Cumplen
100 años
Relaciones militares
chileno salvadoreñas
Carlos
E. Mena Guerra*
El viernes 19 de octubre, se celebró
en el país un importante acontecimiento
en la historia nacional: 100 años de
relaciones militares con la República de
Chile, con la participación del
comandante en jefe del ejército de Chile,
Gral. Ricardo Izurrieta.
El aporte chileno a la institucionalidad de
la Fuerza Armada de El Salvador, ha dejado
huellas importantes en la doctrina,
organización y educación de la
misma, así como en el sistema docente y
de planificación a niveles superiores. En
resumen en la formación profesional de
sus miembros.
Con la ventaja de hablar el mismo idioma y de
conocer la idiosincrasia de los pueblos de
América Latina, se dio la primera
contratación, en 1901, del Cap. Juan
Bennet Argandoña. Precedía a este
distinguido oficial la capacidad
académica, docente, tecnológica y
jurídica de Chile, aunada a una
sólida influencia alemana.
Resulta interesante conocer de las tres
diferentes épocas de los aportes
chilenos, en distintos momentos de la historia
militar del país; parecen no estar
vinculadas entre sí, pero en definitiva
su influencia ha sido sistemática,
continua y permanente.
El ejército de El Salvador fue fundado
el 7 de mayo de 1824; en 1868 el presidente
Dueñas fundó la primera Escuela
Militar con el nombre de "Colegio Militar", pero
no fue sino hasta en el período del
presidente Tomás Regalado
(1898&endash;1903), cuando tiene lugar la
participación de oficiales chilenos
(1902), reemplazando a los oficiales franceses
en El Colegio.
La primera misión (1901-1912): a
comienzos de 1901 el gobierno de El Salvador
formaliza la contratación de cinco
distinguidos oficiales chilenos, bajo la
dependencia directa y exclusiva del Presidente
de la República y del Ministro de Guerra;
dos de estos oficiales habían realizado
estudios en Alemania y Austria. Los Ttes.
Armando Llanos y Julio Salinas sirvieron
directamente en el ejército e hicieron
familia en el país. Otro de ellos, el
Tte. Carlos Ibañez del Campo
sería, posteriormente, presidente de
Chile en 1927&endash;1930 y en 1952&endash;1958.
Esta primera misión participó en
la redacción de diversos libros de texto
para la Escuela Militar, así como
también del "Manual del soldado
salvadoreño".
La segunda misión (1950-1957): siendo
presidente de la República el Cnel. Oscar
Osorio, solicitó la contratación
de tres grupos de cinco nuevos oficiales, para
ser relevados en períodos de tres
años. En esta ocasión su
misión sería la de fundar, poner
en marcha y dirigir la "Escuela de Guerra",
donde pudieran graduarse de estudios superiores
los oficiales de Estado Mayor de la F.A. La
escuela fue fundada por decreto Ejecutivo el 6
de enero de 1951. Esta misión, precedida
por el Cnel. Marcelo M. Droguet y el Cap.
Alfredo Mahn, redactó textos de estudio
sobre diversos ramos militares y tuvo la
difícil tarea de implementar la doctrina
de Estado Mayor, lo que significó un
enorme avance cualitativo en la formación
de nuestros oficiales.
La tercera misión (1995-1996):
después de 12 años de guerra, por
el conflicto interno, frente a una nueva
realidad resultaba urgente y necesario modificar
la estructura organizacional, la
legislación, el sistema educativa, el
servicio militar obligatorio y establecer una
relación con la sociedad desde una
perspectiva diferente. Con esta visión se
gesta la idea de una nueva misión
chilena, bajo la administración del
Presidente Alfredo Cristiani y la
dirección del Ministro de Defensa
Nacional, general Humberto Corado. Se
envía una solicitud oficial al Comandante
en Jefe del Ejército de Chile, para una
tercera misión de oficiales con el
objetivo de evaluar el sistema educativo de la
F.A., con el propósito de darle
cumplimiento a las metas del Plan Arce 200
(1994&endash;1999).
La respuesta se materializó con el
envío de una misión de tres
oficiales chilenos en diciembre de 1993,
encabezada por el director de la Academia de
Guerra del Ejército, Cnel. Juan Emilio
Cheyre. Entre las conclusiones más
importantes se estableció la necesidad de
contar con asesoría permanente del
ejército de Chile, asignando así a
los Cnels. Daniel Carrasco, Mauricio Pontillo y
Reinel B. Rocha, a la Escuela de Comando y
Estado Mayor "Dr. Manuel E. Araujo", a partir de
enero de 1995.
Como nos damos cuenta las relaciones
militares chileno salvadoreñas durante el
ultimo siglo, han redundado en una sólida
preparación del personal militar y ha
consolidado una larga relación
profesional entre dos países hermanos.
Durante los últimos 30 años se han
integrado oficiales salvadoreños al
sistema educativo chileno, intercambio que se
mantiene vigente en la actualidad.
*Mayor y Lic. en
Administración de
Empresas.