FUSADES
presenta informe a los diputados
Sin endeudamiento no
habrá inversión
Expertos analistas de FUSADES encontraron
en el anteproyecto del presupuesto de 2002 que
si el Estado no se endeuda no tendría
capacidad para invertir
- Roxana
Huezo
- El Diario
de Hoy
Un
grupo de analistas de la Fundación
Salvadoreña para el Desarrollo
Económico y Social (FUSADES) se
reunió con los diputados de la
Comisión de Hacienda.
Rafael Lemus, jefe de la sección
microeconómica de la fundación,
explicó que después de estudiar el
anteproyecto de la Ley del Presupuesto de 2002
concluyeron que "si el Gobierno quiere hacer
inversión lo tiene que hacer con
préstamos, y eso es deuda".
En el informe presentado señalan que
este año el Estado no logró
ahorrar y el déficit efectivo
creció. La cifras son negativas, pero,
según el anteproyecto que los diputados
tienen en sus manos, el próximo
año no será tan negativo.
Prevén que la cuenta de ahorros por lo
menos ya no tendrá números rojos y
el déficit disminuirá.
El déficit fiscal es tan determinante
que si el índice del Producto Interno
Bruto (PIB) no aumenta el seis por ciento
proyectado y se queda en cinco significa 19
millones de dólares de recargo para las
arcas del Estado.
Julio Gamero, de ARENA, aprovechó el
espacio de preguntas y respuestas para
señalar que "no termino de entender la
intermediación política de
algunos. Yo digo que es contradictorio que pidan
que haya crecimiento, pero por otro lado dicen:
no se endeuden".
"Esa no es una pregunta", sentenció
Celina de Monterrosa, del FMLN.
"Es un llamado a la conciencia",
agregó Humberto Centeno, también
del Frente.
"Puede ser", dijo Gamero.
No está mal
La acotación que hizo FUSADES no fue
en sentido negativo. Roberto Rivas Campos,
director de estudios económicos, dijo que
"el endeudamiento se requiere para el
funcionamiento de todo el aparato estatal".
Para los ejercicio presupuestarios venideros,
lo que queda es tratar de ser más
eficientes en la asignación de los
gastos.
Otro elemento que incide en el presupuesto es
el gasto "inflexible". Son las obligaciones que
el Gobierno tiene que cumplir por
obligación.
Por ejemplo, la asignación del seis
por ciento del presupuesto para las
alcaldías y para el Órgano
Judicial, así como también las
amortizaciones del sistema previsional de las
pensiones, y la cancelación de las deudas
interna y externa.
Sin embargo, reconocen el esfuerzo por
reducir los gastos corrientes (gasolina,
viáticos y papelería) y aumentar
la inversión pública y social.