Flores
acatará orden de CSJ
Francisco Flores está dispuesto a
someterse a lo que la Corte Suprema de Justicia
resuelva en el caso de las esquelas impuestas de
manera ilegal
- Roxana
Huezo
- El Diario
de Hoy
Los
encargados de sancionar a los conductores que
violen la Ley de Tránsito parecen estar
huérfanos de bases legales para imponer
esquelas.
Francisco Flores, presidente de la
República, no admite que se haya estado
cometiendo un error jurídico.
Pero hace dos semanas, el ministro de Obras
Públicas, José Ángel
Quirós, aceptó la ilegalidad ante
los diputados de la comisión ad hoc del
transporte de la Asamblea Legislativa.
El mandatario asegura que respeta las
resoluciones de la Corte Suprema de Justicia
(CSJ).
Eso significa que si la CSJ dice han
castigado a los automovilistas infractores de
manera errónea, lo acatará.
"Esperamos que venga la resolución",
sentenció Flores.
En el contenido del pronunciamiento de la
CSJ, Flores espera también recibir la
salida del problema.
"Esperamos que cuando la Corte nos notifique
oficialmente de este caso nos indique
cómo subsanar eso", acotó.
El Ejecutivo todavía no tiene muy
claro si debe emitir una nueva ley o reformar la
que se encuentra vigente (Ley General de
Transporte y Tránsito Terrestre).
"Si la Corte manda que debe ser a
través de una ley, obviamente, nosotros
estaríamos trabajando en esa normativa
para presentarla a la Asamblea Legislativa",
dijo.
Si eso sucediera, el Estado se vería
obligado a devolverle el dinero a todas las
personas que han sido multadas.
La CSJ favoreció a 22 ciudadanos de 44
que interpusieron un recurso de amparo ante la
Sala de lo Contencioso Administrativo, aduciendo
que el motivo de la esquela impuesta no existe
en la ley.
Los magistrados de la Sala consideran que las
sanciones deben estar incluidas en la normativa
y no en el reglamento.
De acuerdo con la escalera de
aplicación jurídica, la ley
está por encima de los reglamentos.
Por eso, las esquelas han sido
invalidadas.
Los diputados del partido en el gobierno que
integran la comisión ad hoc del
transporte intentaron llenar el vacío
legal.
Propusieron reformar la ley vigente. La
acción se la consumió el impulso y
no dio frutos.
Lo que temen los areneros es que se genere
una escalada de quejas ante la CSJ y nadie
obedezca las reglas de tránsito.
No existe una redacción final de los
cambios que le harían a la normativa.