Sábado 15 de diciembre 2001


Inversionistas llegaron muy tarde
Declaran desierta subasta Injiboa

Independientemente de que 20 inversionistas deseaban comprar a Corsain entre 15 a 20 mil acciones del Injiboa, la subasta pública cerró intacta. El Gobierno sigue manteniendo el 30% de propiedad del ingenio azucarero. Una nueva venta se organizará después de los siguientes tres meses.

Lourdes Méndez
El Diario de Hoy

El ingreso de efectivo a las arcas de la Corporación Salvadoreña de Inversiones (Corsain), proveniente de la venta de las acciones que posee en el Ingenio Central Azucarero Jiboa, S.A. (Injiboa), tendrá que esperar hasta el próximo año.

La subasta pública organizada ayer por Corsain y de la que se esperaba recaudar ¢59 millones, luego de la venta de 571 mil 530 acciones, fue declarada desierta 40 minutos después de haberse aperturado.

A excepción de dos personas que llegaron a retirar las bases de la subasta, pero que no expresaron un deseo espontáneo de compra, en los minutos previos a la decisión de declarar desierta la venta, no llegó ningún inversionista interesado en comprar acciones. Por esa razón fue que los miembros del Cómite de Adjudicación cerraron sin ningún movimiento la licitación.

Sin embargo, en un acto inusual y veinte minutos después de cerrada la transacción, apareció un grupo de 20 productores de caña interesados en comprar entre 15 a 20 mil acciones de las 571 mil 530 acciones que posee la Corporación y que dispuso vender ayer.

Pese a tener "dinero en mano", las intensiones mercantiles de los inversionistas se esfumaron. Corsain fue enfático en explicar los términos legales que regían la subasta y el hecho de que ningún lote de acciones se subastó porque no existió en el tiempo real, el interés expreso de los inversores.

En ese contexto, los interesados se fueron de Corsain con la promesa de esperar una nueva convocatoria pública. Según la Ley de Privatización de Ingenios y Plantas de Alcohol, aprobada en 1994, Corsain debe realizar una subasta después de tres meses, es decir, a finales de marzo.

El debate

Entre los 20 cañeros interesados en comprar acciones, figuraron dos personas reconocidas en el ambiente azucarero. El presidente y el primer director de la actual Junta Directiva del Injiboa, Pablo Herrera y Juan Pablo Urquilla, deseaban participar en la subasta.

Al igual que otros inversionistas, Herrera le críticó a Corsain la decisión de declarar incierta la subasta sin dejar correr un poco más de tiempo. Los juristas de la Corporación dijeron que no era capricho de suspender la venta sino la prevalencia del respeto a la Ley.

Bajo ese mismo argumento, los inversionistas también recordaron que según la Ley de Privatización, Corsain está obligado a convocar a subasta cada tres meses, no obstante ayer fue la primera vez que lo hizo en un año.

En tanto Corsain explicó que en ningún momento han deseado no vender las acciones, sólo que no han cumplido con el mecanismo porque desde su perspectiva no han existido las condiciones sociales y económicas para convocar a una subasta que arrojara los resultados deseados.

La estatal afirmó que entre los factores negativos destacan la depresión de precios en el mercado internacional del azúcar, unido al desgaste interno que provoca la administración del Injiboa.

Pese a todos los argumentos discutidos, que incluyó la restricción de participar en la compra de nuevas acciones a los que no estuvieran solventes de todo compromiso financiero con la Corporación, los inversionistas se marcharon mucho más cómodos cuando se enteraron de que nadie más compró acciones ayer, dado que la decisión fue la de declarar desierta la subasta.

Pablo Herrera explicó que los interesados provenían de los departamentos de Cabañas, San Vicente y La Paz y que entre los inversionistas se expresaba el interés de compra de 400 cañeros y 200 trabajadores. Entre los 20 asistentes, también asistieron productores individuales que ya tienen acciones en el Injiboa.

Incierto el inicio de zafra

La apertura de la zafra 2001/02 también estaba programada para ayer, en un acto coincidencial a la subasta pública de acciones que se realizaría en San Salvador.

Sin embargo, el ingrediente de trabajo que se desencadenaría en la zona Central, a raíz del inicio de la zafra en el Injiboa, tendrá que esperar. No se prevé que la molienda industrial de la caña de azúcar arranque en el transcurso de la semana.

Las persistentes fisuras internas en la Junta Directiva, ha atrasado el proceso de transformación. A tal punto que los miembros de la directiva de la sociedad Injiboa han dicho que no se hacen responsables de pagar los servicios y mano de obra que haya ofrecido y adquirido el Presidente de la directiva, Pablo Herrera, en su carácter personal. La misma decisión incluye al Sindicato de Trabajadores del Injiboa.

En ese sentido, la directiva informó a los transportistas y trabajadores del ingenio que trabajarán en la presente zafra, de que la contratación debe ser avalada por la Gerencia General y ratificados por la Junta Directiva.


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