Cumbre
de Primeras Damas
Destacan proyectos del
país
La mayor satisfacción de un
funcionario es que los colegas de otros
países reciban con beneplácito e
interés los programas y las experiencias
que ha compartido con ellos. Eso le ha sucedido
a la Primera Dama de El Salvador, al hablar
acerca de dos planes que se implementan en el
país, en favor de la juventud y los
discapacitados. Sin embargo, faltan muchas cosas
por hacer
Oscar
Tenorio
Quito, Ecuador
Todo
gobierno debe de tener un rostro humano. Como
primera dama, Lourdes de Flores se siente
orgullosa de ser ella "el rostro humano del
gobierno" que preside su esposo, Francisco
Flores. Lo ha manifestado con una gran
satisfacción durante un pequeño
receso, ante la pregunta de una periodista
mexicana que le increpó acerca de el rol
de las primeras damas.
Durante el breve encuentro en una
pequeña sala privada del Swiss-Hotel, en
donde se realiza la Décima Cumbre de
Primeras Damas, también ha habido
confidencias de alegría, lejos del
protocolo y de la rigidez que obliga la
ocasión. Relajada, Lourdes de Flores nos
ha confiado que luego de su intervención,
que había hecho una hora antes, dos
primeras damas de otros países se le
acercaron con muchas expectativas, ya que les
interesa implementar en sus naciones los
programas que actualmente se impulsan en El
Salvador. El interés ajeno le
alegró el día.
"La verdad, esto me emocionó mucho",
expresó entre conocidos la Primera Dama.
A primeras horas de la jornada, intervino ante
el pleno y compartió las experiencias
obtenidas con los programas "País Joven"
y "Tecnología y Discapacidad", que se
implementan en El Salvador desde el año
pasado.
El programa "país Joven", en el que
participan diferentes instituciones, tiene un
fin preventivo, al involucrar a jóvenes y
adolescentes en diferentes actividades
educativas, de recreación y deportes.
El plan nació a iniciativa de los
mismos beneficiarios, quienes, luego de
distintos encuentros y consultas, hicieron la
propuesta al gobierno. En la actualidad,
según datos oficiales, el programa
funciona en 198 de los 262 municipios del
país.
"Son espacios reales de participación,
donde optan por programas culturales,
deportivos, recreativos, de organización
juvenil, formación de cooperativas
agroindustriales, de salud física y
mental y de educación formal y no
formal", expreso la Primera Dama ante el
pleno.
En tanto, "Tecnología y Discapacidad"
busca favorecer a los adolescentes y
jóvenes discapacitados con programas de
aprendizaje e inserción a la
sociedad.
Mas allá
Aun en la intimidad de esa pequeña
sala, custodiada por escoltas del gobierno
ecuatoriano, surgió una inquietud: al
compartir con todas las primeras damas del
continente y al intercambiar experiencias, usted
podrá saber ya cuáles son las
fortalezas y debilidades de los programas que
implementan. A partir de esta experiencia,
qué falta por hacer o reforzar en el
país.
La
Primera Dama apenas volvió a ver hacia el
cielo falso de la sala y respondió con
cierta melancolía: "Indudablemente,
necesitamos el fortalecimiento de la familia.
Debemos como salvadoreños, y no
sólo como gobierno, sino todos,
absolutamente todos, trabajar por los
niños y jóvenes. Debemos retomar
muchos valores, para que los jóvenes se
sientan integrados y no se desarrollen por las
vías no deseadas".
Y es que esa ausencia de valores, de climas
adversos, de mucha pobreza, de perniciosas
ausencias, son males endémicos, padecidos
en todos los países de América.
Lastimosamente, ese es el panorama en toda la
región.
¿Qué hacer? Más
allá de los buenos programas, de las
satisfacciones y los aplausos, algunas primeras
damas buscan tratamientos más integrales,
con una mayor visión de Estado. Por
ejemplo, la primera dama de Ecuador,
María Isabel de Noboa, manifestó
que trabajan actualmente en la
elaboración de un anteproyecto de ley de
la niñez y la adolescencia.
Lourdes de Flores vuelve a sonreír
cuando le comentamos la iniciativa de los
ecuatorianos. Sonríe, satisfecha, porque
actualmente trabajan en un proyecto similar, en
un código que comprenda todas aquellas
leyes que tienen que ver los niños,
adolescentes y jóvenes.
En el proyecto participan representantes de
los tres poderes del Estado. Se espera que el
anteproyecto esté listo en marzo del
año venidero, para presentarlo a la
Asamblea Legislativa.
"Definitivamente, el código va a
contribuir a que se cumplan los derechos de la
niñez", ha expresado.
El receso ha concluido. La asistente de la
Primera Dama, Yolanda de Burgos, nos hace una
señal. Los escoltas asienten, abren la
puerta del pequeño salón y
comienzan a susurrar por sus pequeños
radios de comunicación. Agradecida,
Lourdes de Flores se despide y se pierde en ese
hormiguero, dominado por las mujeres.
El camarógrafo "viajado"
Se llama Abelino Menjívar.
Sonríe siempre que mencionan su nombre,
orgulloso de llamarse así. Entre el grupo
de periodistas que asisten a Quito, para cubrir
la participación de la Primera Dama,
Abelino no parece un periodista, sino un artista
invitado.
Viste un pantalón y un chaleco beiges,
que ha combinado con una corbata roja. Es
delgado, con una piel blanca y cara de
niño, con un bigote ralo que nunca ha
conocido la primavera en su plenitud. Con su
pelo engomado parece un bolerista trasnochado.
En vez de una guitarra lleva una cámara
de video. Desde hace mucho es camarógrafo
de El Noticiero de Canal Seis.
Con una prolija alegría, siempre se
acerca en cualquier descanso, a compartir sus
andanzas por la vida y por el mundo. "!Hey!, yo
soy un periodista viajado". Como
anticipándose a cualquier duda, remata:
&emdash;"No me crees, vaa. Si he ido a Jamaica,
Venezuela, Ecuador y a Estados Unidos, a dos
estados, y a otros países. Creo que se
han tardado mucho en hacerme un reportaje, si
tengo un montón de fotos".
Con ese optimismo, Abelino prefiere recordar
estas ajetreadas jornadas, que, en el fondo,
requieren mucho sacrificio y dedicación.
Lugares tan distantes, en donde muchos
periodistas son afectados por los cambios de
temperatura, las comidas y hábitos
distintos.
Y así transcurren los días para
Abelino, entre el trabajo y sus recuerdos. Donde
puede, se toma una foto, enfrente de una iglesia
colonial, junto a una estatua o una persona que
tenga un rostro diferente, desconocido; a la par
de un letrero que diga "Aquí es Quito".
Esa es la única manera para demostrar que
es "un periodista viajado".