Lunes 10 de diciembre 2001


La Nota del Día
 

Quieren cobrar por luz y aire

"…Los concejales de la alcaldía capitalina discutieron ayer la posibilidad de regular la instalación de cualquier tipo de anuncios publicitarios ubicados en espacios públicos o privados, visibles desde la vía pública.

"…De ser aprobada esta ordenanza, la alcaldía cobrará un impuesto anual por cualquier anuncio publicitario que sobrepase dos metros cuadrados de medida, en paredes públicas o privadas con vista hacia la vía pública…"

EL DIARIO DE HOY, -- de diciembre de 2001

La municipalidad de San Salvador ha dispuesto cobrar impuestos por las vallas, anuncios, rótulos y gráficas en paredes y espacios privados, porque le da su real gana. Sin prestar servicio alguno a los dueños de esos espacios, quiere ahora sacar tajada, en parte para cubrir los crecientes déficit causados por mala administración.

¿Qué justifica el cobro? Hasta donde sabemos, la alcaldía no es dueña del aire, ni de la luz solar, ni gasta dinero adicional en iluminar calles para que la gente vea los rótulos. Tampoco el impuesto es una tasa a los transeúntes por "ver" lo que va encontrando en su camino. Cobra por lo que la gente hace.

El siguiente paso será cobrar impuesto a los rótulos en vehículos, incluidas las identificaciones que llevan. Eventualmente puede cobrar impuesto por el rótulo, por las ventanas que tenga una vivienda o edificio, por las alturas de muros y hasta por la clase de material con el que estén hechos.

Por el contrario, la municipalidad tolera que bandas de sujetos manchen cuanta pared está a su alcance, o se dedique a pintarrajear lo que le sale al paso en desfiles y manifestaciones. Cuando se preguntó a los munícipes de por qué se dejaban unas imágenes draculescas en los postes de alumbrado, la respuesta que recibimos es que no había problema con ello. Y no hay problema, tampoco, con los llamados a la revolución mundial, a rechazar la privatización, o a continuar "la lucha".

La cuestión, empero, va más allá de la ocurrencia en sí. Lo que debemos todos rechazar es que la municipalidad, cualquier municipalidad, invente tributos, formule su propia política fiscal y monte "modelos económicos". Que cobre por servicios prestados y nada más. La alcaldía no puede usurpar funciones y competencias que son del Poder Legislativo y del Judicial. Y en el caso de ese impuesto a los rótulos que afecta patrimonios privados, sólo la Asamblea tiene las atribuciones para decretarlo.

¿Cómo está el negocio de los rótulos?

Desde hace ya rato, la alcaldía se ha metido en el negocio de los rótulos en la vía pública, echando mano de los más turbios expedientes. Nadie sabe si se llevaron a cabo licitaciones para autorizar unos rótulos luminosos que están sobre las aceras de medio San Salvador. La alcaldía prácticamente no cobra por el espacio y suministra corriente para esos rótulos. Además, esa corriente la pagan los contribuyentes por "alumbrado público".

En esto hay una contradicción. Por una parte, la alcaldía da en concesión por sí y ante sí, espacios en las aceras y calles de la ciudad, espacios que no son para quioscos o ventas, o para colocar publicidad, sino para caminar. Por el otro, quiere cobrar lo que la gente pinte o instale en lo que le pertenece. Estrictamente, la dueña de las aceras no es la municipalidad, sino la ciudad, tomándola como el conjunto de ciudadanos e instituciones allí vecindadas.


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