Advierten regreso de
los sandinistas
Diversos sectores de Nicaragua no creen en
el cambio de los sandinistas y temen, como
ocurrió en el anterior régimen de
Ortega, una fuga masiva de capitales si regresan
al poder
- MANAGUA,
NICARAGUA
- ALVARO
CRUZ ROJAS
- ENVIADO
ESPECIAL DE EL DIARIO DE HOY
Los
comicios de este domingo serán para los
nicaragüenses una elección entre "el
futuro prometedor", según los
empresarios, y la incertidumbre de lo que
sería el sandinismo a su retorno al
poder.
Las dudas traspasaron las fronteras y
quedaron sembradas no sólo en los
países vecinos, sino también en el
congreso estadounidense, donde hubo iniciativa
para revisar la política hacia esta
nación centroamericana si los ex
guerrilleros regresan a gobernar.
La disputa está reñida.
Según las encuestas, los candidatos
Daniel Ortega del Frente Sandinista para la
Liberación Nacional (FSLN) y Enrique
Bolaños del oficialista Partido liberal
Constitucionalista (PLC) están
empatados.
Un 15% de los encuestados aún
está indeciso. Los analistas no se
atreven a hacer una previsión. La
legislación electoral establece el
triunfo por mayoría simple: un voto puede
definir la victoria.
Los antisandinistas no creen en el cambio de
los ex guerrilleros y temen una fuga masiva de
capitales. Desde los atentados del 11 de
septiembre en Estados Unidos han insistido en
recordar las ''amistades peligrosas'' del
partido con regímenes de Irak y Libia o
los vínculos que podrían existir
con el ''terrorismo internacional''.
En Washington, los portavoces oficiales han
expresado con cautela sus reservas en cuanto a
un nuevo gobierno sandinista, pero han afirmado
que respetarán la decisión del
pueblo nicaragüense.
Sin embargo, el embajador estadounidense en
Managua Oliver Garza ha sido más directo,
ha dicho que cambiará la política
de asistencia de su país hacia la
nación centroamericana si ganan los
sandinistas, a quienes llamó ''ladrones''
por expropiar bienes en la década de los
años 80 a ciudadanos norteamericanos.
Pobreza y desempleo
Los nicaragüenses acudirán a las
urnas con la esperanza de que el futuro gobierno
del país, el tercero más pobre de
América Latina, resuelva los graves
problemas de desempleo y pobreza, que afectan a
la mitad de la población.
Según datos de Naciones Unidas, el 50
por ciento de los 5,7 millones de habitantes que
tiene el país, vive en la pobreza, y el
29 por ciento en la extrema pobreza.
Durante la campaña electoral,
Bolaños ha prometido empleos masivos,
mientras Ortega también ha prometido
crear 950.000 puestos de trabajo y entregar un
bono alimento a los campesinos por valor de
1.500 dólares, en un país donde la
tasa de desempleo asciende al 50 por ciento.
El futuro gobierno tendrá que afrontar
la deuda externa, que asciende a 6.500 millones
de dólares, y sus intereses, que consumen
el 40 por ciento de las exportaciones
anuales.
Crisis del café
Además deberá afrontar la
crisis de los cafetaleros, que por el desplome
de los precios mundiales del grano lanzaron al
desempleo a decenas de miles de sus
trabajadores, muchos de los cuales debieron
mendigar alimentos en las carreteras del norte
del país.
Los bajos precios del café
incidirán en que bajen en un 40 por
ciento las exportaciones del grano en Nicaragua,
que generó 160 millones de dólares
el año pasado.
Una prolongada sequía de mayo y
septiembre pasado afectó a 49 de los 151
municipios del país, destruyó del
50 al 100 por ciento de la cosecha de granos de
los pequeños y medianos productores del
norte y oeste del país, y generó
una "hambruna" que el gobierno no
reconoció.
El presidente Alemán se negó a
decretar estado de emergencia o de desastre por
la sequía y explicó que
existía suficiente producción de
granos en el país, mientras los alcaldes
de los municipios en crisis recurrían al
Programa Mundial de Alimentos (PMA).
En la última semana, un sistema de
intensas lluvias durante más
afectó a decenas de comunidades
indígenas del Caribe norte
nicaragüense e inundó sus
cultivos.
La decimoquinta depresión tropical,
que después se transformó en el
huracán "Michelle", se estacionó
en el Caribe nicaragüense por cinco
días la semana pasada y generó
intensas lluvias que desbordaron los ríos
de la zona, la más extensa, pobre y
despoblada del país.
La dirección de Defensa Civil del
Ejército de Nicaragua, dijo que las
inundaciones afectan a más de 12.000
personas, 24 comunidades continúan
anegadas de agua que alcanzan niveles de 1,5 a 2
metros de altura y sigue en aumento el
número de viviendas dañadas, que
hasta ayer, viernes, sumaban 1.265 casas.
Congreso será más polarizado
-La Asamblea Nacional que resulte de las
elecciones de este domingo, será
más polarizada que la que
concluirá sus funciones el 9 de enero del
2002.
-Se espera que el oficialista Partido Liberal
Constitucionalista (PLC) y el Frente Sandinista
de Liberación Nacional (FSLN) obtengan en
conjunto más de 85 de los 90
escaños del congreso, en tanto el Partido
Conservador de Nicaragua (PCN) podría
quedar con menos de 5.
-La Asamblea Nacional actual está
integrada por 42 diputados del PLC, 36 del FSLN
y 15 de nueve partidos políticos
pequeños.
-Liberales y sandinistas tienen una
intención de voto de más o menos
el 40%, en una disputa muy cerrada para obtener
mayoría en el congreso. Los candidatos
presidenciales de los dos partidos
también están empatados
técnicamente.
-La encuestadora CID Gallup informó el
miércoles que la intención de voto
para Enrique Bolaños del PLC era del
48,2%, mientras que para Daniel Ortega del FSLN
es de 46,7%.
Observadores
preocupados
Las autoridades
temen que la derrota desate brotes de violencia
en las elecciones del domingo. El dispositivo de
seguridad está montado e instan a la
población a acudir a las urnas