Santa
Ana
La Navidad del
niño abandonado
Los infantes que deambulan por las calles
de Santa Ana no tienen Navidad
- Wenceslao
Martínez h
- El Diario
de Hoy
Durante las fiestas de Navidad y fin de
año, la alegría y la tristeza se
funden en un país como El Salvador. En
este caso, la ciudad de Santa Ana y sus calles
son el hogar de un niño de 11
años. Lo llamaremos José Alfredo.
El menor es uno de los muchos niños
que deambulan por las calles, avenidas y centros
nocturnos de Santa Ana. En el día,
José Alfredo entona canciones en los
autobuses urbanos y, por las noches, duerme en
el lugar que considera más adecuado.
El suelo y el cielo conforman su hogar. La
Navidad no cambiará su destino.
Ante la mirada indiferente de los mismos
santanecos, algunos de ellos lamentando esa
típica estampa de varias zonas urbanas,
el amanecer sorprende a José Alfredo en
el costado poniente de la Alcaldía
Municipal, todas las mañanas. Ahí,
el cielo es el techo y el pavimento del
estacionamiento de la comuna santaneca, la
cama.
Retazos de una caja de cartón son la
protección contra el frío.
Huérfano
Una de estas mañanas, El Diario de Hoy
abordó a José Alfredo.
Accedió a hablar si le dábamos
dinero para el desayuno. "No tengo nada que
decir, no conocí a mis padres, no
sé quiénes fueron. Hoy vivo en la
calle", afirmó e inmediatamente
extendió su mano derecha: "Bueno deme
para mi comida...".
Después se retiró.
Vestía un pantalón caqui y una
camisa deportiva, descalzo; su actitud era la de
un niño serio. En su rostro no
cabía una sonrisa, ante el mal trato
recibido de la vida.
En estos momentos, el programa Niños
de la Calle o Angeles Descalzos, como los
califican algunos organismos en Santa Ana, tiene
junto al Comité Interinstitucional
conformado por diversos organismos
gubernamentales y no estatales, un verdadero
reto en los infantes cuyo hogar son las calles
santanecas.