los ejecutivos de DOCUSAL propusieron recientemente un plan de contingencia a los funcionarios del Registro Nacional de las Personas Naturales.

En un astuto manejo, los funcionarios del gobierno han asegurado públicamente que han sido ellos quienes han impuesto el plan a DOCUSAL. El Diario de Hoy ha tenido acceso a documentación que demuestra la iniciativa de la empresa.

La primer propuesta es sencilla y efectiva: para agilizar la revisión y emisión del DUI, los empleados de DOCUSAL, en un primer momento, sólo procesarán la información esencial (los 20 campos iniciales) que tiene que ver con la tarjeta de identidad y con la información que aparecerá impresa en el plástico.

El resto de la información, de acuerdo con la propuesta, será procesada durante la noche, en una jornada extraordinaria que establecerá la empresa. Así, habrá dos turnos, un diurno y el nocturno. Este mecanismo se implementaría en los centros de emisión en donde existe más demanda, como San Salvador, Soyapango y Mejicanos.

DOCUSAL también ha ofrecido abrir diez centros de emisión más en el interior de la República. Estos serían instalados en oficinas de la compañía Telecom, que les proporciona soporte tecnológico de comunicaciones. Los centros serían montados en San Martín, Chalchuapa, Chinameca y Quezaltepeque, entre otras ciudades.

Además, la empresa le ha propuesto al gobierno montar cinco módulos portátiles en lugares donde haya gran concentración de ciudadanos, como los recintos de las maquilas y el Centro de Gobierno.

Los imprevistos

-La estrategia definida por la empresa emisora del documento requerirá de un mayor desembolso. La balanza de la erogación no estaba prevista por la compañía DOCUSAL.

u Sin embargo, en los últimos días se supo que Félix Garrid Safie, presidente del Centro Nacional de Registro, institución a la que pertenece el RNPN, "había aceptado verbalmente el plan propuesto por DOCUSAL".

-Tal vez el día que imprima su firma de aceptación sobre el documento, sus colaboradores convoquen a una conferencia de prensa para asegurarle a todos que el plan y, por supuesto, las ganancias políticas y públicas, es fruto de sus esfuerzos. Pero a este Diario le consta lo contrario.


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