Enfoque
Espiritual
Dominio propio
Pastor:
Roberto Bustamante
Saber
dominar nuestro temperamento es tan valioso como
el oro. Cuántas relaciones conyugales,
familiares e interpersonales son rotas por no
saber ejercer control sobre nosotros mismos; hay
por lo menos dos áreas en las que este
descontrol aflora en los seres humanos: La
lengua y el temperamento.
Saber controlarse
La Biblia en su inmenso caudal de
sabiduría y conocimiento nos invita al
autocontrol, en segunda de Timoteo
capítulo 1:7 leemos : "Porque no nos ha
dado Dios un espíritu de cobardía,
sino de poder de amor y de dominio propio".
Está claro que el poder gobernar
nuestra mente, lengua y sentimientos demanda un
poder sobrenatural, para evitar que éstos
se desboquen. El libro de Proverbios nos
dice:
"El dominio de sí mismo consiste en
dominar la lengua, la contestación
apresurada puede arruinarlo todo". Proverbios
13:3
"El hombre que no se domina se halla tan
indefenso como una ciudad con murallas
derribadas". Proverbios 25:28
"El necio se enfurece fácilmente, el
sabio se mantiene sereno cuando lo insultan".
Proverbios 12:16.
"El sabio domina su temperamento, sabe que la
ira conduce al error". Proverbios 14:29
"El hombre bueno piensa antes de hablar, el
malo derrama sus palabras perversas sin pensar".
Proverbios15:28
Victoria personal
Está claro que temperamentos
descontrolados crean caos a nuestro alrededor y
también es evidente que la lengua puede
originar grandes contiendas. Dios no quiere
anular nuestras características como
individuos, pero sí nos invita a someter
totalmente a él aquellas áreas
donde somos débiles. A este sometimiento
se le llama llenura del Espíritu y
está disponible para que todo hijo de
Dios ejerza en su vida un espíritu de
poder, de amor y de dominio propio.