La esperanza viste
falda
A criterio del cuerpo técnico de la
selección nacional de tenis de mesa,
nunca en la historia de este deporte se
había tenido tanto apoyo y se
había preparado a los atletas de tan
buena forma antes de unos Juegos
Centroamericanos. No obstante, la fortaleza
básica radica en el femenino.
- Jorge
Carbajal
La frase "mejor imposible" es la que
más se adapta al sentimiento del cuerpo
técnico de la selección nacional
de tenis de mesa antes de los VII Juegos
Deportivos Centroamericanos, a realizarse en
Guatemala a partir del próximo 24 de
noviembre.
Carlos Esnard y su colega Wang Shan Wu,
entrenadores de las selecciones masculina y
femenina, respectivamente, coincidieron en que
nunca en la historia un equipo
salvadoreño se había preparado tan
bien para una edición regional.
"Nosotros no hemos prometido, sino que hemos
considerado que vamos a los Juegos por cuatro
medallas de oro. Sí se logran más,
será ganancia", comentó
Esnard.
Hablar de cuatro oros de hecho ya es
ganancia, ya que en la edición de 1997,
en San Pedro Sula, Honduras, el equipo
salvadoreño sólo consiguió
cinco platas y seis bronces.
"Por la preparación que hemos tenido
no queda otro camino más que tener
éxito. La preparación que hemos
tenido ha sido buena, la Federación
logró planificar bien y los recursos nos
alcanzaron para trabajar bien", agregó el
cubano.
Las medallas que están en la mira de
la Federación Salvadoreña de Tenis
de Mesa (FESALTEME) son en los eventos de dobles
mixto, doble femenino, individual femenino y el
femenino por equipos.
En otras palabras, El Salvador espera mucho
del equipo femenino, integrado por la cubana
nacionalizada Morayle Álvarez, Sonia
Ramírez y las hermanas De Hsuan y De Ying
Wang. "Aparte de los eventos del femenino
también vamos a buscar un buen resultado
en el evento masculino por equipo y en el
doble", agregó el entrenador.
En los Juegos de San Pedro Sula, El Salvador
logró llagar a cinco finales, pero al
final las medallas de oro se fueron. "Ahora no
nos puede suceder lo mismo que en Honduras.
Vamos a superar lo que hicimos en San Pedro Sula
y por eso vamos pensando en traernos más
de dos medallas de oro", consideró.
Un equipo fuerte
A criterio del entrenador Wang, la
incorporación de Morayle Álvarez
le ha dado más fuerza al grupo. "Ella es
una atleta que se dedica cien por ciento al
deporte. Mis hijas tienen que atender estudio y
trabajo; Sonia acaba de comenzar a jugar ya que
viene de la maternidad y es por eso que Morayle
nos ha ayudado mucho", señaló el
entrenador.
Wang conoce a las atletas de la
región. Él ha sido entrenador de
selecciones salvadoreñas desde la
década de los setenta. "Guatemala tiene a
Ruth Álvarez y Honduras a Izza Medina.
Ambas son buenas jugadoras y según
sabemos se han preparado bien, pero las nuestras
también han realizado un plan de trabajo
bien completo", confió.
En estos momentos, los equipos nacionales han
finalizado su preparación en el
país y han viajado a República
Dominicana para realizar su última base
de entrenamiento.
"El equipo nacional ha estado trabajando en
el Centro Olímpico de Chula Vista,
California y ahora viaja a Santiago de los
Caballeros, en República Dominicana, a su
última etapa de preperación",
confirmó Melecio Rivera, presidente de la
FESALTEME.
"La participación en el Mundial de
China, las medallas de oro en el Campeonato
Centroamericano y del Caribe en Barbados y toda
la actividad que hemos tenido durante el
año nos dan confianza", finalizó
Rivera.