La
Rubén Darío, punto crítico
de la ciudad
Vuelve el desorden por
Navidad
La capital ha vuelto al caos del que
salió hace dos meses con el plan de
reordena-miento. Motoristas incumplen las
señales y se descarga mercadería a
toda hora
- Pedro
Rodríguez
- El Diario
de Hoy
Previo
a las festividades navideñas y de fin de
año, el reordenamiento del transporte
colectivo en la capital ya no se está
cumpliendo.
Todo lo contrario. Motoristas de buses y
microbuses han vuelto al desorden al realizar
paradas donde no les corresponde, irrespetar la
luz roja de los semáforos y, por si fuera
poco, los camiones cargan y descargan
mercadería en los almacenes a toda hora,
lo que provoca congestionamientos.
La calle Rubén Darío, entre el
Palacio Nacional y el parque Simón
Bolívar, es, en estos días, el
punto más crítico del Centro
Histórico de San Salvador.
Los agentes de la Policía Nacional
Civil, presentes en distintos puntos del centro,
están más pendientes de evitar
asaltos y robos, que de las infracciones de
buseros y camiones de carga.
Entra el plan
Con el reordenamiento del transporte
colectivo que inició el Viceministerio de
Transporte en la ciudad, el 27 de octubre,
algunas calles quedaron despejadas, como es el
caso de la Rubén Darío, calle Arce
y la 1a. Calle Poniente-Oriente.
Según el plan de reordenamiento, los
comercios iban a fijar horario para la carga y
descarga de mercadería con el
propósito de no obstaculizar las
vías en las horas hábiles. Hasta
hoy, los camiones de cinco toneladas en adelante
siguen causando problemas en pleno centro
capitalino.
Con el mismo plan del VMT, se prohibió
el estacionamiento de camiones con cereales en
la calle Gerardo Barrios, pero la medida ya no
se está cumpliendo.
Ayer, fueron sorprendidos algunos
microbuseros mientras cruzaban a la izquierda en
la ciudad, algo prohibido desde octubre.
Invaden vías
El viceministro de Transporte, Ricardo
Yúdice, solicitó hace dos meses la
cooperación del alcalde capitalino para
reubicar las ventas ambulantes y que las calles
del centro quedaran más despejadas.
La municipalidad no procedió y las
vendedoras se han tomado las arterias
principales.
Los peatones corren el riesgo de ser
arrollados por los vehículos, debido a
que las aceras y vías están
obstaculizadas con canastos y cajones con
ventas.
El Cuerpo de Agentes Municipales poco puede
hacer en estos momentos para evitar este
desorden.