Inversionistas
llegaron muy tarde
Declaran desierta
subasta de Injiboa
A pesar de que un grupo de 20
inversionistas deseaba comprar a Corsain un
paquete de entre 15 a 20 mil acciones del
Injiboa, la subasta pública cerró
intacta. El Gobierno sigue manteniendo el 30% de
propiedad del ingenio azucarero. Una nueva venta
se organizará a fines del primer
trimestre de 2002.
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
El
ingreso de efectivo a las arcas de la
Corporación Salvadoreña de
Inversiones (Corsain), proveniente de la venta
de las acciones que posee en el Ingenio Central
Azucarero Jiboa, S.A. (Injiboa), tendrá
que esperar hasta el próximo
año.
La subasta pública organizada ayer por
Corsain y de la que se esperaba recaudar
¢59 millones, luego de la venta de 571 mil
530 acciones, fue declarada desierta, 40 minutos
después de haberse aperturado.
Con la excepción de dos personas que
llegaron a retirar las bases de la subasta, pero
que no expresaron un deseo espontáneo de
compra, en los minutos previos a la
decisión de declarar desierta la venta,
no llegó ningún inversionista
interesado en comprar acciones. Por esa
razón fue por la que los miembros del
Cómite de Adjudicación cerraron
sin ningún movimiento la
licitación.
Sin embargo, en un acto inusual y 20 minutos
después de cerrada la transacción,
apareció un grupo de 20 productores de
caña interesados en comprar entre 15 a 20
mil acciones de las 571 mil 530 que posee la
Corporación y que dispuso vender
ayer.
Pese a tener "dinero en mano", las
intenciones mercantiles de los inversionistas se
esfumaron. Corsain fue enfático en
explicar los términos legales que
regían la subasta y el hecho de que
ningún lote de acciones se subastó
porque no existió en el tiempo real, el
interés expreso de los inversores.
En ese contexto, los interesados se fueron de
Corsain con la promesa de esperar una nueva
convocatoria pública. Según la Ley
de Privatización de Ingenios y Plantas de
Alcohol, aprobada en 1994, Corsain debe realizar
una subasta después de tres meses, es
decir, a finales de marzo.
El debate
Entre los 20 cañeros interesados en
comprar acciones, figuraron dos personas
reconocidas en el ambiente azucarero. El
presidente y el primer director de la actual
Junta Directiva del Injiboa, Pablo Herrera y
Juan Pablo Urquilla, deseaban participar en la
subasta.
Al igual que otros inversionistas, Herrera le
críticó a Corsain la
decisión de declarar desierta la subasta
sin dejar correr un poco más de tiempo.
Los juristas de la Corporación dijeron
que no era capricho de suspender la venta, sino
la prevalencia del respeto a la Ley.
Bajo ese mismo argumento, los inversionistas
también recordaron que según la
Ley de Privatización, Corsain está
obligado a convocar a subasta cada tres meses.
No obstante, ayer fue la primera vez que lo hizo
en un año.
En tanto Corsain explicó que en
ningún momento han deseado no vender las
acciones, sólo que no han cumplido con el
mecanismo porque desde su perspectiva no han
existido las condiciones sociales y
económicas para convocar a una subasta
que arrojara los resultados deseados.
La estatal afirmó que entre los
factores negativos destacan la depresión
de precios en el mercado internacional del
azúcar, unido al desgaste interno que
provoca la administración del
Injiboa.
Pese a todos los argumentos discutidos, que
incluyó la restricción de
participar en la compra de nuevas acciones a los
que no estuvieran solventes de todo compromiso
financiero con la Corporación, los
inversionistas se marcharon mucho más
cómodos cuando se enteraron de que nadie
más compró acciones ayer, dado que
la decisión fue la de declarar desierta
la subasta.
Herrera explicó que los interesados
provenían de los departamentos de
Cabañas, San Vicente y La Paz y que entre
los inversionistas se expresaba el
interés de compra de 400 cañeros y
200 trabajadores. Entre los 20 asistentes,
también asistieron productores
individuales que ya tienen acciones en el
Injiboa.
Incierto inicio de la zafra
La apertura de la zafra 2001/02
también estaba programada para ayer, en
un acto coincidencial a la subasta
pública de acciones que se
realizaría en San Salvador.
Sin embargo, el ingrediente de trabajo que se
desencadenaría en la zona Central, a
raíz del inicio de la zafra en el
Injiboa, tendrá que esperar. No se
prevé que la molienda industrial de la
caña de azúcar arranque en el
transcurso de la semana.
Las persistentes fisuras internas en la Junta
Directiva han atrasado el proceso de
transformación. A tal punto que los
miembros de la directiva de la sociedad Injiboa
han dicho que no se hacen responsables de pagar
los servicios y mano de obra que haya ofrecido y
adquirido el Presidente de la directiva, Pablo
Herrera, en su carácter personal. La
misma decisión incluye al Sindicato de
Trabajadores del Injiboa.
En ese sentido, la directiva informó a
los transportistas y trabajadores del ingenio
que trabajarán en la presente zafra, que
la contratación debe ser avalada por la
Gerencia General y ratificada por la Junta
Directiva.